Barak Obama

CAMOVA

El hombre nace libre, responsable y sin excusas.  Jean Paul Sartre  

 En la medida que la civilización avanza dentro del tiempo, debidamente identificada en los años y en ella se manifiestan crisis que amenazan con su estabilidad, con su supervivencia, en donde,  algunos países que predominan en la dirección, gestión de la economía mundial  como el caso de los Estados  Unidos que ha generado una crisis que ha afectado a muchas naciones , especialmente a los países en vías de desarrollo, se manifiestan  oportunidades, cuando ante esta realidad amenazante por ejemplo, se  da paso a que surjan nuevos líderes, en donde muchos le depositan su confianza, esperanza  de que pueda ayudarlos a salir de ella , tal es el caso de Barak Obama el nuevo presidente de los estados Unidos.

Desde luego, un líder solo no llega a nada, sino cuenta con la integración de equipos de trabajo que reúna lo mejor de lo mejor y se comprometan a dar paso a las transformaciones que generen los cambios que se requieren para salir adelante, Un equipo de trabajo integrado que reúna a los mejores en sus especialidad, que aporten sus conocimientos, compromiso, ética que de paso a programas, acciones, planes, estrategias, innovaciones que a la luz pública se note que están bien fundamentadas y que pueden dar paso a los resultados que se esperan en pro de salir adelante.

Obama, se integra a la Historia de los Estados Unidos en un momento difícil que este país afronta y en donde presenta un panorama gris producto de la mala gestión de su anterior gobierno en donde se ha demostrado que la fuerza no es positiva ante lo que la razón presenta en los momentos en donde se requiere de ecuanimidad, respeto, inteligencia, cambios que favorezcan a todos.  Caso que lamentablemente los Estados Unidos no tomo muy en cuenta en sus últimoS años, en donde se actuó más con la fuerza que con la razón, haciendo uso del poder, sin importar las consecuencias ,hasta llegar a la crisis que actualmente hereda Barak Obama

 Obama en donde su color de raza ha sido muy vilipendiado y discriminado en la historia de los Estados Unidos se agrega a los libros  como el primer presidente negro que tiene la gran oportunidad de rescatar esa imagen que los estadounidenses, han propiciado con respecto a la raza negra, tiene la oportunidad de demostrar lo que el poder negro representa, lo que es capaz de hacer  en pro de un país que reclama de otra nueva gestión, otro liderazgo que le favorezca y colabore con todos aquellos países que forman este globo terráqueo.  Tiene la oportunidad de demostrarle al mundo lo que la raza negra es capaz de generar, de dar paso a cambios que favorezcan a los Estados Unidos y cómo este país es un garante para todos aquellos que buscan la manera de cómo participar proactivamente en la economía mundial que les favorezca, sin dar paso a las explotaciones, dependencias, amenazas.

Ya ha iniciado su período el presidente Obama, ya empieza el mundo a depositar su confianza en todas aquellas promesas que manifestó en su campaña por la presidencia de la  República. 

Tal como lo refiere Natalio R. Botana,:  la política conjuga la palabra con la acción. En la tradición republicana de los Estados Unidos es costumbre, desde el primer mensaje de George Washington en 1789, que el presidente se dirija al pueblo luego de prestar juramento. Nos basta con revisar la historia para advertir que siempre se plantea en ella una puja entre la retórica (lo que la palabra promete para persuadir) y los resultados de las decisiones que, de allí en más, habrán de adoptarse.

La palabra es pues un punto de partida. Pero ese comienzo puede tener la ventaja de abrevar en un patrimonio común de valores que remite al momento fundador de las repúblicas. Esa circunstancia hace las veces de un lugar desde donde brota la remembranza. Barack Obama propuso a su país y al mundo un ejercicio de remembranza. Lo hizo refiriéndose a los padres fundadores de la Independencia norteamericana y jurando sobre la Biblia que usó Abraham Lincoln, el arquetipo del republicanismo combatiente e igualitario que Sarmiento tanto admiraba.

 Muy interesante lo que manifiesta Botana, que cualquier análisis cínico de la política podría aducir que a las palabras se las lleva el viento. Pura distracción que oculta y engaña, para esta visión de las cosas, los discursos sirven, en el mejor de los casos, para justificar la dominación de unos sobre otros. Los conceptos morales expuestos por Obama en torno del liderazgo político estuvieron muy alejados de esta perspectiva. No obstante, los norteamericanos y el mundo saben que el nuevo presidente tendrá que rendir tributo a las necesidades impuestas por el poder en un mundo atravesado por la recesión económica, el terror y la guerra. La cuestión no es, por tanto, el poder en sí mismo sino las razones en nombre de las cuales el poder se proyecta y conserva.

Esas razones sufrieron en los últimos años un eclipse a cuya sombra germinaron la mentira, la tortura y las guerras en cadena. Durante el gobierno de George W. Bush, los Estados Unidos sucumbieron a la tentación de imitar a quienes sistemáticamente aplican el método del terror y el secreto, erosionando los cimientos de la confianza, cundieron el desprestigio y se armó la excusa para que los extremistas e irresponsables prosigan su obra destructiva.

Obama respondió con prontitud a este desafío en los primeros días de su gestión clausurando la cárcel de Guantánamo con el argumento de que estos abrigos extraterritoriales de la impunidad están en las antípodas de lo que querían plasmar los padres fundadores de la república. Esta remisión al pasado encierra una paradoja digna para nosotros de tomarse en cuenta.

Botana, agrega que Obama deberá reconstruir el poder legítimo en las circunstancias menos propicias, con la desilusión en acecho, cuando no dan respiro ni la economía ni las fuerzas que operan en la esfera internacional. Se dirá con giro pomposo: tarea para grandes hombres. Ya que hablamos de paradojas viene a cuento este párrafo de Chesterton en su biografía de Dickens: "Existen grandes hombres que obligan a los demás hombres a sentirse pequeños. Pero el verdadero gran hombre es el que hace que todo el mundo se sienta grande".

Definitivamente, el presidente Obama se torna en un gran actor ante el escenario mundial y en donde la Historia le ha dado la oportunidad de revindicar la muerte de miles de negros, árabes, vietnamitas,  americanos, coreanos, entre otros,  que dieron su vida en pro de de la libertad, respeto y un derecho a vivir en paz, fraternidad, igualdad que todos los que pasamos por este planeta Tierra   tenemos derechos.

En el caso de nosotros, que permanecemos todavía en esta dimensión , tenemos el derecho de disfrutar los cambios que puede generar Obama si se lo propone, más allá de los intereses personales  sino los colectivos y especialmente cuando sus acciones favorezcan a todos quienes han depositado su confianza en su compromiso  de rescatar el orden mundial, económico. Nos interesa en vida de ver que su elección fue acertada, no el que la posteridad le haga justicia.

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