¿De qué sirve avanzar dos centímetros en un viaje de dos mil años?
Y sin embargo estamos aquí para recorrerlos. Cada día, dos centímetros.
Ese es el sentido de nuestras vidas: Saber que dos mil años luz no son más que el principio del viaje y permanecer imperturbables, avanzando dos centímetros cada día
Proverbio chino
¿Cuál es el sentido de la vida? Se habrán preguntado muchos, probablemente algunos ya se ha identificado con ella, habrán comprendido el por qué de su manifestación, del por qué están, aun sabiendo que su tránsito es corto y supeditado a un tiempo que normalmente no se puede manejar. Desde luego surgirán muchas interrogantes al respecto, que tratarán de dar respuestas a cuál es realmente el sentido de la vida, sobre todo para los mortales como nosotros que tiene un fin, cuando la muerte la reclama.
Es sabido, que diversos filósofos de la antigüedad, como Sócrates, Platón, Aristóteles, los estoicos, los epicúreos, San Agustín, y una larga lista, ya se habían planteado desde sus propias ópticas especulativas, el concepto del sentido de la vida.
“El cuidarse de averiguar el sentido de su existencia es lo que caracteriza justamente al ser humano en cuanto tal -no se puede ni aun imaginar un animal sometido a tal preocupación, y no es lícito degradar esta realidad que vemos en el hombre a una especie de debilidad, una enfermedad, un síntoma o un complejo. Más bien es al revés. “La frustración de la voluntad de sentido, no es de suyo algo patológico, y está también lejos de ser enfermizo” .
Hay muchas opiniones sobre el sentido de la vida de acuerdo al nivel de crecimiento de cada uno, según el interés de cada quién , de ahí, que no nos sorprende que para algunos, es vivir permanentemente en el presente, disfrutando de todo, obedeciendo a los impulsos del corazón… y haciendo lo que le hace más feliz, en cada momento.
Para el Centro Holístico Helios,
Se trata de encontrar las respuestas particulares a las preguntas ¿De qué se trata la vida?, y ¿Qué vine a hacer aquí?. Se trata de respuestas particulares porque se necesitan respuestas que nos sirvan a nosotros. Es decir, a cada ser humano le toca encontrar sus propias respuestas, a cada cual le toca descubrir su propia verdad. Lo que es útil para uno puede no tener sentido para otro, y lo que es significativo para este último puede carecer de valor para el primero.
Nos agrega, que es un hecho, que un porcentaje de las personas que habitan este planeta no saben por qué están vivas, y ni siquiera piensan en ello. Aun así, una vida sin sentido se hace poco llevadera al pasar el tiempo.
Es por eso que muchas personas se encuentran en situaciones no deseadas después de retirarse, que los desempleados se sienten deprimidos, y aun los ricos y famosos se sienten infelices.
Encontrarle sentido a la vida es de vital importancia, pues de otra manera podríamos ser presa fácil de los falsos sentidos. De no ocuparnos en encontrar el sentido de nuestra propia vida, podríamos sentir un vacío en nuestro interior.
En ese caso existiríamos, pero no sabríamos por qué, o para qué. Y esto es algo que nos toca resolver por nuestros propios medios, pues nadie puede decirnos cual es el propósito de nuestra existencia humana, mucho menos como realizar el máximo de nuestro potencial. Para eso tenemos primero que conocernos.
Recordemos, que un vacío siempre es llenado, el Universo no permite carencias, y muy profundamente nosotros tampoco creemos en ellas. En ausencia de un verdadero sentido y propósito en la vida, encontraremos alguna otra cosa con que llenar ese supuesto "vacío", y al hacerlo le estaremos dando la espalda (aunque solo momentáneamente) a nuestro impulso interior, que nos motiva a buscar dentro de nosotros mismos las respuestas.
Por el contrario, elegimos algún falso sentido y lo expandimos hasta creer que llenamos nuestra vida. De esta manera elegimos creer que no necesitamos ocuparnos de encontrarle sentido a nuestra existencia. Eso nos hace sentir más cómodos, al menos por un rato.
Una persona podría elegir crear sentido en su vida por medio de la obtención de riquezas, y comenzar así una carrera que le brinde poca satisfacción, con la cual no se identifica internamente, y que termina haciéndole desear estar en otro lugar haciendo algo diferente.
Otra persona podría intentar llenar "el vacío" por medio de las relaciones y sus consecuentes obligaciones y responsabilidades. Puesto que esta persona inicia estas relacionas buscando fuera de si misma las respuestas que lleva dentro, las mismas se ocupan de señalarse de diferentes maneras, principalmente por medio de una creciente incomodidad e insatisfacción, que ese no es el camino a seguir. Aunque las relaciones pudieran ser frustrantes, esta persona podría iniciar un círculo de salir de una para entrar en otra, solo porque cree que representan su sentido y propósito
Filosofia.org al respecto indica, que el sentido de la vida no está previamente dado ni prefigurado, ni puede estarlo, puesto que le es comunicado a la vida por la propia persona, a medida que ella se desenvuelve. La tesis de la imposibilidad de derivar del individuo humano el sentido de una vida personal equivale a la tesis de la multiplicidad de sentidos virtuales que es preciso asignar constitutivamente al individuo humano. Dicho de otro modo: si de este migma de sentidos virtuales va a resultar una trayectoria capaz de definir el sentido de esa vida (en el conjunto atributivo de las otras personas) será porque el sentido real es el sentido de la trayectoria «victoriosa» entre las otras trayectorias virtuales o posibles que el individuo puede haber seguido. Toda determinación (o actualización de un sentido conferido a una vida) es una negación, una renuncia o una huida de otros sentidos posibles. Por ello, el concepto de sentido de la vida es un concepto dialéctico, puesto que él no puede ser solamente definido por lo que es, sino por lo que ha dejado de ser, por las otras virtualidades que constituyen su «espacio de libertad». Hay, sin duda, una indeterminación de raíz y, por ello, los sentidos más profundos de la vida tienen siempre algo de oculto, de inesperado e incluso de enigmático y contradictorio con otras posibles líneas de sentido. En todo caso, el sentido de una vida no está asegurado a priori, sino que sólo puede ir resultando del proceso de la vida misma.
Concretamente, cada quien debe encontrarle el sentido a la vida, a su vida, identificarse con su rol en ella, indagar el por qué nos manifestamos, actuamos, qué papel debemos desempeñar mientras permanecemos y tratar, que nuestras acciones, comportamiento, siempre nos generen armonía, paz ,dicha, felicidad, así como también se la proporcionemos a quienes nos acompañan en ella.


Sí, cada cual debe descubrir el sentido de su vida... Te felicito por enfrentarte a uno de esos magnos problemas de la existencia humana.