CAMOVA
Por muy larga que sea la tormenta, el sol siempre vuelve a brillar entre las nubes.
Khalil Gibran
La esperanza es el sueño del hombre despierto.
Aristóteles
Muchos ya habremos enfrentado en nuestro tránsito por esta muchas pruebas, probablemente algunas difíciles, no obstante habremos salido adelante y muchas de ellas con esa esperanza de no dejarnos doblegar. Todo lo contrario, salir victorioso y probablemente lo habremos logrado, muchas veces gracias nuestra esperanza.
En alguna forma nos habremos identificado y conocido lo que la esperanza representa, ya sabemos de su alcance, de su carga energética, de todo lo que es capaz de generar cuando hay una total identificación con ella.
En una oportunidad al referirse a ella Samuel Jonson señalaba ,que es necesario esperar, aunque la esperanza haya de verse siempre frustrada, pues la esperanza misma constituye una dicha, y sus fracasos, por frecuentes que sean, son menos horribles que su extinción.
Alguien se refería sobre ella que es tener fe, es una fuente de fortaleza y renovación absoluto de nuestro interior, la que nos guiará desde la oscuridad hacia la luz.
Cuando el amor profundo de tú vida no te quiere, cuando la llamada que esperas nunca llega, cuando no consigues el trabajo que deseas, cuando no recibes la invitación que esperabas..... el mensaje no es que no te lo mereces..... el mensaje no es que no eres importante..... el mensaje es que tú mereces algo mejor. Cada vez que sientas decepción por no recibir lo que deseas ó esperas, no lo veas como rechazo ó mala suerte.... simplemente piensa que es una tremenda oportunidad a algo mucho mejor de lo que esperabas obtener de la vida.
La vida está hecha de millones de momentos, vividos de mil maneras distintas ó diferentes. Algunos, buscamos amor, paz, armonía, comprensión, ternura. Otros sobrevivimos día a día, semana a semana, mes a mes, y de año a año. Pero no hay momentos más plenos que aquel en el cual descubrimos con alegría, que la vida, con sus constantes alegrías, y sus penas, debe ser vivida a plenitud día a día.
Aunque vivamos en una mansión de cuarenta cuartos, rodeados de riquezas y siervos los cuales nos sirven a plenitud ó en una choza humilde, ó luchemos de mes en mes para pagar el alquiler, tenemos el poder absoluto de estar totalmente satisfechos, y vivir una vida con verdadero significado.
Alejandro Rutto al referirse a ella nos comenta, que cuando todo parece terminarse y el panorama es de lo más oscuro, cuando la vida parece haber perdido su significado y no hay más nada que hacer; cuando nos sentimos acorralados por fuerzas superiores a las nuestras, surge la esperanza como recurso final para encontrar un nuevo rumbo, levantar la frente y continuar hacia adelante y renovar los esfuerzos para cumplir con la misión asignada por la vida.
La esperanza es un detonante. Cuando la tenemos se desencadena en nosotros un deseo de luchar, un ánimo especial para afrontar cada una de las actividades cotidianas, incluso las más difíciles. Ella nos permite adquirir el fuerte deseo de seguir adelante cuando nuestras fuerzas nos abandonan y la voluntad necesaria para renunciar a nuestros sueños aún cuando el camino es una cuesta casi imposible de remontar.
Según Nietzche la esperanza es un estimulante vital muy superior a la suerte y de acuerdo con Séneca una esperanza reaviva otra. Y ambos tienen razón: la esperanza es un detonante para ponernos en marcha y enviarnos a trabajar con fuerza detrás de un ideal. En la práctica trabajamos, nos movemos y actuamos porque tenemos la esperanza de llegar a alguna parte, de lograr un objetivo, de alcanzar una meta o hacer realidad un sueño.
La esperanza nos ayuda a soportar ciertos momentos de la vida en que la dificultad amenaza con destrozarnos el cuerpo y el ánimo. Además, nos brinda consuelo como un bálsamo en la herida y nos ayuda a pasar esos momentos de angustia en que parece que todo terminará y no resistiremos.
Nos agrega Rutto, que la esperanza nos inspira, además, a una vida de pureza y a la perseverancia…es decir a recuperar el equilibrio después de cada tropezón o a levantarse después de cada caída.
La esperanza sana el alma desalentada y con seguridad será una amiga fiel que nunca nos abandonará ni desilusionará. Por eso debemos buscarla, crearla, apegarnos a ella y defenderla de quienes por haberla perdido intentan desacreditarla.
La esperanza es el puente que nos tiende Dios cuando el viento sopla en contra y los obstáculos nos impiden ver su gloria. Es el recurso final que el Creador pone a nuestra disposición cuando parece que no tuviéramos ningún recurso a nuestro alcance.
Definitivamente en la medida que nos identificamos con la esperanza y avivamos su llama mantendremos siempre abierta la posibilidad de lograr aquellos que nos proponemos y notaremos con su fortaleza siempre nos anima a actuar y muchas veces alcanzar cosas que pensábamos que se nos negarían
Ella propicia en uno coraje, estímulos, motivación, constancia, fe, una capacidad energética alta capaz de mantener siempre vive nuestra llama que nos conducirá al logro alcanzar lo que nos proponemos.
Jamás la esperanza permite que el decaimiento, el pesimismo la aprisione, que se manifiesten, porque su potencial es más fuerte que ello y sabiéndose integrar con lo que representa, es casi seguro que los resultados serán altamente positivos.
Un caso interesante sobre la esperanza no los narra Ignacio Zavala cuando comenta, que Brooke Ellison, norteamericana, 21 años. Hace poco presentó su tesis doctoral: El factor esperanza en adolescentes con gran capacidad de recuperación. Ya se licenció en Psicología y Biología por
Ellison fue atropellada el día que comenzaba séptimo curso (12-13 años). Se fracturó el cráneo, la columna vertebral y casi todos los huesos grandes del cuerpo. Tenía pocas esperanzas de sobrevivir, pero después de 36 horas en coma se despertó tetrapléjica
Maneja su silla de ruedas y el cursor de la pantalla de su ordenador tocando con la lengua un teclado numérico colocado en el paladar. Ha hecho los trabajos de la universidad al dictado —en un ordenador que se activa por la voz— y consiguiendo toda la información que podía a través de Internet Ellison afirma que esto no tiene nada de extraordinario. "Simplemente así es mi vida. Siempre he pensado que, sean cuales sean las circunstancias a las que me enfrento, es cuestión de seguir viviendo y no dejar que lo que no puedo hacer defina lo que puedo hacer"
Según Rick Snyder, psicólogo de
Una persona con esperanza enseguida planifica cómo superar los obstáculos. En cambio, quienes no la tienen, ante ese mismo obstáculo, piensan: "Uf, ya verás, fracaso nuevo a estribor".
Considere lo que el proverbio japonés dice: Es mejor viajar lleno de esperanza que llegar; además, lo que decía Martin Luther King, si i ayudo a una sola persona a tener esperanza, no habré vivido en vano


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