Ya es hora, que las empresas venezolanas, especialmente sus pymes, se identifiquen más con los cambios, las transformaciones, todo lo que se requiere para garantizar competitividad, satisfacción al cliente, aprovechar las oportunidades y saber afrontar los retos, más, en un escenario muy incierto, con mucha incertidumbre, riesgoso, que actualmente se manifiesta, consecuencia de su inestabilidad política, que ha dado paso a inflación, problemas económicos.
Es necesario, que su gerencia se preocupe por propiciar un cambio en la actual cultura organizacional que se han desarrollado, y que no garantiza éxito, logros, conquista, participación eficaz, sabiendo optimizar sus procesos de producción que se vean reflejados en una excelente productividad y desde luego, en una buena calidad de sus productos, deservicio, satisfacción de sus clientes.
Es necesario que se inculque de una vez por todas la necesidad de propiciar dentro de la empresas programas de calidad total, ñeque todos estén involucrados en su alcance, repercusiones, ventajas. En donde la empresa capacite, forme a su recurso humano en función de una calidad total que sea beneficiosa en la productividad, operatividad de la organización
Para lograr competitividad, conquista de mercados, aceptación de los productos, la empresa debe contar como ventaja competitiva el tener un programa de calidad total bien definido, que garantice beneficios en la productividad y en los productos que se ofrecen, con la solvencia de una calidad que no solo cumpla con las normativas nacionales, sino internacionales.
Dentro de la cultura organizacional de la empresa debe aparecer el compromiso, de contar con una calidad total en los procesos de producción, que de paso a planes, acciones, estrategias que garanticen una cultura ventajosa para todo el recurso humano que labora en la empresa,. La cultura es algo a lo que contribuyen todos los empleados.
Nos recuerdan Francisco Lloréris y María del Mar Fuentes, que uno de los pasos necesarios para la implantación de un programa de calidad en una empresa consiste en evaluar el ambiente de las relaciones humanas internas, con el fin de determinar la disposición de aceptar un cambio significativo. Para ello, es necesario proceder a un diagnóstico de la cultura existente y realizar una evaluación comparativa con los principios culturales deseados.
Es importante por tanto, realizar una encuesta dirigida a los miembros de la empresa, así como una evaluación de la información que la organización va elaborando como consecuencia de su actividad corriente. La encuesta ayuda a conocer los cambios que de deberán llevar a cabo en los programas de la empresa, políticas y comportamiento de la gerencia, a fin de respaldar el proceso de calidad total. Con ello señalan los autores especificados, se determinará si los empleados se encuentran disponibles a participar en la cultura para la calidad total.
Se comenta , que corresponde a la gerencia la labor de introducir en el código cultural de la empresa la idea de calidad y el hábito de mejora continua, Para ello, la gerencia debe establecer una visión o estado deseado del futuro de la empresa, así como sus elementos estratégicos básicos para la consecución.
Es obvio, que probablemente el cambio que se generará originará algunos inconvenientes, todo dependerá cómo la gerencia introduzca el cambio y motive a las personas a participar, más, cuando ya se está acostumbrado a una cultura organizacional que ha venido operando desde hace tiempo. Ello muchas veces ocasiona distorsión en el comportamiento de las personas componentes de la organización. .
Tanto Lloréns, como Fuentes, señalan, que un gran número de estudios de la cultura organizacional se centran en el cambio cultural. Muchos se plantean las siguientes preguntas:
- ¿Cómo es la actual cultura organizacional y cuáles son losa gaps entre ésta y la cultura necesitada?
- Cómo debería ser la cultura organizacional si se desea que apoye a la estrategia de la organización
- ¿Qué plan de acción debería ser ejecutado para reducir costos gaps?
En lo personal, consideramos la importancia de ir explicando, señalando al recurso, los beneficios que los cambios generan, estar abierto a sus opiniones, aportarle respuestas a sus dudas y resaltar la relevancia que significa compenetrarse con los cambio y apoyar lo que la calidad total proporciona.
Se nos indica, que Filman, Saxton y Serpa (1985) sugieren, que cuando el cambio cultural implica cambiar las normas de conducta, aquel puede ocurrir con relativa facilidad debido a que los miembros de la organización pueden articular las conductas que son requeridas para el éxito actual, en contraste con la requerida hasta ahora.
El Programa de la postgrado de la especialidad de Gerencia de
Juran (1990 propone algunas reglas concretas para reorientar la cultura hacia la mejora de la calidad:
- Tratar a las personas con dignidad y hacer los cambios constructivos
- Crear un clima organizacional favorable
- Comenzar poco a poco de manera fluida, de tal forma que se levantes menos aprensiones. Realizar pruebas pilotos.
- Promover la participación de la empresa durante la planificación y ejecución del cambio
- Proveer suficiente tiempo para que la organización receptora evalúe las ventajas del cambio frente a las amenazas y sus valores encuentre una acomodación con los defensores.
- Trabajar con el líder reconocido de la cultura que a menudo es informal
- Responder positivamente a los problemas suscitados por los empleados
- Entretejer el cambio dentro de una parte ya existente y aceptada del patrón cultural.


Los comentarios están cerrados