CAMOVA

  Generalidades, consideraciones básicas, alcances

Nos desenvolvemos, actuamos en escenarios cada vez más dinámicos, competitivos,  amenazantes,  sujetos a   estímulos muchas veces estresantes, en donde se requiere aportar, manejar adecuadamente nuestras energías para no vernos afectado en nuestra conducta, comportamiento, salud tanto en lo físico como en lo psíquico.  De aquí, que debemos estar atentos en saber afrontar  las situaciones, como nos desenvolvemos en ella sin originarnos estrés, ni originárselo a los demás.

Lo cierto, que cada vez es necesario prepararnos para saber afrontar el  estrés, su alcance,  repercusiones, no dejarnos aprisionar por sus efectos que pueden afectarnos significativamente y muchas veces generarnos serios problemas que pueden hasta causarnos  la muerte de no sabérsele manejar. . 

 Es por eso, que no debe sorprendernos como lo indica  Fernando Vigorena, que una investigación recién realizada, mostró que los típicos ejecutivos del siglo 21 tienen placer en no tener tiempo para nada. Trabajan 12 a 14 horas diarias, no toman vacaciones y frecuentan a su familia por Internet o en fotografía. Generalmente no saben en que curso van sus hijos.

Una de las cosas más extrañas que se ve en la actualidad es la relación del ejecutivo con el estrés. Hasta hace unos años era visto como una señal de alerta, que les indicaba que algo estaba errado. Pero los ejecutivos del siglo 21 creen lo contrario, el estrés es ahora una señal de status, una demostración de que se es productivo, con talentos y listo para un ascenso.

Existe la convicción de que en el estrés confluyen tres elementos principales:

  • El entorno
  • Las respuestas fisiológicas ante dicho entorno
  • Los pensamientos negativos de quien lo sufre

Ahora bien, en lo que no todos los expertos han llegado a un acuerdo es en el orden en que se relacionan los elementos antes mencionados.

Un grupo de expertos piensa que se trata de una respuesta fisiológica ante una situación potencialmente riesgosa la cual genera unos pensamientos negativos que dan lugar a la ansiedad.

Otro grupo piensa que la situación de riesgo genera unos pensamientos negativos en respuesta  a los cuales se produce la reacción fisiológica.

Lo que si esta claro y no se discute, es que en cualquier caso e independientemente de cual sea el comienzo de la situación, la ansiedad producida por la reacción potencia esta misma reacción, la cual a su vez vuelve a producir pensamientos negativos. Es un círculo vicioso al cual se hace necesario ponerle fin.

A raíz de lo anteriormente señalado, se puede decir que hay factores que afectan al ejecutivo Venezolano actual que pueden inducir a que se activen los mecanismos de defensa del mismo, y lo mantengan en un estado de continuo estrés por las amenazas que el mismo puede percibir y no manejar de forma rápida, originando en este individuo un estado de alerta prolongada que afecte su equilibrio emocional

Hay situaciones que pueden ser percibidas o no como amenazas según el individuo. Estas situaciones (en el caso de los ejecutivos Venezolanos) pueden ir desde uno o varios cambios tecnológicos hasta la situación en que se encuentra el país., la incertidumbre política, la inseguridad, el desempleo, las amenazas del  Estado, los cambios.

Breves antecedentes, definiciones, alcance

Retomando los inicios de los estudios sobre el estrés, la mayoría de los psicólogos consideraban el estrés demasiado impreciso para intentar siquiera definirlo.  Sin embargo, Hans Selye, más conocido como "Doctor Estrés" debido a su especialización en este tema, comenzó en la Segunda Guerra Mundial a estudiar el efecto que la exposición a los ataques aéreos tenía sobre los soldados. Definió el estrés como "una respuesta no específica del organismo ante una demanda que se le hace",

Dicho doctor introdujo en el ámbito de la salud el término estrés, este se ha convertido en una de las palabras mas utilizadas, tanto por los profesionales de las distintas ciencias de la salud, como en el lenguaje coloquial de la calle. No obstante, se han realizado múltiples trabajos sobre el estrés que han aportado diversas conceptualizaciones. Una más comprensible de estrés, lo definiría como un exceso de demandas ambientales sobre la capacidad del individuo para resolverlos, considerando además las necesidades del sujeto con las fuentes de satisfacción de esas necesidades en el entorno laboral.

 Sin embargo, hoy en día, una de las definiciones más sencillas y directas que se le está dando al estrés, se refiere a cualquier exigencia o estímulo que nos produzca un estado de tensión y que pida un cambio adaptativo por nuestra parte, es decir, es el proceso que se pone en marcha cuando una persona percibe una situación o acontecimiento como amenazante o desbordante de sus recursos.

A menudo los hechos que lo ponen en marcha son los que están relacionados con cambios, exigen del individuo un sobreesfuerzo y por tanto ponen en peligro su bienestar personal.

 El estrés es la respuesta inespecífica del cuerpo a la demanda, ya tenga por resultado condiciones agradables o desagradables.

  Otra manera de ver el estrés, es como respuesta fisiológica. Cuando se esta en una situación de tensión el cuerpo está padeciendo estrés, esta situación implica cambios fisiológicos, motores, nos movemos más rápido, aumenta la tensión arterial, estos cambios también se relacionan con cambios emocionales y conductuales. A más estrés, más padece nuestro cuerpo.

Otros autores, no están de acuerdo con la teoría del estrés considerado como un estímulo o como respuesta tensional fisiológica. Dicen, que si se considera como estímulo se olvidan las características personales y si sólo se considera como respuesta fisiológica, habría que tener en cuenta que estas mismas respuestas ocurren en situaciones como el enamoramiento, y sin embargo este sobreesfuerzo es positivo para el cuerpo. Para estos autores lo importante es como la persona percibe esta situación.

En cuanto a las reacciones físicas del cuerpo humano, las mismas  son heredadas de los antepasados, cuya vida salvaje estaba llena de peligros y amenazas para la vida. La presencia de un animal salvaje requería una rápida reacción. Para pasar de un estado de reposo a uno de actividad física, el cuerpo necesita incrementar el volumen de sangre que llega a los músculos y por lo tanto poner en marcha una serie de mecanismos, como aumentar el ritmo cardiaco y la frecuencia de la respiración.

El cerebro ejecuta automáticamente todos estos mecanismos para que en cuestión de segundos el cuerpo esté en situación de reaccionar adecuadamente ante la amenaza

 Se comenta, que una vez superado el peligro, el ritmo cardiaco, la respiración, la tensión arterial recuperan su actividad normal.

El problema surge cuando la amenaza a la que nos enfrentamos es un atasco de tráfico, unos objetivos de trabajo demasiado ambiciosos, combinados con problemas familiares, un jefe desagradable, goteras en el techo y un hijo en la rebelde adolescencia. Entonces, el peligro no termina, y la situación de defensa se eterniza.

Cualquier actividad es susceptible de producir una situación de estrés. Quizá sea en el trabajo donde más probable resulte, y tanto más cuanta mayor es la responsabilidad del puesto, pero también las amas de casa o los agricultores pueden encontrarse con entornos que supongan un riesgo para su equilibrio. La situación de desempleo es, de hecho, uno de los detonantes más poderosos.

 No hay que olvidar, que si bien el ambiente físico puede ser un generador de estrés, es en el social donde se dan la gran mayoría de las situaciones que lo provocan. Mientras algunos autores han considerado los cambios vitales, pérdidas de personas o relaciones importantes, nueva situación laboral o nacimiento de un hijo, por poner unos ejemplos, como los desencadenantes del estrés,   no obstante, hay quienes señalan que los acontecimientos diarios, pequeñas contrariedades, al ser más frecuentes y próximos a la persona, pueden alterar en mayor medida la salud. Es posible, que ambos tipos se relacionen y determinen de forma mutua.

Definitivamente, debemos estar atento ante los estímulos que originan estrés y no dejarnos avasallar por ello, debemos estar preparados para afrontar las situaciones, simplemente debemos saber manejar adecuadamente nuestros impulsos, emociones, energía y no dar oportunidad que el estrés se manifieste. De nosotros depende el no dejar que jamás el estrés y sus causas que lo originan nos acosen, no maneje, lo mismo  sus efectos  que perjudiquen, afecten nuestra comportamiento, conducta, personalidad.