CAMOVA

Las personas con estilos de apego seguro, muestran tener una alta accesibilidad a esquemas y recuerdos positivos, lo que las lleva a tener expectativas positivas acerca de las relaciones con los otros, a confiar más y a intimar más con ellos. Las personas con estilos de apego evitativo y ansioso, muestran tener una menor accesibilidad a los recuerdos positivos y mayor accesibilidad a esquemas negativos, lo que las lleva, en el caso de las personas evasivas, a mantenerse recelosos a la cercanía con los otros y a las personas con estilo de apego ansioso a tener conflictos con la intimidad, pues desean tenerla y tienen intenso temor de que ésta se pierda (Baldwin, M. et al. 1996).

Influencia de los estilos de apego en las relaciones interpersonales.

En los últimos años, un creciente de investigaciones ha llegado a interesarse en los procesos por los cuales las personas desarrollan y mantienen los lazos afectivos en las relaciones íntimas (Bretherton, et al citado en Simpson, J. 1990). Varios estudios recientes sobre relaciones de amor adulto, sugieren grandes similitudes entre el apego romántico adulto y el apego de niños con sus primeros cuidadores (Feeney, B. & Kirkpatrick, L. 1996). Esto porque durante el desarrollo social las personas construyen modelos afectivos-cognitivos de sí mismos y patrones típicos de interacción con los otros significativos. Estos modelos mentales, organizan el desarrollo de la personalidad y guían el subsecuente comportamiento social. El estudio de las diferencias individuales en estilos de apego, es una contribución significativa a nuestro entendimiento del por qué las relaciones íntimas varían en la calidad y naturaleza interpersonal, muchas hipótesis pueden ser generadas acerca de la naturaleza y calidad emocional de las relaciones románticas que poseen las personas que exhiben distintos estilos de apego (Simpson, J. 1990). Es así como los estudios han determinado que algunas características que se presentan en las relaciones íntimas que establecen las personas tienen mucho que ver con sus estilos de apego individuales. Las personas con estilo seguro tienden a desarrollar modelos mentales de sí mismos como amistosos, afables y capaces, y de los otros como bien intencionados y confiables, ellos encuentran relativamente fácil intimar con otros, se sienten cómodos dependiendo de otros y que otros dependan de ellos, y no se preocupan acerca de ser abandonados o de que otros se encuentren muy próximos emocionalmente. Las personas con estilos ansiosos tienden a desarrollar modelos de sí mismos como poco inteligentes, inseguros, y de los otros como desconfiables y reacios a comprometerse en relaciones íntimas, frecuentemente se preocupan de que sus parejas no los quieran y sienten temor al abandono. Los con estilo evasivo, desarrollan modelos de sí mismos como suspicaces, escépticos y retraídos, y de los otros como desconfiables o demasiado ansiosos para comprometerse en relaciones íntimas, se sienten incómodos intimando con otros y encuentran difícil confiar y depender de ellos (Simpson, J. 1990).

Es así, como las personas con los distintas estilos de apego tienden a involucrarse en relaciones románticas que difieren en su naturaleza, los 3 estilos de apego se encuentran asociados con distintos patrones de experiencias emocionales con respecto a las relaciones.

Otro aspecto importante en las relaciones interpersonales es la relación entre el estilo de apego adulto y la confianza en las relaciones, ya que ésta muchas veces determina la manera en que las personas reaccionan frente a las personas cercanas cuando fortalecen o violan la confianza que sienten hacia ellos y que explicaría la construcción del sentimiento de confianza en las relaciones, que podría ser la condición necesaria para el desarrollo de seguridad, intimidad y relaciones satisfactorias (Mikulincer, M. 1998 b). En las relaciones amorosas, la confianza es una de las cualidades más deseadas y una condición necesaria para el desarrollo del compromiso y seguridad, de hecho, puede ser la causa de una disolución en una determinada relación (Kobak, R. & Hazan, C. 1991). Así se ha encontrado que las personas con estilo de apego seguro muestran tener gran confianza hacia sí mismos y los demás, y las con estilo de apego inseguro poseen una falta de confianza hacia los otros, lo que vendría a determinar en gran parte la forma en que se relacionen con los demás (Mikulincer, M. 1998 b). Es importante tener en cuenta que los efectos de los estilos de apego en las relaciones interpersonales, no son siempre iguales ni tan predecibles, "resultados de investigaciones sugieren que las diferencias en el estilo de apego no son impermeables al cambio" (Main et al, citado en Simpson J. 1990. 978 pp).

Apego y emociones.

Los factores de respuestas emocionales juegan un rol central en la teoría del apego. Las diferencias en el estilo de apego son asociadas con variaciones de expresión emocional y regulación de la emoción en niños y adultos.

N. Collins (1996) propuso que el estilo de apego estaría directa e indirectamente relacionado con las respuestas emocionales, y que el eslabón entre el estilo de apego y características de la conducta sería mediado por las explicaciones subjetivas y las emociones. Según los estilos de apego habrían diferencias en la apreciación e interpretación de eventos con componentes emocionales. Así, por ejemplo en situaciones dolorosas, las personas ansiosos-ambivalentes tienen una baja tolerancia al dolor y tienden a responder con miedo y ansiedad siempre que hay cualquier ruptura en su ambiente. Mientras que los adultos seguros y con estilo de apego evitativo, tienen niveles más bajos de atención negativa. Además, los adultos seguros reconocen niveles moderados de dolor, en cambio los adultos con estilo de apego evitativo niegan sentir dolor activamente.

Las personas inseguras se sienten más apenadas emocionalmente que cualquier otro estilo de apego, ya que tienden a ver las situaciones en forma más negativa (Collins, N. 1996).

Las distintas estrategias, para regular y expresar emociones, se evocan automáticamente según el estilo de apego de las personas. (Fiske & Pavelchak, citado en Collins, N. 1996). En un estudio más especifico acerca de las emociones, se examinó la idea de Bowlby acerca del rol crítico que juegan los estilos de apego en la experiencia de ira. Bowlby postuló que la ira es una reacción funcional de protesta a otros y que los apegos inseguros transforman esta respuesta neuronal (ira de esperanza) a una ira disfuncional (ira de desesperación). (Mikulincer, M. 1998 a).

 Apego y variables de la personalidad.

Diversos investigadores en diferentes estudios han tratado de demostrar que los distintos estilos de apego se asocian a condiciones personales. Así, Shaven y Brennan examinaron las relaciones entre estilos de apego y 5 grandes factores de la personalidad, encontrando que los individuos seguros eran menos neuróticos, más extrovertidos y más conformes que los inseguros que eran más esquivos, dudosos y ansiosos (Bourbeau, L. et al 1998).

Conclusión

La teoría del apego, especialmente la propuesta por Bowlby, ha sido de gran utilidad, ya que ha engendrado diversas investigaciones y estudios en variados aspectos del comportamiento humano, lo que corresponde a lo que los psicólogos sociales consideran como una buena teoría, es decir, guiar y estimular la investigación, generando diversas hipótesis para verificarlas.

La teoría nos parece bastante útil, ya que permite conocer, deducir desde el conocimiento del estilo de apego de una persona, muchas de sus características personales que no son tan evidentes. Sin embargo, las clasificaciones no pueden considerarse de manera tan estrictas o rígidas, aunque representan un marco de referencia, no determinan un comportamiento específico, por lo tanto, no son siempre predicciones absolutas. Esto se ve reflejado en muchos estudios que dan cuenta de las distintas formas de comportarse, muchas veces independiente del estilo de apego y más relacionado con una situación o ámbito específico, como sucede en el área interpersonal y de la personalidad

*Referencias

..-Baldwin, M., Keelan, J., Fehr, B., Enns, V. & Koh-Rangarajoo, E. (1996). Social- cognitive conceptualization of attachment working models: Availability and accessibility effects. Journal of personality and social psychology, 71, 1, 94-109.

.- Bourbeau, L., Diehl, M., Elnick, A. & Labouvie-Vief, G. (1998). Adult attachment styles: Their relations to family context and personality. Journal of personality and social psychology, 74, 6, 1656-1669.

.-Mikulincer, M. (1995). Attachment style and the mental representation of the self. Journal of personality and social psychology, 69, 6, 1203-1215.