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CAMOVA

Los árboles más viejos dan los frutos más dulces. Proverbio

No se puede ignorar el valioso rol que la prensa desempeña como un medio de comunicación informador, y en donde además,  se  tiene el derecho a expresar con entera liberad los disentimientos, denuncias, opiniones, sobre todos aquellos tópicos en donde este involucrado la sociedad humana, desde luego, dentro de la ética, moral, valores, sin propiciar con ello odio, conflictos que distorsione la verdadera razón de la comunicación e información.

Es válido cuando se señala, que la libertad de prensa y la libertad de expresión son derechos constitutivos de los ciudadanos de cualquier sociedad democrática. No se trata sólo de decir lo que quiero? sino de tener acceso a la información, espacios para difundirla y la posibilidad de formarse opiniones y un pensamiento propio. Es decir, que la libertad de prensa no sólo es cuestión de los periodistas: es un derecho de todos.

Es alarmante  como hay gobiernos todavía que coartan la libertad de prensa en función de amenazas, de atropellos, todo ello nos conlleva a una pregunta que demanda de respuesta, como es ¿Hasta cuando se seguirá mancillando a los medios de comunicación?, pues en los últimos años, esto se ha venido repitiendo en muchos países latino y centroamericanos, de una manera no propia de lo que representa la democracia.

Lo que es más preocupa, es  que no se ha respetado en muchos casos la vida de periodistas, ni sus ideas, se les ha matado, asesinado, perseguido. De ahí, que no nos sorprende leer, enterarnos, cuando se les  da muerte, se les hace prisionero, se les tortura, se les acusa del delito de algunas autoridades, de dar a conocer la realidad de los desaparecidos, los actos de corrupción, las violaciones a los derechos, de informarle  al mundo del atropello que constantemente se le hace a la dignidad humana.

 Ante esta realidad es muy fácil olvidar los principios de la declaración de los derechos Humanos, adoptadas por las naciones unidas en 1948 y señalado en el artículo 19 que tácitamente nos dice: Todo individuo tiene el derecho a la libertad de opinión y de expresión; este derecho incluye la libertad de sostener opiniones sin interferencia y buscar, recibir y divulgar informaciones e ideas por cualquier medio de comunicación sin consideraciones de fronteras.

Es lamentable, que en algunos países latino y Centroamericanos en pleno siglo XXI lo anteriormente señalado no se respete, debido a que los centros de poder de algunos gobernantes, utilizan más la fuerza que la razón, además, que  no pueden darse el lujo de permitir el funcionamiento  de una prensa libre, que busca como objetivo, denunciar todo tipo de atropello que desarmonice el orden público y que lógicamente vaya contra sus intereses.

De aquí, la importancia democrática de no aceptar la mordaza, como instrumento de presión, por el contrario, los países democráticos deben alentar y permitir que los distintos medios de comunicación  lleven a cabo su labor informativa y sin obstáculos.; sin persecución, amenazas y como se ha señalado sin causar muerte a los periodistas.

Lastinfoo.com nos aporta con respecto al tema, que se considere, que la intervención del estado, ya sea en forma directa o de confrontación con la prensa, socava la libertad de expresión. Pero también, cualquier organización armada que a través de atentados construyen aparatos destinados a ejercer violencia masiva y sistemática contra la prensa libre.
Hay quienes dicen que la labor periodística hoy en día carece de ética, es
amarillista, o se ejerce de manera irresponsable. Sin bien esto puede aplicarse a algunos casos, hay muchos profesionales que practican con convicción una ética de la palabra y promueven la libertad de expresión.

 Definitivamente, es válido lo que manifiesta Edward "Kit" Benavent : No podemos mantenernos indiferentes ante esta intolerancia contra uno de los pilares de nuestra democracia como es su atropello  y que constituye una forma de coartar la libertad de expresión y por ello afecta a toda la sociedad.

No se puede ignorar lo que comenta  elliberal.com..co, que cerca de 125 periodistas en el mundo  padecen actualmente de una pena carceral y  411 han sido asesinados en esta última década por investigar la corrupción, la actividad criminal y otros temas sujetos a polémica que además se convierte en una de las causas que los llevan a la prisión o a la muerte en muchos países.
Sólo en Colombia la situación es preocupante, ya que las estadísticas muestran que 57 comunicadores han sido asesinados entre 1995 y 2008. Según La SIP, En 21 de esos casos aún está por establecerse el móvil del crimen. De igual forma, sin castigo permanecen el 70 por ciento de los asesinatos de comunicadores registrados en los últimos 15 años, sin existir además ningún autor intelectual.

Así mismo, muchos casos se presentan en América Latina, por ejemplo en México, seis periodistas fueron asesinados en 2008 sin que se hayan resuelto estos hechos. De igual forma, se teme que  hayan muerto otros siete que desaparecieron en 2005, como lo señaló un informe titulado 'Getting Away With Murder 2009' ("Impunidad en homicidios 2009").
Este mismo informe reveló que en la década pasada fueron asesinados en Colombia 16 periodistas y en Brasil otros cinco.

Lo mismo sucede en Venezuela en donde hay conflictos muy serios en la libertad de prensa.
Entre otros países mencionados en la lista figuran Irak, país que la encabeza con 88 periodistas asesinados desde la invasión de Estados Unidos en el 2003. Sigue Sierra Leona, con nueve periodistas asesinados cuyos casos siguen sin resolverse desde enero del 1999 durante la guerra civil, y Somalia con seis casos impunes desde la década pasada.
El informe asegura que en Sri Lanka al menos siguen sin resolverse los casos de nueve periodistas asesinados. En Filipinas son por lo menos 24 homicidios irresueltos, 16 en Rusia desde 1999, siete en Afganistán, diez en Pakistán, siete en la India, siete en Bangladesh y cinco en Nepal sin mencionar muchos más.

Nos duele mucho,  el como profesionales de la información, muchas veces  periodistas jóvenes  en el ejercicio de su profesión, pierden su vida y muchos pasan sin que realmente se haga justicia, que se castigue a quienes realizaron tal lamentable hecho, que desafortunadamente en luta a la prensa,  quien pierde en sus fila a bravos guerreros de la información, que en vez de balas son sus pensamientos, ideas las que utilizaron.  Ojala, estas manipulaciones del poder, intereses, no sigan enlutando a lo que todos siempre aspiramos el ejercicio de una prensa libres dentro de escenarios democráticos.

 

 

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