CAMOVA
Una conducta emocional, evidentemente, nada tiene que ver con el intelecto o capacidad de razonamiento
Es indudable, que la atmósfera síquica desequilibrada de nuestras acciones y de su efecto resonante en nuestros medios culturales, económicos, políticos y sociales, hace que poco a poco nos contaminemos mentalmente, originando como resultado inestabilidad emocional, así como otras alteraciones de la conciencia, que nos conducen a situaciones desesperantes y a veces incontrolables y peligrosas en nuestro comportamiento.
Philip Slater esta en lo cierto, cuando señala: Ejercer control sobre el medio limita la libertad de éste para influenciarnos. Nuestra manera de actuar sobre el medio nos permite hacer que su influencia sea, en parte producto de nuestro propio esfuerzo, es decir, crear el estímulo al que respondemos. Control significa que ponemos algo de nuestra parte en el ambiente y después lo consideramos como si fuera un estímulo absolutamente independiente. El control, por lo tanto, entorpece y amortigua nuestra experiencia.
Por tanto, se puede decir, que el intento de controlar y manejar el medio, hace que se origine automáticamente su contaminación, puesto que disminuye el factor del medio que nos rodea, refresca sorprende y nos deleita.
Norman Brown, al respecto dice: .. El yo... se mantiene por la absorción constante de elementos buenos... del mundo externo y la expulsión de elementos malos del mundo interno...
Se puede entonces, señalar, que la contaminación no es un mero accidente, una función de la negligencia o de la industrialización pasado de moda, la contaminación es un elemento inevitable de la relación de la humanidad con el medio. Nuestra propia identidad descansa sobre la contaminación síquica..
Consideremos lo que Slater, en su obra "Earthealt" señala, que el producto de lo síquico, se manifiesta en proyecciones de objetos físicos. No podemos ignorar sus fantasías de superpotencia cuando están representadas por poderosísimos automóviles que exigen un millar de vidas a la semana, ni sus temores paranoicos cuando se expresan por dispositivos insanos y bancos de datos de seguridad; ni sus odios cuando aparecen en forma de arsenales nucleares capaces de eliminar toda vida vertebrada de la faz de la tierra.
En esta contaminación síquica, cabe preguntarse, si la materialización de la creatividad del hombre moderno esta liberándolo o simplemente aprisionándolo?. Si realmente estamos satisfaciendo nuestras necesidades? Si hemos avanzado para liberarnos o bien hacia donde nos conllevan las extensiones del hombre en su desequilibrio, como consecuencia de esta contaminación? La repuesta la tiene usted.


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