CAMOVA

Las características  del escenario en donde me tocó por primera incursionar  en la maestría de ingeniería industrial, fue cuando participe  en la formación del programa de maestría de ingeniería Industrial de la escuela de graduado de EGAII en la Universidad Autónoma de Nuevo León, Monterrey, México hace mucho atrás, con la colaboración del ingeniero industrial y Master de administración de empresas del  desaparecido ing. Mario González Garza.

 Maestría,  que iniciamos con la colaboración de otros docentes, expertos ingenieros que nos aportaron sus experiencia, habilidades en el ejercicio de su profesión dentro del entorno empresarial regiomontano, aunado todo  ello al análisis de lo que otras universidades estaban ofreciendo al respecto, tanto a nivel regional, nacional e internacional.

Definimos el perfil de ese entonces del egresado de estos estudios que tuviesen los conocimientos básicos para aportarlos en pro del desarrollo tecnológico de las empresas, su operatividad, procesos, avalados de las herramientas modernas, normativas y técnicas que garantizaran  calidad y productividad.

Desafortunadamente en ese entonces, se le dio mucha fortaleza a las matemáticas, más que a otras asignaturas relevantes como  Gestión de procesos en función de la productividad;  Sistemas de calidad; Administración de producción; Problemática de la Ingeniaría industrial mexicana, por citar algunas.

 Otro aspecto que se nos escapo en este inicio fue lo concerniente a los fundamentos básicos del comportamiento organizacional y tópicos gerenciales modernos, que ayudasen al ingeniero reforzar sus conocimientos técnicos con los administrativos, facilitándole  la gerencia de la producción.

 No obstante, quedo siempre la posibilidad que después del primer año de prueba, se debería ir reestructurando el  Programa de acuerdo al avance, rol repercusiones del ingeniero industrial según el comportamiento de las actividades empresariales y lo que de ello se deriva en relación a la producción, calidad, servicio, competitividad, especialmente ante un entorno dinámico empresarial como el de Monterrey.

Quedaba el compromiso de que se trataría de minimizar el uso excesivo de las matemáticas y adentrarse más en investigaciones operativas, muy significativas para ese entonces, así como en la estadística aplicada, especialmente en calidad.

 Era responsabilidad de la coordinación de mantener actualizado los programas según el comportamiento y necesidades de los escenarios.

Confieso que descuide un poco el programa y me adentre más en el de Administración y sus menciones. Programa que participe no solo en su elaboración, sino como docente.

Al cabo  de unos 18 años de abandono  sobre este tópico, volví a incursionar en la maestría de Ingeniería Industrial de la Universidad de Carabobo, en donde estuve algunos años, especialmente en el inicio de esta mención, programa en que tan solo participe como docente, aunque hice referencia en varias oportunidades a sus debilidades y fortalezas en su contenido, especialmente en sus materias de acuerdo a las necesidades empresariales que el país requería, sobre todo ,de los masteres de ingeniería industrial, que propiciaran un nuevo enfoque de gestión de la producción, administración de los procesos productivos, beneficios de la calidad y productividad y garantía de la protección del medio ambiente.

Me encontré con otras exigencias distintas a las que formulamos en EGAII.

Dado a que para esta época el rol de la calidad y productividad son determinante en las  empresas para su competitividad y obliga a reestructurar muchos de los conocimientos tradicionales en función a otros que se adapten a la realidad empresarial del presente.

 Se agrego dentro de las asignaturas la concerniente a gestión de proyectos de inversión que considero importante en la formación del master así como todo lo concerniente a tópicos gerenciales y comportamiento organizacional, una gran debilidad que el ingeniero industrial trae de su formación inicial.

 Afortunadamente el programa de la maestría en Ingeniería industrial empezó a realizar cambios a los enfoques tradicionales y estructuró un Programas en donde predominan mas su fortalezas que debilidades, que aun todavía se mantienen, sobre todo en lo relacionado con  Gestión de procesos de producción, Aseguramiento de la calidad; normativas de calidad, mercadeo, calidad y productividad; planificación estratégica.

Lo ventajoso que se tiene es que se incorpora la relevancia y el alcance de la  calidad y productividad  que el ingeniero industrial debe saber manejar eficientemente.

 En lo personal de acuerdo a las características de los actuales escenarios avalado además,  de mi incursión por algunos años una vez retirado  de la maestría en ingeniería industrial y desempeñándome en la de calidad y productividad, considero, que muchas de las escuelas de graduados nacionales deben dar paso a un nuevo perfil del master en ingeniería industrial , un egresado proactivo, plenamente capacitado para gerenciar adecuadamente los procesos productivos, su operatividad,  en pro de la calidad y productividad, manejo eficiente de la estadística de la calidad, planificación estratégica, comportamiento organizacional, ingeniería económica,  gestión e innovación tecnológica, planificación y gestión de la calidad total, mercadeo, calidad y productividad, gerencia de la producción, Ingeniería del trabajo , ética profesional y gerencia de costos de producción, desarrollo personal.

Concretamente, hay que adentrarse en todo lo concerniente a los procesos de producción y su beneficio en calidad y productividad, gestión, Modelos Avanzados para el control de la producción e inventarios, desarrollo personal, tecnología, costos de producción y desarrollo personal.

El egresado tendrá las competencias necesaria para afrontar los retos de los actuales escenarios en relación al rol de la tecnología, calidad y productividad que favorezca a las empresas su competitividad , tendrá la  habilidad  para usar los métodos, las técnicas y las herramientas automatizadas modernas  para analizar el posicionamiento estratégico y competitivo de una organización. Podrá desempeñarse  en cargos que demanden de un liderazgo proactivo, estratega, funcional, de acuerdo a los requerimientos de los actuales escenarios según lo requiere la globalización los mercados laborales.