CAMOVA

ESCUELA DE ADMINISTRACION DE FACES DE LA UC DEMANDA DE NUEVAS TRANSFORMACIONES

Carlos Mora Vanegas

El comportamiento dinámico de los actuales escenarios económicos, presentan características muy proactivas, en donde en muchas de ellas se encuentran amenazas, debilidades, fortalezas, pero también grandes oportunidades, que debieran ser aprovechadas por las escuelas de Administración, especialmente las nacionales, las concernientes a Venezuela, caso concreto las que nos concierne la de la universidad de Carabobo.

Desde hace varios años, se ha visto en la Escuela un decaimiento significativo en su excelencia académica, y en donde se nota el bajo rendimiento que se ha dado en pro de la capacitación, formación de los licenciados en administración, que no cuentan con los conocimientos requeridos para afrontar los grandes retos, amenazas, oportunidades que el escenario nacional presenta, especialmente con todas las acciones del gobierno dispuesto a instituir el Socialismo del Siglo XXI , además del comportamiento económico mundial, que en el presente, muestra una crisis muy significativa en lo financiero para muchos países, que a fin de no verse afectado seriamente , están buscando la forma de como afrontarla.

Se ha descuidado el compromiso, el rol que la Escuela debiera desempeñar, con la formación de profesionales avalados de excelencia académica, con los conocimientos modernos que ha generado la ciencia administrativa, así como las herramientas que le permitan dar paso a las transformaciones, cambios requeridos para afrontar los grandes retos, turbulencias que se manifiestan constantemente en el escenario nacional.

Se ha notado la ausencia de autoridades proactivas, visionarias, comprometidas en mantener una Escuela con el aval de una calidad académica propia del tiempo moderno.

Se nota la improvisación de las autoridades en dar la dirección a personas que están avaladas mas por la amistad, compromiso de grupos de poder, familia que académicamente. lo que representa un costo significativo en la excelencia académica.

Hay una ausencia de docentes que generen nuevos conocimientos, motiven a sus participantes a emprender acciones, dar paso a soluciones, modelos que favorezcan al vilipendiado sector empresarial, no solamente de la región, sino del país. Desmotivación del alumnado, que se ha quedado anclado en el facilismo, conformismo, desperdiciándose su potencial, especialmente el creativo.

Hay ausencia de investigaciones que favorezcan la solución de los serios problemas que actualmente el país presenta en lo político, económico, social, lo productivo. Hoy más que nunca, se necesita de un nuevo líder gerencial, un administrador que propicie los cambios, las transformaciones necesarias para aprovechar las oportunidades que las actuaciones del gobierno está generando, en donde se presentan grandes debilidades que pueden ser muy bien utilizadas por profesionales que estén bien capacitados y sepan interpretar el alcance, las repercusiones que el presidente Chávez esta propiciando, por ejemplo, en las nuevas aperturas económicas, en incursionar en nuevos mercados, en integrarse a los planes del gobierno a fin de consolidar fortalezas en las debilidades productivas que el sector empresarial afronta.

La Escuela ha descuidado cada vez más, la selección de sus docentes, dándole paso más a los compromisos políticos, de amistad, familiar, que al aval académico. Se necesita de docentes creativos, innovadores, capaces de generar un nuevo paradigma de la administración de acuerdo a lo que el Estado pretende con su Socialismo del siglo XXI y al que se debe saberse integrar y desempeñar un rol de oposición en todo aquello que vaya en contra de los beneficios del país.

No se puede seguir dejando la capacitación y formación de licenciados en Administración basado en un perfil del administrador no adecuado a la realidad del presente, con programas de estudios, en donde muchas de sus asignaturas no están actualizadas y otras ya son caducas. Se necesita de nuevos enfoques, herramientas administrativas, una mayor integración con las exigencias de la Sociedad del Conocimiento, interpretación del comportamiento de los escenarios, tecnología, necesidades de los consumidores, aprovechamiento de las fortalezas que propician las riquezas naturales de cada país. Se requiere de docentes proactivos, motivadores que generen un cambio radical en los viejo modelos de aprendizaje, que desafortunadamente, todavía se mantienen en las aulas.

Necesita la Escuela de Administración abrirse más, vincularse con los problemas de la región, los del Estado, sector empresarial, otras escuelas, Colegio de Administradores, propiciar un rol más dinámico ante la realidad política, económica, empresarial, cultural que Venezuela requiere. Ser una Escuela más dinámica, opinar, participar con sus talentos, capital humano que se tiene, en pro de gestionar una verdadera colaboración en todo aquello que beneficie la incubación de empresas que de paso a pymes que el país necesita.

Se hace cada vez más necesario, el surgimiento de nuevos líderes, no solamente en lo concerniente a la gerencia, sino en lo político, cultural, social, sino de líderes estudiantiles que conlleven a un cambio en la pasividad en que se desenvuelven las Universidades, en ese letargo que en nada ha beneficiado a Venezuela. Se necesita de un nuevo liderazgo estudiantil que reclame sus derechos, garantice su formación, el rol que debe desempeñar en pro de que las universidades presten adecuadamente el servicio por las que fueron creadas.

Requiere la Escuela de administración de reestructurar sus objetivos, establecer nuevos compromisos acorde a la realidad del presente, a redefinir todos sus sistemas administrativos, académicos, funcionales que garanticen excelencia. Se debe evaluar el tiempo de formación y capacitación para alcanzar el grado de licenciado en administración; redefinir como se ha señalado, un nuevo curriculum, estructurarlo con asignaturas que generen resultados prácticos a corto plazo, propiciando todas las transformaciones que se necesitan para rescatar la improductividad que hoy se da en forma alarmante en el país.

Hoy más que nunca, Venezuela demanda de nuevos líderes gerenciales, más comprometido con los cambios, capaces de conllevar con su desempeño a un sector empresarial más productivo y evitar que el país siga dependiendo más de las importaciones que de las exportaciones.

En situaciones turbulentas como las que se presentan, es cuando se justifican los roles de una escuela que realmente prepare a profesionales que enfrenten los retos con los conocimientos que se le ha proporcionado y sean capaces de generar nuevos, que conlleven a la Escuela estar siempre actualizada.

De no suscitarse los cambios que se requiere en la Escuela, se estará capacitando profesionales que engrosaran las filas de los desempleados y en donde lamentablemente, se desperdicia el talento humano a un costo social muy significativo para el país.