CAMOVA
Por años en Venezuela la Administración de la Salud ha dado mucho que comentar, especialmente, por su ineficacia, inoperancia, de parte de los gobiernos , sin tomar muy en serio lo que ello representa para los venezolanos, especialmente ante un escenario actual, en donde los altos costos del servicio de la salud marginan aun porcentaje significativo de la población, aunado además a los precios altísimos de los medicamentos, tornándose inaccesible para un porcentaje significativo de la población, generando todo ello disconformidad, reacciones negativas, especialmente con respecto a que la salud nos es atendida como se merece, más cuando al país le ha entrado un significativo ingreso de dólares que no se ha sabido administrar.
Definitivamente, los Hospitales y ambulatorios públicos en Venezuela se caracterizan por su inoperancia, falta de dotación y bajos salarios. Donde algunas de las personas que están a cargo de los hospitales, muchas veces son los mismos médicos, u otro profesional, los cuales no tienen los conocimientos administrativos como para estar a cargo de esta responsabilidad. Trayendo como consecuencia un mal manejo en estos recursos.
A todo ello se agrega, que sus principales problemas son no sólo la falta de recursos económicos y la extraña desaparición de material médico-quirúrgico y medicamentos, sino también el clientelismo político, el sindicalismo exacerbado, la improvisación y la falta de una verdadera vocación de servicio social.
Pese a la transferencia de competencias del nivel central al nivel subregional y municipal, en la mayoría de los casos, los hospitales siguen estando altamente centralizados, tanto en lo que respecta a la administración como al financiamiento de los servicios, pero ahora a nivel estadal. Esta situación se debe en parte a que tampoco se ha adelantado de manera substancial un proceso de otorgamiento de autonomía a los centros de salud. Los hospitales, en la mayoría de los casos todavía no tienen capacidad de contratar, despedir o redistribuir el personal a otras áreas, ni tienen suficientes instrumentos para incidir en la productividad del personal. Adicionalmente, los presupuestos anuales asignados por el ente central, están basados en data histórica y no en base a capitación o resultados, dando a los hospitales pocos incentivos para ser más productivos
A medida en que han aumentado los compromisos financieros del Estado venezolano tanto en el exterior como dentro del país, el monto del presupuesto nacional destinado al sector salud ha ido disminuyendo. Es preocupante, como cada vez más se manifiestan protestas, paros, como consecuencia de los bajos salarios, atrasos en los pagos, falta de equipo, utensilios, medicinas. Aspecto, que ha descuidado el actual gobierno y que debe prestarle más atención, especialmente, ante su compromiso de inculcar u socialismo que realmente cumpla con su objetivo, entre ellos, resguardar la salud, pues se requiere de una población sana.
Hay muy poco personal en las áreas de planificación, administración y epidemiología; no pudiendo llevar el control y funcionamiento más adecuado que deben existir en la administración de la salud
El poder excesivo de los sindicatos ha mermado cualquier posibilidad de autonomía gerencial a gran escala. En las negociaciones sobre la elaboración de las normas que van a regir las relaciones laborales, selección, contratación o despido, los administradores de centros de salud quedan completamente al margen. Temas tan relevantes como remuneración formas de contratación, horarios, etc., se discuten a nivel ministerial o estadal, donde los sindicatos tienen una gran capacidad de presión.
Las negociaciones colectivas en el área de salud, han venido convirtiéndose en un foco de conflicto, donde los sindicatos, después de un ritual de acciones amenazantes ("hora cero"), llevan al Ejecutivo a comprometer recursos que no tiene, postergando el conflicto hasta que se produzcan los inevitables incumplimientos.
La falta de autonomía hospitalaria, desestimula la administración responsable de los centros hospitalarios, lo que contribuye a que la infraestructura y los equipos se encuentren en condiciones deplorables y se presente una escasez general de medicamentos. No existe una política de mantenimiento preventivo y correctivo tanto de la infraestructura como de los equipos, ni tampoco un sistema de logística eficiente que garantice la disponibilidad de medicamentos. Además, una ineficiente asignación de recursos ha determinado que no se asignen suficientes recursos para la compra de medicamentos o para la ejecución de programas de control de calidad.
Definitivamente ante esta realidad el Gobierno actual de la Revolución Bolivariana bajo la dirección de su presidente, teniente Coronel Hugo Chávez debe prestarle más atención al alcance, repercusiones de la salud a favor del pueblo, definir de qué manera es posible estructurar la conducta de los distintos participantes de manera tal de asegurar un mejor desempeño. Dar paso a un nuevo sistema, que de paso a una atención universal y equitativa en la medida en que se armonicen las funciones ejercidas por cada una de las instituciones. Siendo necesario que se cumplan las normas ya establecidas. ; fijar anualmente los objetivos de la organización pública en salud; supervisar y evaluar los servicios públicos de la salud, así como la programación y coordinación operativa del presupuesto nacional y del plan coordinado de inversiones conjuntamente con las entidades territoriales; organizar los programas de saneamiento ambiental, asistencia social para la salud y contraloría sanitaria
Tomar en cuenta, que los trabajadores de la salud estén protegidos por la figura del sindicato, se hace necesario crear un marco institucional más flexible que permita a la gerencia de los centros de atención médica, tener autonomía y de esta manera poder distribuir el personal de forma más eficiente, de manera tal que el usuario reciba un mejor servicio. Para esto es necesario que la gerencia en el sector salud tome el rol y la responsabilidad de dirigir y coordinar la administración de la salud. Debe buscar políticas que le ayuden a trabajar con un personal que en estos momentos se encuentra desmotivado, haciendo que este cambie su forma de ser y trabaje de una forma eficiente y productiva. Se deben realizar presupuestos que puedan de una forma u otra cubrir con los equipos y medicinas que estos centros médicos necesitan. Existiendo un control de lo que entra y sale en los hospitales; para evitar que se sigan perdiendo los recursos necesarios para la salud. También debe existir ayuda por parte del Estado para que participe a la hora de cubrir el presupuesto necesario para los hospitales. Y de esta manera brindar un mejor servicio a la comunidad.
*Referencias:
El Universal. Ciencia y Vida
Apuntes de la cátedra Problemática de la Administración Venezolana, Faces UC


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