CAMOVA
El tiempo es el mejor consejero .Proverbio Griego
Increíble pero cierto, que en la universidad en donde se forman, capacitan a los profesionales que el país demanda para su desarrollo, este impregnada de violencia, especialmente las públicas.
Todo ello demuestra para el caso venezolano, que hay ausencia en muchas de las universidades de autoridades que den paso a una gestión en donde lo académico, la investigación, sean fundamentales en pro de que la universidad cumpla con su visión y no como está sucediendo actualmente, en donde en la universidad la violencia cada vez se torna más agresiva, ya no solo a través de protestas violaciones, sino que se ha llegado al extremos de asesinar , matar a estudiantes, producto de la inseguridad, de la falta de autoridades capaces de irradicar del seno del Alma Mater, la infiltración de grupos que hacen de sus actividades lo que quieren en las universidades, en pro de sus intereses, como es el caso de los encapuchados, caras tapadas. Ya basta de daños físicos al recinto universitario, vehículos y sobre todo pérdidas de vida.
Muy interesante la reflexión que sobre ello expone el prof. Carlos Blanco, cuando indica, que para nadie es un secreto, que las universidades públicas están viviendo una situación sumamente delicada. Quizás una "crisis". Sin duda alguna, es una crisis mucho más profunda de lo que algunos creen. El país se encuentra sumergido en dificultades de orden cultural, económico, político y social y en donde universidad como parte de un todo no escapa de esta realidad. Otros, consideran que la universidad no se esta reformando, ni se encuentra a tono con los tiempos de transición al cual estamos sometidos, y que, por lo tanto, no logra superar el viejo concepto moderno de educación, para entrar en la era de la sociedad de los saberes.-
Agrega Carlos Blanco, un caso preocupante por ejemplo es el la Universidad de Carabobo, que `presenta un cuadro desolador puesto hay " mucha inseguridad" y "violencia universitaria" en el cual grupos minoritarios, utilizando métodos violentos y no pacíficos, bajo la sombra de una capucha o como los llaman algunos "caras tapadas" o "agentes externos a la universidad", los cuales desarrollan acciones y practicas que van en contra de lo que es la natura de la academia, la cual está representada" en la casa que vence la oscuridad" y fundamentada en el libre, respeto, a todas las corrientes de pensamiento con la finalidad de desarrollar el potencial creativo de cada ser humano consagrado en la Constitución de la Republica de Bolivariana de Venezuela.
Agrega Blanco, que en esta misma línea reflexión, en reiteradas oportunidades, colectivamente e individualmente han surgido algunas inquietudes y paradojas: ¿Cuales los fines y objetivos de estos grupos? ¿Cuales son los motivos de su protesta? ¿Que papel desempeña la tercerizaciòn cuando ocurren estos hechos violentos? y por último Cual es la posición de la comunidad universitaria para solucionar el problema? ¿Estos grupos se han convertido en una piedra en el zapato para las nuevas autoridades universitaria?
Blanco indica además , que valdría la pena, auscultar la opinión de las autoridades, profesores, estudiantes, expertos, empleados y obreros, árbitros, entre otros, a través los medios de comunicación de cómo enfrentar la situación que afecta la calidad de vida de los universitarios. Finalmente, después del debate del tema planteado, resulta conveniente que las autoridades universitarias realicen una consulta abierta y pública donde la comunidad universitaria se exprese y produzca unos resultados que permita construir y diseñar una política integral de la no violencia, el desarme y en favor de la paz en la universidad.
Definitivamente, es necesario dar paso a acciones que de una vez por todas irradiquen estos males, que cada vez se manifiestan con mayor intensidad en las universidades, evitar pérdidas de vida, buscar mecanismos de seguridad más efectivos, serios, compenetrados con el resguardo, no solo de la planta física de la universidad, sino de las personas que en ella transitan, trabajan, reciben sus clases.
Las autoridades universitarias deben darle más apoyo a la seguridad dentro de la Universidad, demandar más cumplimiento e eficacia en el labor a desempeñar el personal de seguridad, más control, evitar el dejar hacer, ser más estricto, tener planes que garanticen una seguridad eficaz
No se puede seguir conviviendo en el campus de la Universidad por ejemplo, en Faces y Bárbula, un clima de incertidumbre especialmente cuando se rumorea que hay disturbios. No se puede seguir exponiendo la seguridad de las personas cuando dentro de la universidad se usa las armas de una manera muy fácil, no se puede seguir aceptando la violencia.
Todo ello como alguien comentaba, este tipo de acciones perjudican la imagen que tiene la universidad en la opinión pública, lo que conlleva a que algunos estudiantes, al momento de elegir su plantel de estudios tanto de pregrado como de postgrado, lo hagan no en base a criterios académicos, sino buscando lugares e instituciones donde "se pueda estudiar con tranquilidad".
Es necesario como alguien manifestaba, una opinión y acción más dinámica de los miembros de la comunidad universitaria, las que han hecho ha sido poco clara y escasamente manifiesta, excepto en conversaciones privadas, no produciéndose sino muy recientemente el intento de abrir un espacio de debate en torno a esta cuestión y cómo abordarla.
Es necesario de una vez por todas irradicar este mal que afecta seriamente la armonía la paz, la labor de la universidad, al mismo país. Deben la autoridades y la misma comunidad universitaria evaluar por ejemplo:
- Que no se puede seguir en actitudes pasivas y permisivas por parte de toda la comunidad universitaria, que se ha habituado a esta situación, sea por indiferencia, ausencia de protestas y acciones correctivas o simplemente por impotencia ante los sucesos.
- Ambigüedad del juicio frente a esta situación, provocada por la mezcla con otras circunstancias y por la poca claridad ciudadana, en general, respecto a cuáles son los principios éticos y los métodos de deliberación que debería asumir hoy una sociedad democrática y pluralista
- El seguir permitiéndole Uso de la violencia en la universidad como medio de acción o lucha social en torno a demandas generales de justicia.
- Ausencia de un diálogo, debate abierto y fundamentado frente a problemas comunes de la comunidad universitaria.
- Uso de la fuerza policial y grado de proporcionalidad de dicho uso, incluido el ingreso al recinto universitario, como medio disuasivo de los incidentes sin poner en peligro la autonomía universitaria.
- Interrupciones, postergaciones, retrasos y alteraciones de las actividades académicas y administrativas.
- Trastornos y molestias sufridas por la comunidad ciudadana circundante al campus, en viviendas y calles
- La pérdida de vidas que se han dado y que no se ha hecho nada para evitar otras.
- El descrédito de la universidad en la opinión pública y consecuencias académicas de ello.


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