CAMOVA
Somos seres espirituales que en nuestro tránsito por esta dimensión de formas e ilusiones , lo hacemos a través de nuestro vehículo físico que es transitorio, perecedero, que tenemos que dejarlo, cuando se termine nuestro tiempo de permanencia, tiempo que no manejamos, no sabemos dentro de lo normal cuando nos toca irnos.
Nos corresponde a cada uno descubrir lo que encierra nuestro yo espiritual. Ahondar en él, sondear lo que ya hemos adquirido en nuestro aprendizaje por el paso de esta dimensión, además de tener presente todo lo que han aportado quienes se han identificado con la necesidad de usar adecuadamente el Yo espiritual.
En el análisis consideramos varias aportaciones que la compartimos, confiando que el lector le sacará el provecho necesario de acuerdo a su nivel espiritual.
Chopra sobre ello nos aporta, que podemos ayudarnos de la ley del Dharma y si la queremos utilizar eficientemente, es necesario comprometernos a hacer varias cosas:
Primer compromiso: Por medio de la práctica espiritual buscar nuestro yo superior, el cual está más allá de nuestro ego.
Segundo compromiso: Descubrir nuestros talentos únicos, y después de descubrirlos disfrutaremos de la vida, porque el proceso del gozo tiene lugar cuando entramos en la conciencia atemporal. En ese momento, estaremos en un estado de dicha absoluta.
Tercer compromiso: Preguntarnos, cuál es la mejor manera en que podemos servir a la humanidad. Hay que responder esa pregunta, y luego poner la respuesta en práctica. Utilizar nuestros talentos únicos para atender a las necesidades de nuestros congéneres los seres humanos; saber combinar esas necesidades con nuestro deseo de ayudar y servir a los demás.
Agrega Chopra, es necesario hacer una lista de nuestras respuestas a estas dos preguntas: ¿Qué haría yo si no tuviera que preocuparme por el dinero y si a la vez dispusiera de todo el tiempo y el dinero del mundo? Si de todas maneras quisiéramos seguir haciendo lo que hacemos ahora, es porque estamos en dharma, porque sentimos pasión por lo que hacemos, porque estamos expresando nuestros talentos únicos. La segunda pregunta es: "¿Cuál es la mejor manera en que puedo servir a la humanidad?" Respondamos esa pregunta y pongamos la respuesta en práctica.
Hay que descubrir nuestra divinidad, encontrar nuestro talento único y así servir a la humanidad con él; de esa manera se puede generar toda la riqueza que deseamos. Cuando nuestras expresiones creativas concuerden con las necesidades del prójimo, la riqueza pasará espontáneamente de lo inmanifiesto a lo manifiesto, del reino del espíritu al mundo de la forma. Comenzaremos a experimentar la vida como una expresión milagrosa de la divinidad - no ocasionalmente, sino a toda hora. Y conoceremos la alegría verdadera y el significado real del éxito - el éxtasis y el júbilo de nuestro propio espíritu.
Nos recuerda Chopra la importancia de identificarnos con nuestro Yo espiritual, el no descuidarlo, sino prestarle atención al espíritu interior que anima a nuestro cuerpo como a nuestra mente. Despertar a esa quietud profunda del interior de nuestro corazón. Mantener la conciencia del ser atemporal y eterno, en medio de la experiencia limitada por el tiempo.
Nos corresponde estar atento y despierto en este tránsito y ahondar en todo aquello que nos ayude adentrarnos en nuestro templo interno, sondear en nuestro yo Superior, ese yo espiritual que nos ayuda afrontar las pruebas que debemos pasar , ahondar en el legado que otros nos han proporcionado con respecto a este compromiso que tenemos mientras permanecemos en este plano.
Considerar por ejemplo, lo aportado por Hermes Trismegisto, el tres veces grande, contemporáneo de Abraham, que como nos los recuerda, Oscar Badolato, enseñaba en el antiguo Egipto leyes cósmicas; leídas por muchos, comprendidas por pocos. Mas algunas almas evolucionadas, las experimentan en la vida diaria, sentir, pensar y actuar en un solo movimiento armónico, aceptando las Leyes Universales. De la misma manera, en una búsqueda sincera, en el conocimiento de estas leyes y su puesta en práctica diariamente, nos van a liberar definitivamente de las ataduras cercenantes, responsables de impedir el contacto con el Ser Verdadero, con nuestro verdadero Yo espiritual, haciendo caer los Velos de Isis que nos ocultan lo esencial.
Es una tarea aparentemente ardua entender estas leyes universales, divinas y eternas, debido a la codificación de las formas y normas de pensamiento. Estamos encasillados y a la vez nos hemos encasillado en un modo de operar mentalmente con límites, fronteras y prejuicios, donde la elaboración del pensamiento y su correspondiente acción están acotadas cultural y socialmente, dentro de una civilización consumista; generadora de fronteras, racismo nacionalismo y diferencias que llevan al ser humano a una constante pugna; al no ampliar la consciencia, estos estados se reciclan constantemente. Se necesita sondear en el Yo Superior que encierra muchas luces que nos pueden ayudar a encontrar la verdadera senda que nos corresponde transitar de acuerdo a nuestro nivel espiritual y darle paso a ese crecimiento al que estamos obligados lograr mientras se nos ha dado la oportunidad de estar.
Autoayuda wordpress.com nos recuerda, que nuestro Ser Superior tiene poder para crear y sabiduría para resolver problemas y aprender lecciones. Es el que crea nuestras circunstancias y el que nos susurra la solución a los problemas que una y otra vez se nos presentan. Es el que nos envía luces para superarlos y es el que muchas veces tiene que soportar en silencio el que nuestro ser mental- racional no lo escuche ni acepte su poder ni su sabiduría.
Es el que nos dice, cuando conocemos a una persona si debemos o no continuar el trato con ella. Es el que nos guía hacia las almas o espíritus afines, a las almas o espíritus de los que debemos aprender lecciones, y hacia nuestra alma gemela. Es esa voz interior que podemos llamar sabiduría o intuición y a la que no e hacemos caso porque no aceptamos la tridimensionalidad de nuestro ser.
Alcione.cl al referirse al Yo espiritual relata, que se tome en cuenta, que el Yo consciente no sólo está generalmente sumergido en el incesante flujo de elementos psicológicos, sino que, con frecuencia, parece desaparecer y quedar reducido a la nada; como ocurre cuando nos dormimos, o cuando en un síncope perdemos la consciencia, así como bajo la acción de una droga o de la influencia de un hipnotizador. Al despertar, nuestro misterioso yo reaparece, sin saber como ni de donde viene; hecho que, si se examina detenidamente, sorprende y confunde. Esta y muchas otras consideraciones (las que exigirían tiempo y espacio del que no disponemos), nos lleva inevitablemente a admitir que «detrás» o «sobre» el yo consciente, debe haber un centro espiritual permanente, el verdadero Yo. Este Yo espiritual es fijo e inmutable, no afectado por el flujo de vida psíquica, ni por condiciones corporales. El yo personal consciente ha de considerarse como meramente el reflejo, una proyección del Yo espiritual en el plano de la personalidad.
Por último, sufismomexico.org. nos recuerda, que el yo Espiritual, requiere de la energía del yo natural (nafs) para aspirar a la consumación o perfección del individuo. El yo natural tiene sus ministros también: Ambición, Vanidad, Racionalización, Engaño, Fantasía, Egoísmo y Deseo. La manifestación más rebelde y perniciosa del yo se conoce como yo compulsivo (nafs-i ammara). Cuando el yo, sin embargo, se ha vuelto puro, razonable y funcional, puede ser llamado yo inspirado (nafs-i muljama). el yo Espiritual requiere de la energía del yo natural (nafs) para aspirar a la consumación o perfección del individuo. El yo natural tiene sus ministros también: Ambición, Vanidad, Racionalización, Engaño, Fantasía, Egoísmo y Deseo. La manifestación más rebelde y perniciosa del yo se conoce como yo compulsivo (nafs-i ammara). Cuando el yo, sin embargo, se ha vuelto puro, razonable y funcional, puede ser llamado yo inspirado (nafs-i muljama).
Ruhj, El Espíritu (yo esencial, yo espiritual) es un atributo del ser humano que se describe como un impulso o comando de Dios dentro del ser humano. El Espíritu es la esencia misma de la vida. Equivale a un punto adimensional que está asociado al dominio de la Unidad y tiene acceso al dominio de las Cualidades Divinas. El Espíritu puede mandar sus mensajes al corazón. Tiene varios ministros importantes: la Razón, la Reflexión y la Conciencia.


Me guata mucho este post. Me gustaría saber si con tu permiso lo puedo poner en mi blog más adelante mencionando que es un post tuyo.
Gracias
Hola: Muchas gracias, puedes utilizarlo como lo consideres conveniente.
Exito, saludos
Carlos MoraV
Hola Carlos,
Un post interesante.
Me ha ayudado a aclarar algunas dudas que tenía.
GRACIAS por compartirlo. :)
Saludos,
Begoña