CAMOVA

El tiempo es demasiado lento para aquellos que esperan... demasiado rápido para aquellos que temen.... demasiado largo para aquellos que sufren.... demasiado corto para aquellos que celebran... pero para aquellos que aman, el tiempo es eterno. Henry Van Dyke

 Muchos se quejan después de que se han interrelacionado y formado  un hogar, que se equivocaron, que no estuvieron atento a los signos, señales, que se manifiestan cuando se da el primer encuentro, predominando muchas veces la atracción por algún estimulo que de la persona aflora,  los atributos de su forma,  la atracción de la ilusión, el comportamiento, las acciones o cualquier otro estímulo que anima  manifestarse interesado con la persona que le llama la atención.

Lo cierto, que en la medida que se inicia el contacto, el trato con la persona que se considera que es la compañera que debe acompañarnos en nuestro tránsito y compartir todo ese potencial del amor que cada uno tiene, se debe  darle paso a las emociones, sentimientos, que permitan que el amor se manifieste puramente, que no permita contaminaciones que deteriore la unión

  Lo cierto, que así se va iniciando la combinación de intereses, sentimientos que se supone van cultivando esa unión libremente escogida, se van manifestando la conducta, el comportamiento que permite evaluar que también integrados estamos, que tan compenetrados nos sentimos con la persona seleccionada.

  A través del tiempo, del diario vivir, van apareciendo divergencias, afinidades, intereses en la medida que se comparten las emociones en forma  honesta y con atención,

Se suscitan  hechos que algunas veces provocan fricciones, problemas, que deben ser atendidos a fin de recobrarse el equilibrio, la tranquilidad, la paz.

  Como también en algunos se  va identificando más el cariño, producto de lo  que se ha cultivado, estado atento o simplemente, como se señaló  aparecen las  discrepancias, frustraciones que originan depresiones y afectan significativamente la unión.

En caso de que se note un distanciamiento en la relación, aburrimiento, frustración, ello invita a reflexionar el por qué de ello, sus causas y tomar las acciones que permitan indagar el por qué de su origen, buscando  las alternativas que den paso a encontrar soluciones  que permitan recobrar el equilibrio si es factible, o simplemente tomar la decisión adecuada, para no seguir en esa situación, de tal forma que a lo largo no  afecte  a terceros derivados de esa unión. 

 Es   muy importante al iniciar una relación de pareja, estar atento del por qué le llama la atención, cuál  son las razones del interés por esa persona, determinar  los estímulos que hacen interesarnos en ella, determinar  su alcance, su realidad todo con el  de que después no se manifiesten diluciones, fracaso, frustraciones que conlleven  a problemas psíquicos, físicos y afectar seriamente como se dijo  a terceros, especialmente los nacidos de esa unión.

Es importante,   saber controlar, manejar adecuadamente nuestras emociones, sentimientos, no que estos lo hagan. Afrontar el hecho con serenidad, a fin de sorprendernos como actuamos y damos vida a la dependencia y todo lo que tenga que ver con nuestra libertad.

 Debemos sorprendernos en la forma como nos interrelacionamos, compartimos nuestro cariños, sentimientos, inquietudes,  como respondemos ante todo aquello que de alguna manera consideramos que nos afecta, saber escuchar, dialogar y sobre todo, mantenernos interesado en colaborar con la pareja en pro de su crecimiento, proporcionarle el apoyo necesario para evitar que se aparezca el conflicto y origine discrepancias, atenten con la armonía, felicidad.

 En caso  de manifestarse distanciamiento, desinterés por la persona,  se debe evaluar el por qué de ello, a que se debe. Determinar si realmente se perdió  el interés  hacia la persona, si no hay motivación a pesar de haberse agotado  del dialogo,  si la persona no esta dispuesta a cambiar,  determinar si simplemente tenemos que reconocer que   desapareció el efecto de eso que denominamos amor, y que ya  la persona  no nos interesa.

 Definitivamente,  no podemos mantener una relación cuando verdaderamente se ha determinado que el amor, cariño a esa persona seleccionada ya no existe.

 Mantenerse dependiente de esa unión sin la fortaleza de la motivación y el cariño no es conveniente, es cuando se debe buscar  la manera de disolver la unión,   sin violencia, pues   ya no tiene razón de ser.

No olvidemos, que somos transitorios, que debemos saber aprovechar la oportunidad de vida que se nos da al máximo, es por ello,  que hay que saber gerenciar  bien  nuestras emociones, sentimientos, estar atentos, despierto en    identificar bien a la pareja seleccionada  a fin  de  nos desperdiciar nuestro tiempo, puesto  que solamente estaremos con ella mientras se nos da la oportunidad de vivir con la forma en que nos conocimos, forma  que por su propia naturaleza se va deteriorando día a día.

 Desde luego, aquellos que se identificaron y seleccionaron adecuadamente su pareja, la cuidaron, cultivaron ese amor sincero, fiel a las emociones,  producto de la unión, e  hicieron que su cariño, traspasara  todo aquello que es forma, asentando su cariño a través de buenas acciones y comportamiento  en sus almas,  dándole  paso a lo que algunos denominan  unión eterna.

Considere lo que algunos señalan :

  • Una de las cosas más tristes de la vida es cuando conoces a alguien que significa todo, y sólo para darte cuenta que al final no era para ti y lo tienes que dejar ir.
  •   Cuando la puerta de la felicidad se cierra, otra se abre, pero algunas veces miramos tanto tiempo a aquella puerta que se cerró, que no vemos la que se ha abierto frente a nosotros.
  • Tener además presente el  que Si necesitas alguien para ser feliz, eso no es amor.Es carencia.
  • Si tienes celos, inseguridad y haces cualquier cosa para mantener a alguien a tu lado, aún sabiendo que no eres amado, y dices que crees en esa persona, pero no en los otros, que te parecen rivales, eso no es amor. Es falta de amor propio.
  • Si crees que tu vida queda vacía sin esa persona; no consigues imaginarte solo y mantienes una relación que se acabó sólo porque no tienes vida propia, eso no es amor. Es dependencia.
  • Si piensas que el ser amado te pertenece; te sientes dueño y señor de su vida y de su cuerpo; no le das la oportunidad de expresarse, de decidirse, sólo para afirmar tu dominio, eso no es amor. Es egoísmo
  • Una relación amorosa es como un tesoro que no solamente se debe de cuidar, sino incrementar para que mañana florezca con más fuerza.

Desafortunadamente muchas parejas no saben cómo manejar esta situación tan especial y a la vez tan importante en sus vidas. Se les escapa entre las manos la felicidad por falta de previsión, por ignorancia o simplemente por estar virtualmente "poseídas" por una gran pasión.