Somos atomos de un universo que nos regala el triunfo si nos alineamos con los elementos necesarios.  Anónimo.

 

 CAMOVA

Grandes expectativas   se ha  depositado  en  Barack Obama, no solamente los Estados Unidos, sino países del tercer mundo, la misma Latinoamérica a favor de cambios que garanticen otro estilo de gerenciar un país, de aportarle todos los recaudos, medios, acciones, programas que le permitan dar un cambio radical a la forma inadecuada  cómo   los últimos años Estados Unidos lo ha venido haciendo  con grandes  deterioro  en lo político, económico y social.

 Muchos consideran a Obama un nuevo líder capaz de generar la transformaciones que garanticen a los Estados Unidos una nueva visión en su rol ante el mundo, especialmente en rescatar la tan cuestionada democracia que tanto se hace referencia sobre ella , así como lo concerniente con el terrorismo, narcotráfico, economía, que ha dejado mucho que decir.

 Obama es un hombre normal , con ciertos atributos de liderazgo que el mismo país le reconoce y que lo ha elegido para ocupar la presidencia de los estados Unidos, desde luego ,es el primer negro presidente en un país que por muchos años la discriminación negra fue cruel, y costo muchas vidas para irla poco a poco eliminando.

Para asistir a su  juramentación  lo hizo emulando el mismo trayecto que realizó Abraham Lincoln hace 150 años, Obama partió de una gélida Filadelfia acompañado de su familia y de un escogido grupo de americanos de a pie. Hubo dos paradas -Wilmington y Baltimore- y tres breves discursos en el pistoletazo de salida de la inauguración presidencial que sed termina con  su toma de posesión como presidente número 44º de Estados Unidos.
El viaje, una pesadilla de seguridad para los servicios secretos norteamericanos, tuvo medidas dosis de celebración y de contención, por los retos obvios a los que se enfrenta el nuevo presidente de la Casa Blanca.

El presidente Obama dijo que: «sólo en un puñado de ocasiones de nuestra historia se ha enfrentado una generación a desafíos tan inmensos. Una economía que se tambalea, dos guerras y un planeta que se calienta por nuestra insostenible dependencia del petróleo»,

«Asegurémonos de que estas elecciones no fueron el final de lo que vamos a hacer para cambiar EE UU, sino el principio.

Al respecto de este inicio   la editorial del Diario la Nación de Buenos Aires, comentó que  con él, el Partido Demócrata recupera el  poder luego de los dos frustrantes mandatos de George W. Bush.

 Al ser reconocido y juramentado el nuevo presidente de los estados Unidos, se encuentra con un escenario nacional e internacional no muy halagador, en donde deberá apoyarse con su equipo de trabajo para afrontar los retos, amenazas que se manifiestan y dar paso a las transformaciones que  haga que el mundo deposite su confianza de nuevo en los estados unidos.

 Se señala, que empieza para Obama una difícil gestión en la que muchos, dentro y fuera de los Estados Unidos, han depositado sus ilusiones y sus expectativas. Las promesas de campaña deberán comenzar rápidamente a hacerse realidad. No hay tiempo que perder. Esta vez, la gravedad y la urgencia de los problemas por enfrentar han reducido a horas o días la duración del romance inicial de un pueblo con su nuevo jefe de Estado.

No cabe la menor duda, que para su gestión se ha rodeado de gente con experiencia, muy valiosa en todos los cargos  en que descansa un Estado para ofrecer seguridad, realizaciones que muestren que es un gobierno idóneo para la realidad actual. Es cierto lo que se comenta, que esta rodeado de un formidable equipo de primeras figuras, Obama está en el centro mismo de un escenario sombrío en el que, por una parte, deberá enfrentar la profunda recesión económica que, como consecuencia de la crisis financiera, se ha apoderado del mundo y, por la otra, tratará de encarrilar y resolver los problemas y urgencias de toda índole que aquejan a la comunidad internacional.

 Deberá rescatar la imagen negativa que generó el presidente Busch por la forma como ha enfrentado el terrorismo, la guerra que originó, el odio que se ha engendrado,  tanto en los países árabes, como en la misma Latinoamérica, Centroamérica.

Es sabido que  el próximo 2 de abril, Obama estará en Londres. Concurrirá allí a la reunión del G-20, para unirse a un diálogo del que sustancialmente depende nada menos que la posibilidad de rediseñar la arquitectura financiera del mundo. Poco después asistirá, en el corazón del Viejo Continente, al 60° aniversario de la OTAN, durante el cual Francia, después de 43 años de ausencia, regresará plenamente a esa organización. Desde allí, emitirá las primeras señales acerca de si, con su liderazgo, su país habrá comenzado, o no, a recuperar la confianza del mundo. Para ello, el andar unilateral de los primeros tiempos de su predecesor debe transformarse en una actitud sincera de apertura, diálogo y cooperación.

Se señala, que Obama utilizará el ejemplar que utilizó en 1861 Abraham Lincoln, quien abolió la esclavitud en Estados.

La Biblia la sostendrá la esposa del presidente, Michelle.

El primer presidente estadounidense, George Washington, concluyó durante su primera investidura en 1789 su juramento con la expresión "¡Que Dios me ayude!", que no está prevista en la Constitución, pero que casi todos sus sucesores retomaron desde entonces.

Tras el juramento de Joe Biden como vicepresidente y Obama como presidente habrá música militar y 21 cañonazos, que irán seguidos del discurso presidencial.
La ceremonia concluirá con un poema de la profesora de Yale Elizabeth Alexander y una plegaria del reverendo de los derechos civiles Joseph E. Lowery.
El desfile presidencial hacia la Casa Blanca a lo largo de la Avenida Pensilvania, varias fiestas de gala y centenares de eventos paralelos culminarán la histórica toma de posesión.

Un total de 8.000 agentes de Policía -un 25 por ciento más que durante la jura de Bush en 2005- serán desplegados por la ciudad  en turnos de doce horas, según el jefe   de  la Policía de Washington, Cathy Lanier.

Les complementarán un millar de agentes de la Policía de parques, que se encargarán de vigilar, desde vehículos, a caballo o vestidos de paisano el comportamiento de los asistentes a la investidura.

Los asistentes deberán pasar estrictos controles de seguridad para acceder al recinto del Capitolio, donde Obama jurará su cargo sobre la biblia de Lincoln y donde el público sólo podrá acceder si ha recibido una entrada de su congresista

Lo cierto, que se inicia un nuevo período presidencial bajo  la dirección de Barak Obama, quien da paso a una nueva   historia presidencial de la raza negra en un país que jamás había dado la oportunidad a los negros de ser los conductores de la nación más poderosa del mundo. Esperamos que todo le salga bien en pro de la paz mundial que todos anhelan y a la que se tiene derecho.