CAMOVA

En esta vida hay que morir varias veces para después renacer. Y las crisis, aunque atemorizan, nos sirven para cancelar una época e inaugurar otra.
Eugenio Trias

Es un hecho cierto, que siempre que las crisis ya se ha presentado, es cuando se manifiesta el interés de realizar reuniones productivas , que traten de dar respuestas a los serios problemas que ello involucra, sin tomar muy en serio, que la eficiencia de todas las actividades bien programadas, controladas, se alcanza, cuando se mantiene la atención en el comportamiento de todo lo que involucre graves crisis para la humanidad, como ha sucedido actualmente en lo económico.

El diario austríaco Der Standard al reproducir declaraciones del multimillonario George Soros a su llegada a Davos señaló: “La situación es mucho más seria que cualquier otra vivida desde la Segunda Guerra Mundial”, dijo Soros ratificando su predicción de que no sólo Estados Unidos se dirige hacia una recesión sino también Europa

Desde luego, antes la seria crisis económica mundial que afrontan los países de este planeta Tierra, después de haber reunidos los ricos, poderosos, países con una económica sólida en Foro Económico Mundial realizado en Davos , los resultados no eran los esperados, se señala que ha culminado en medio de sombrías perspectivas para este año, en momentos en que una recesión acecha a los Estados Unidos.
El director general del Fondo Monetario Internacional (FMI), Dominique Strauss Kahn, solicitó a la primera economía mundial que adopte una respuesta seria para enfrentar la fuerte caída del crecimiento anticipada este año, sugiriendo que las medidas adoptadas el Gobierno de George W. Bush no han sido suficientes .
El pesimismo de este año en Davos (Suiza) contrasta con el clima prominente de los años anteriores, cuando el fuerte crecimiento, la baja inflación y las grandes ganancias de las empresas dominaban la escena.

En la realización del Foro se manifestaron hechos interesantes que no pueden pasarse por desapercibo a saber:

  • Las vedettes del capitalismo proclamaron, la decadencia del modelo estadounidense: el cóctel de globalización y comercio internacional, de libre mercado y desregulación financiera, defendidos aquí con uñas y dientes durante años, ya no es la fórmula mágica. La idea de que ese capitalismo a la americana traería grandes dosis de prosperidad y crecimiento sin apenas ciclos ni sobresaltos se ha esfumado. John K. Galbraith decía que hay dos clases de expertos en economía: "Los que no tenemos ni idea y los que no saben ni eso". El economista Martin Wolf se apuntó a al primer grupo: "Honestamente, no sabemos qué va a ocurrir". "Pero lo seguro es que las próximas noticias van a ser peores", replicó el número dos del FMI, John Lipsky. Las consecuencias de la crisis son potencialmente peligrosas: la Organización Mundial del Comercio alertó ayer del riesgo de una escalada proteccionista, y la ministra de Finanzas francesa, Christine Lagarde, advirtió de que el huracán económico provocará "problemas sociales". No se trata de una profecía. Francia ha vivido esta misma semana una sonora huelga. Ayer, centenares de personas se manifestaron contra el foro en Ginebra. Pese a las espectaculares medidas de seguridad, las protestas llegaron hasta el corazón de Davos. Los manifestantes arrojaron zapatos contra el centro de congresos.
  • El boom de los últimos años era para el hombre de Davos la consecuencia del triunfo del mercado sobre el Estado. Eso ha cambiado a toda velocidad. Como consecuencia, Davos tiene este año toques surrealistas: el mea culpa de los banqueros, ejecutivos y políticos, que piden ahora más regulación y aplauden los planes de rescate -"pirómanos convertidos en bomberos", dice el economista Jean-Pierre Lehman-, y el papel de Rusia y China, presentados casi como salvadores del capitalismo ante la escasa presencia en la ciudad suiza de la nueva Administración de EE UU, que contrasta con la confianza ciega del foro en Obama como prácticamente el único resquicio de esperanza
  • Los expertos calculan que la tormenta subprime se ha llevado por delante al menos una cuarta parte de la riqueza mundial, y que golpea ya con dureza en todo el mundo, con el cierre de factorías y el aumento del paro. "Los bancos asumieron riesgos excesivos. Los empresarios se endeudaron demasiado. Los reguladores permitieron todo eso. Y ahora los contribuyentes tienen que acudir en su ayuda para limpiar toda la basura, lo que disparará la deuda del Estado y acabará teniendo consecuencias sobre los bienes públicos como la sanidad", destacó ayer el Nobel de economía Joseph Stiglitz. "Hay una tremenda arrogancia en todo lo que ha sucedido. Banqueros y ejecutivos deberían pensar en lo que han defendido durante años y asumir responsabilidades
  • Se avecinan tiempos sombríos: o se ajusta el rumbo o habrá depresión", avisa Nouriel Roubini, el gran gurú de la crisis. "Hay que cambiar el sistema entero, o en caso contrario cuando salgamos de esta crisis tendremos otra de esas enormes burbujas de activos y endeudamiento, y será desastroso", prosigue. El final del túnel no está claro. Lipsky aseguró ayer que la recuperación puede llegar a finales de año. Stiglitz habla de 2010. El fundador de Microsoft, Bill Gates, apunta a 2012. Pero en todos los casos, eso sucederá si se cumplen infinitos condicionales: "Si aumenta la coordinación de las políticas económicas" (Lipsky); "si se crea un supervisor financiero internacional y si aumenta el proteccionismo" (Stiglitz); "si hacemos lo correcto" (Roubini).Pero nadie parece saber qué es lo correcto. Davos apenas ha aportado soluciones a los problemas actuales. Frente al optimismo de los últimos años, en la edición de este año el pesimismo domina el horizonte económico. La fe en una mezcla de globalización, innovación financiera y fundamentalismo de mercado ha desaparecido
  • "El papel del Estado es ahora fundamental, pero se trata de una situación de emergencia, temporal", avisa el financiero George Soros sugiriendo que el péndulo puede volver hacia el otro lado cuando la crisis desaparezca y EE UU se recupere. Obama ha aparecido como un soplo de aire fresco para amortiguar el trastazo, pero ya hay varios cambios en marcha ante la constatación de ese declive. (elpais.com)
  • Se dice, que la crisis será duradera. En algunas semanas, las empresas van a publicar sus resultados de 2008, que serán globalmente malos para los bancos y simplemente correctos en los otros sectores que habían conocido tres buenos trimestres. Pero como cada uno espera a que 2009 sea peor, no hay ninguna razón para que los mercados bursátiles se comporten a la alza. Así, los bancos van a seguir viendo declinar sus fondos y mostrarse cada vez más parsimoniosos en la distribución de los créditos. “Dieciocho meses después de su aparición, los activos radiactivos de los bancos todavía están ahí y nadie sabe cuándo dejarán de hacerse sentir”, reconoce el mexicano José Ángel Gurría, secretario general de la OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico).
  • Hace varios meses, Carlos Ghosn, el presidente de Renault Nissan, había advertido: “La crisis financiera se va a transformar en crisis económicas, luego social y finalmente política.”
  • En Grecia, Islandia y Corea del Sur las tensiones sociales ya han tenido un impacto político de peso, aun si, paradójicamente, los altermundialistas (también llamados despectivamente globalifóbicos), reunidos en Belém de Pará, Brasil, se están apartando de los temas económicos para privilegiar el medio ambiente.
  • Lo cierto como lo señala Frédéric Lemaître Le Monde) “Pregúntenle a los expertos lo que hay que hacer, y la repuesta más honesta es: no lo sé”, reconoció el ex primer ministro británico Tony Blair en una confesión de impotencia que ningún dirigente ha desmentido hasta ahora
  • Cualquiera sea la respuesta a una recesión, lo que está claro es que habrá una seria desaceleración (en Estados Unidos) que requiere una respuesta seria", dijo Strauss Kahn