CAMOVA
Las personas melancólicas gozan lamentándose."Los secretos del corazón".
Khalil Gibran
Probablemente usted ya lo habrá experientado en su tránsito vivido hata el presente y habrá determinado su alcance, riesgos, efectos que ello puede originar de no estar atento, incidiendo significativamente en su conducta, personalidad, comportamiento.
Mientras estamos con vida y permanecemos en esta dimensión estamos sujetos en cualquier momento que aparezca el vacío existencial, el no sentirse satisfecho en su rol que está desempeñando, en pro de su misión, en saber utlizar la poportunidad que se le ha dado de vivir.
De ahí que no nos soprende saber que muchísimas personas sufren de vacíos existenciales que hay que saberlo manejar, afrontarlos para que ello nos afecte psíquica físicamente, nos torne depresivo, melancólicos, solitarios
Ya decía Victor Krankl,la naturaleza humana es una corpórea y espiritual. Todo lo que afecta al cuerpo, afecta directamente nuestro espíritu, pues espíritu y cuerpo son inseparables. Además el ser humano, busca su bien, sin importar las circunstancias que lo rodeen. Una persona que tiene expectativas a futuro, su supervivencia alcanzará extremos inimaginables, mas si no espera nada a futuro y las condiciones se tornan difíciles, ante la mas mínima dificultad, el cuerpo y la mente comienzan a debilitarse y a perder esperanzas y de a poco, el sufrimiento consume al ser hasta matarlo
Sobre ello Rafael Mejía escribe que hay un gran número de personas sufren agobio por la violencia, apatía y rutinas que enfrentan a diario, y ello les hace sentir que su vida no tiene propósito; en sus propias palabras, experimentan un “vacío” que se agudiza y les resta vitalidad. ¿Este éste su caso y desea hacer algo para cambiar su situación? Descubra a continuación cómo conseguirlo.
Es difícil ignorar que los índices delictivos por ejemplo en México y el mundo presentan cifras ascendentes, que la depresión va ganando terreno en personas de todas las edades y que distintos tipos de adicción se vuelven más comunes en nuestro espacio vital. Las ciudades parecen más peligrosas y asfixiantes que nunca, despertando en muchos de sus habitantes un sentimiento trágico que por momentos parece incontrolable.
A decir de Marco Eduardo Murueta Reyes, presidente de la Asociación Mexicana de Alternativas en Psicología (Amapsi), “el vacío existencial es la sensación de falta de sentido de la vida, de tedio, de no saber para qué se vive, y que lleva al aislamiento y enrarecimiento de la relación con la familia y la sociedad”. Un concepto similar fue creado por el filósofo alemán Martin Heidegger (1889-1976), quien habló del “anonadamiento” para describir que una persona ‘siente la nada’ y percibe la “inhospitabilidad del mundo”.
El vacío de la existencia, asegura el especialista en psicología y filosofía por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), se relaciona con crisis emocionales desencadenadas por sufrir frustraciones de manera continua, incapacidad para concretar propósitos individuales y realización de actividades rutinarias que dejan poco espacio a la creatividad, pero se debe sobre todo a la falta de afecto y de relaciones sociales enriquecedoras.
Agrega Mejía, que existen varias razones que explican la agudización del desencanto hacia la vida, siendo sobresaliente “el fenómeno de despersonalización que genera la sociedad industrial. La técnica ha arrollado a las manifestaciones culturales, que son referentes importantes de identidad y pertenencia a un grupo, en tanto que las calles, los centros de trabajo y medios de transporte como el metro ofrecen un ambiente en el que las personas viven rodeadas de gente, aparentemente acompañadas, pero solitarias en lo emocional”.
En opinión del especialista, este fenómeno fue observado desde sus orígenes (siglo XIX) por el filósofo danés Sören Kirkegaard y ha sido descrito por numerosos escritores, como el ruso León Tolstoi, el francés Jean Paul Sartre, el colombiano Gabriel García Márquez o el mexicano Octavio Paz. Empero, la pérdida de esperanza se ha acelerado en las ultimas décadas por hechos como la caída del bloque socialista, que para muchos representaba una alternativa de cambio que ha desaparecido.
Otro tanto hay que decir de las relaciones familiares, en las que es común observar abandono afectivo y falta de comunicación. Describe el psicólogo que aunque en los hogares exista la presencia física de uno o ambos padres, éstos se encuentren emocionalmente ausentes “como sucede en la película El muro (The wall), de Pink Floyd, donde el personaje requiere a su madre y ella parece no responder”, o bien, las necesidades orillan a los tutores a pasar mucho tiempo fuera de casa y “a vivir ensimismados tratando de solventar su problemática económica, mientras los niños se encuentran en otra realidad, como ejemplifica la cinta Vidas perdidas (Kids)”.
Todo este panorama ha favorecido el distanciamiento de las relaciones humanas y afectivas, a la vez que ha generado incredulidad respecto a la idea de que las personas pueden actuar de manera honesta o auténtica. “La pérdida de confianza en los demás por sufrir abandono, decepciones, traiciones y actos de violencia —sostiene el psicólogo— se convierte en una pérdida de identidad y de confianza en sí mismo, pues un individuo sin relaciones satisfactorias con sus semejantes no tiene referentes claros con los cuales comprenderse, produciendo de esta forma una sensación de vacío”.
deon.com.ar. nos aporta sobre el tema, que si podemos identificar un propósito para nuestras vidas seguramente no caeremos en esta dolorosa situación de los vacío existenciales
Está muy bien, pero cuando no encuentro un sentido a mi vida ¿cómo puedo hacer para hallar ese propósito?.
Podemos hablar de soluciones falsas o auténticas. Dentro de las falsas las más comunes son las siguientes:
- Tapar la sensación de vacío con una variedad de ocupaciones laborales o de otra índole. Las "mamás" que se dedican a cuidar su hogar y viven solamente para sus hijos y su marido
En cambio, las soluciones auténticas comienzan cuando la persona empieza a cuestionarse lo que le ocurre y no se queda en la queja, en el reproche ni en la culpa. Sino que busca alguien que pueda ayudarle a organizar las pautas para encontrar sus propias respuestas. Este es un nuevo aprendizaje. Como el bebé que al aprender a caminar se cae, se levanta y vuelve a hacerlo así hasta que logra dar sus primeros pasos... aprender... como aprendimos todo en la vida: con ahínco, sin dejarnos vencer
Por último, considérese lo que comenta Carlos Castr que El sentido de la vida surge por la necesidad de dar solución a los problemas que tenga una colectividad o un individuo en particular. Constituye la respuesta ofrecida a las preguntas o problemas que implica la vida: ¿por qué vivir? ¿Para qué vivir? ¿Quién soy? ¿De dónde vengo y a dónde voy? ¿Qué hacer con mi vida? ¿Qué camino seguir? ¿Qué hacer para sobrevivir? Entre otras tantas 'cuestiones existenciales'. El sentido de la vida es un "esquema que reúne modelos de actos de las líneas más diversas y los acomoda en una proyección de un sentido que se extiende desde el nacimiento hasta la muerte". La construcción de un sentido de vida se inicia en la socialización primaria (familia), la cual posibilita una base ontológica sólida que ofrezca seguridad y certidumbre existencial, como punto de arranque para la definición de la identidad del yo y sentido de vida. Esta proceso continua a lo largo de la vida en una relación dialéctica entre lo subjetivo y lo intersubjetivo (medio social), en la vida cotidiana hasta el momento de la muerte.
El desarrollo de un sentido de la vida puede verse frustrado en la medida en que las metas, anhelos o expectativas de vida no sean realizados o nuestros parámetros de vida de seguridad y certidumbre sean afectados por situaciones de 'crisis' donde no se cuenta con las herramientas adecuadas para afrontarlos.
En tales situaciones, la presencia de un conjunto de sensaciones y cambios en nuestro día a día, surgen como 'síntomas' de un estado de frustración existencial que afecta nuestro sentido de vida que ha sido denominado por Viktor Frankl fundador de Logoterapia como un 'vacío existencial': "la pérdida del sentimiento de que la vida es significativa", las personas presentan "el sentimiento de que sus vidas carecen total y definitivamente de un sentido. Se ven acosados por la experiencia de su vaciedad íntima, del desierto que albergan dentro de sí". "Un sentimiento de vacío interior y de absurdidad de la vida, una incapacidad para sentir las cosas y los seres". Se siente que ?la vida no tiene sentido? y que 'no vale la pena vivirla'. Una vida sin sentido implica una vida sin arraigo social.
Usted no debe dejarse atrapar por el vacío existencial, lo lograra si esta atento en sus interrelaciones ,en el autoconocimoiento que ya debe tener de si mismo y en como ha definido el sentido de su vida, el rol que en ella ha desempeñado, lo que espera alcanzar. Mantengase despierto, sorprendiéndose inatento en sus actuaciones , en lo que el mundo ilusorio le presenta y evaluando como usted se ha enfrentado a su persuación, retos; cómo realmente lo ha aprovechado, especialmente ese tiempo que se le ha concedido en pro de su crecimeinto, sobre todo el espiritual.
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