Carlos Mora Vanegas
"El sufí es, en virtud de su transmutación, una parte conciente de la realidad viva de toda la existencia".
"Los atractivos son la jaula: la belleza y la virtud, el papagayo. Cuando el papagayo haya volado, ¿Qué puedo hacer con la jaula?."
"Las imitaciones de las enseñanzas verdaderas mantienen a la gente abrigada hasta que llega la época de ser calentados por el sol".
Idries Shah
No podemos anclarnos todo el tiempo en pro de los apegos, ilusiones que se generan del mundo de las formas, especialmente generadas por el materialismo que por su propia naturaleza son perecederas, debemos estar atento en nuestro crecimiento espiritual que es lo trascendental.
Sorprendernos actuando, especialmente, cuando las emociones nos gobiernan y que muchas veces nos generan situaciones conflictivas, situaciones que dejan mucho que decir de nuestro comportamiento, madurez.
Justamente, las enseñanzas del sufismo por ejemplo pueden ayudarnos a despertar y saber manejar nuestra oportunidad de vivir en todo aquello que nos proporciones felicidad y que podamos compartir con quienes compartimos nuestra estancia.
Son muchas las vertientes que nos conducen al gran océano de la espiritualidad, todo dependiendo en donde nos sentimos armónicos, en donde las enseñanzas nos permiten avanzar.
En esta oportunidad, nos referismo al Sufismo, que como lo señala el diccionario esotérico, Zaniath, editorial Kier, es un sistema de pensamiento Heterodoxo de origen persa que configura la filosofía de carácter místico esotérico que se encuentra en el mahometismo.
Posiblemente, emergió entre los Chiítas al final de la décima centuria y principio de la undécima y no consistió en un simple movimiento literario como pareciera deducirse de los grandes poetas como Rumi, Saai, Hafiz, Jami y tal vez Khayyan, participaron con poemas plenos de lirismo, que describían la más elevada expresión simbólica de la unión del alma con Dios. Su plataforma filosófica involucraba ideas neoplatónicas, budistas y cristianas, inclinándose en gran parte hacia el panteísmo.
El sufismo se desarrolló rápidamente y Algazali, el gran filósofo persa y principal figura del movimiento, logró la reconciliación del sufismo con el Islam ortodoxo. Las órdenes del sufismo no integran una secta de dogmas definidos y abarcan variados sistemas de pensamiento. Algunas tienden a un crudo ascetismo, otras al quietismo y los derviches, que merecen comentario aparte, utilizan técnicas notables de danzas y éxtasis, pero todas tienen como meta la unión del alma con Dios.
Eduardo Yentzen, nos comenta, que durante muchos siglos el sufismo ha entregado su conocimiento por medio de historias o cuentos con enseñanzas, porque su efecto en "las zonas inferiores de la mente humana son directas y seguras",
Las historias no se resisten a una interpretación, es decir, a una metalectura, se las debe dejar ser y dejar hacer. Son extraordinarias, y nunca vemos que se dejan arrastrar por el sentimentalismo. Las historias son-y transmiten- la enseñanza, por ejemplo, una tortuga ayuda a un escorpión a atravesar un arroyo de una orilla a otra. Al llegar el escorpión clava su cola a la tortuga, la que reclama indignada y con todo su derecho: "Mi naturaleza es ser servicial. Te he ayudado, y ahora me clavas tu lanceta". Mi amiga- le dice el escorpión- tu naturaleza es ser servicial, la mía es clavar mi lanceta. ¿Por qué buscas transformar tu naturaleza en una virtud y la mía en una villanía? Lo cierto ante este cuento, ha descubierto en lo que va de tránsito por esta vida ¿Cuál es su virtud?¿ Qué ha hecho al respecto Cómo la comparte con quiénes vive, pareja, entorno?¿Ha pretendido querer que los otros actúen de acuerdo a su virtud?¿Ha descubierto la virtud de su compañera, la de sus hijos?, son algunas preguntas que ya deben tener respuestas.
Lo cierto, que en el sufismo como lo comenta Idries Shah, es toda la conciencia lo que en definitiva debe ser transformada, comenzando por el reconocimiento de que el hombre no regenerado es poco más que una materia en bruto. Carece de naturaleza FIFA, de unidad de conciencia. En su interior hay una esencia. Esta no se halla vinculada a todo su ser, ni siquiera a su personalidad. En última instancia, nadie sabe automáticamente quién es en realidad, pese a la creencia en sentido contrario. Shah pone de relieve la falsedad de la creencia en general de que el hombre posee una conciencia estable.
Se dice, que el sufismo calienta como el sol, y el maestro sufi obtiene la cualidad de ver; de ahí, que Shah sostiene que nuestra enseñanza habla de- y existe parcialmente en- otro mundo, un dominio superior, una dimensión diferente
No quisiéramos terminar, sin recordar los que Nasrudin nos lega, especialmente, cuando le asegura a un hombre sin conocimiento que él puede ver la oscuridad:-Si es cierto, ¿por qué llevas una vela por las noches?- Para evitar que los demás tropiecen conmigo. Esto nos enseña lo que ocurre con los hombres de conocimiento que a su regreso del viaje de la conciencia viven en su luz, pero rodeado de las personas que no pueden ver en la oscuridad, debe, por tanto, adaptarse a las condiciones en las cuales viven. Tenga presente, el que usted debe encenderse como la vela porque en su camino tiene que ser luz y evitar caer en las sombras, cuando lo logre ayúdele a sus semejantes a despertar y comparta con aquellos que ya lo hicieron.....


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