CAMOVA

La oveja separada de su grupo es capturada por el lobo. Proverbio Turco

Terminó la Cumbre, se esperan con los acuerdos tratar de palear el serio problema de la crisis financiera mundial, no obstante, el daño está hecho, el desempleo se ha convertido en muchos países, aun en los desarrollados, una gran catástrofe , en donde cada día más se incremente el número de desempleados en los Estados Unidos principal causante del problema, así como en España, Italia, ya no se diga en los países del tercer Mundo.

Un "hito"  en el que el mundo ha respondido con un nivel sin precedentes de medidas exhaustivas y coordinadas. Con estas palabras ha calificado el presidente de EE.UU., Barack Obama, los resultados de la cumbre del G-20 en Londres, pero con una advertencia: "no es suficiente".

rteve.es  agrega de esta forma, Obama ha querido contrastar dos sensaciones contrapuestas en su primera gran cumbre internacional importante en el cargo: por un lado, el hecho de haber logrado un acuerdo unánime fruto de una nueva manera de ver la diplomacia por parte de su país. Por otro, el hecho de que su apuesta por un plan de estímulo mundial ha quedado postergada ante la negativa de la Europa continental.
"Este tipo de coordinación es histórica realmente, hace 10, 20, 30 años imaginar a todos estos líderes, antiguos rivales mortales, negociando de manera tan fluida para mejorar la economía global habría sido una locura", ha considerado Obama, que está "orgulloso" del resultado final de la cumbre.
 De acuerdo a Obama, "hemos adoptado medidas osadas para apoyar a los países en desarrollo", que incluyen la triplicación del mecanismo de préstamo del Fondo Monetario "para aumentar el poder adquisitivo y expandir los mercados en cada país".
Asimismo, ha asegurado, "hemos rechazado el proteccionismo que podría agravar esta crisis".
Para el presidente estadounidense, las medidas aprobadas también comprometen a la reforma "exhaustiva" de un sistema regulador fracasado.

No obstante, le ha quedado una espina muy clara: el rechazo de los líderes europeos a un nuevo plan de estímulo. Por eso, ha querido dejar claro que en esta reunión del G-20 no será por sí sola una solución a la crisis.
"La manera en la que cada acción lidie con su crisis es importante, cómo desarrolle sus planes de estímulo
", ha querido puntualizar el presidente estadounidense,  que cree que el acuerdo sienta las bases para que en caso de que las acciones individuales no tengan éxito se puedan corregir a nivel internacional.

"Cada país tiene sus propias peculiaridades, cosas que les son totalmente importantes y no negociables. Lo que hemos intentado hacer es acomodar esos temas, de manera que no quedara perjudicado el resultado final", ha reconocido Obama, que ha querido dejar claro que ha acudido a la cumbre "a escuchar, a aprender, pero también a liderar".

 Comenta en sus notas rteve.es que precisamente, buena parte de la comparecencia del presidente estadounidense ha estado centrada en explicar cómo será ese nuevo liderazgo de EE.UU. en la política exterior.
"No me creo esa idea de que EE.UU. no pueda tener un liderazgo mundial, sólo pienso que en un mundo tan complejo es muy importante que podamos labrar alianzas en vez de dictar soluciones", señaló
Ese nuevo liderazgo supone reconocer, por ejemplo, que el origen de la crisis está en Wall Street, y que lugares como Europa, China o India se están convirtiendo en nuevos centros del poder mundial.
"Es bueno, porque significa que hay millones de personas que están saliendo de la pobreza", ha sentenciado Obama, que ha anunciado que propondrá al Congreso de EE.UU. doblar la ayuda alimentaria de urgencia
para los países que peor lo están pasando con la crisis, especialmente África y América Latina.

A todo ello se agrega como lo cita sdpnoticias. com. Alemania y Francia, que en vísperas de la Cumbre del G-20 exigían acuerdos concretos para enfrentar la actual crisis financiera, se declararon hoy "satisfechos" por los compromisos alcanzados por los países industrializados y emergentes.

Al concluir el conclave de Londres, el mandatario francés Nicolas Sarkozy y la canciller federal de Alemania, Angela Merkel, destacaron, en declaraciones a la prensa por separado, el compromiso del G-20 de tomar acciones contra los "paraísos fiscales".

Mucho se había anticipado acerca de la llamada "alianza" de Alemania-Francia, ya que en días pasados habían señalado que no estaban convencidos de los temas que "se encontraban sobre la mesa del G-20" y demandaban medidas inmediatas de control financiero.

Incluso, Sarkozy había advertido un mes antes que dejaría la cumbre si no se "trataban los problemas responsablemente y se daban soluciones reales".

Sin embargo, el mandatario francés señaló este jueves que se encontraba "satisfecho" con los resultados y destacó los acuerdos para castigar a los "paraísos fiscales", así como la vigilancia a las instituciones crediticias para ser utilizadas responsablemente.

Sarkozy era fiel promotor de esas iniciativas, lo cual lo llevó a abrazar el "nuevo orden mundial" de cooperación que el primer ministro de Reino Unido, Gordon Brown, declaraba en la sala de al lado en ruedas de prensa simultáneas.

Merkel declaró, por su parte, que la Cumbre del G-20 le pareció un hecho "casi histórico", pues estaba convencida que el mundo actual "no reaccionaría como si fueran la década de los años 30".

En días pasados, la canciller federal alemana dijo que viajaba a la Cumbre de Londres con "una mezcla de optimismo y preocupación".

"El mundo se encuentra ante una encrucijada. Por lo tanto debe ofrecer las respuestas correctas para la recuperación y para evitar que en el futuro se vuelva a repetir semejante crisis", sostuvo Merkel, al aseverar que su país abogará por medidas muy concretas, "de las que ya no se puedan retroceder".

Los dirigentes del G-20 acordaron abordar la crisis financiera global con medidas por 1.1 billones de dólares, entre ellas el aumento de los recursos del Fondo Monetario Internacional (FMI) hasta 750 mil millones de dólares. Asimismo, se creará una Comisión de Estabilidad Financiera para que trabaje conjuntamente con el FMI y supervise sus actividades, y alerte en caso de una probable crisis económica en el futuro. Por otro lado, los líderes del G-20 se comprometieron a invertir un total de 250 mil millones de dólares para estimular el libre mercado y combatir el proteccionismo económico

Por su parte, el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, calificó de "buenos" los resultados de la reunión de los líderes de las 20 mayores economías del mundo.

En una entrevista con la BBC, Lula destacó el hecho de que los países ricos hayan trabajado en "iguales términos" con los emergentes para encontrar una salida a la crisis financiera internacional.  El mandatario brasileño no sólo se refirió a un nuevo orden económico, sino también a un nuevo escenario político en el que América Latina estaría jugando un papel importante Creo que la cumbre fue buena no sólo para Brasil o para un solo país. Fue buena para la esperanza y para el futuro de la humanidad.

Ésta fue una buena reunión porque los países ricos discutieron en iguales términos con los países en desarrollo. Ése fue el fenómeno que vimos en esta cumbre. Todo mundo fue humilde. Nadie tenía certezas, sólo que todos quieren salir de la crisis.