CAMOVA

La preocupación suele hacer que las cosas pequeñas proyecten grandes sombras.

Era de esperarse que el Alba apoye unánimemente al presidente Manuel Zelaya y empiece a tomar las acciones correspondientes en contra  del actual gobierno que en el presente dirige Michelett los destinos de la nación de Honduras.

Ante la urgencia de la situación, los gobiernos del Alba convocaron de manera inmediata a un consejo presidencial de carácter extraordinario, a fin de acordar contundentes acciones para derrocar el golpe de Estado en Honduras, apoyar el pueblo de ese país y restablecer incondicionalmente al presidente, Manuel Zelaya, en sus funciones legítimas.

Los países miembros de la Alianza Bolivariana de las Américas (Alba) integrada por Antigua y Barbuda, Bolivia, Cuba, Dominica, Ecuador, Honduras, Nicaragua, San Vicente y Las Granadinas, y Venezuela, se reunieron de emergencia en una Asamblea extraordinaria, realizada en Managua, Nicaragua en  donde decidieron sus  embajadores" de Tegucigalpa, de acuerdo a  la declaración  que firmaron en  Managua, leída por el canciller de Ecuador, Fander Falconí.   

 Tal como lo reseña el tiempo.com, los  países miembros de la ALBA acordaron dejar "a su mínima expresión" sus representaciones diplomáticas en Tegucigalpa, hasta tanto el "gobierno legítimo del presidente Manuel Zelaya sea restituido plenamente en sus funciones".   Como miembros plenos de los distintos sistemas de integración del continente, los países del Alba instan a los países hermanos de la Unión Suramericana de Naciones (Unasur), del Sistema de Integración Centroamericana (Sica), de la Comunidad del Caribe (Caricom), del Grupo de Río, de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) y de la Organización de Estados Americanos (OEA) a proceder de igual forma ante los agresores del pueblo hondureño. 

Los países de la ALBA, reunidos de emergencia en Nicaragua, también se declararon en "alerta permanente" por la situación en Honduras y reconocieron como único presidente de ese país a Zelaya.    

En la proclama, suscrita por los presidentes Evo Morales (Bolivia), Rafael Correa (Ecuador), Daniel Ortega (Nicaragua) y Hugo Chávez (Venezuela) y el canciller cubano Bruno Rodríguez, los países de la ALBA exigen que se restituya "incondicionalmente al presidente Zelaya en sus funciones legítimas".    

"De igual manera reconocemos como únicos representantes diplomáticos de Honduras en nuestros países al personal designado por el presidente Zelaya", señalaron.    

Los gobiernos de la ALBA indicaron que bajo ningún concepto acreditarán personal designados "por los usurpadores", en alusión al gobierno de Micheletti.    

Además, en esa declaración se declaran en "alerta permanente para acompañar al valiente pueblo de Honduras en las acciones de lucha que han convocado" e invocaron el contenido de los artículos 2 y 3 de la Constitución Política de Honduras, referidos al delito de traición a la patria y al derecho a recurrir a la insurrección en defensa del orden constitucional.    

"Deben saber quienes dirigen el golpe de Estado (en Honduras) que les será imposible imponerse y burlarse la justicia internacional, a la que tarde o temprano serán sometidos",.    

Los países miembros de la ALBA, que sentenciaron a los "golpistas" como enemigos de la independencia y la libertad, hicieron un llamado a los oficiales y soldados hondureños a que rectifiquen y "pongan sus armas al servicio del pueblo de Honduras y su comandante general, Manuel Zelaya".    

Así mismo, adelantaron que están recopilando una memoria con las "graves violaciones" que han ocurrido en Tegucigalpa "para que los crímenes no queden impune".    

"El único camino que les queda a los golpistas es deponer su actitud y garantizar de manera inmediata, segura e incondicional el retorno del presidente Zelaya a sus funciones constitucionales", señalan en la declaración.    

Los países de la ALBA también decidieron mantener todos los programas de cooperación con Honduras, que acordaron con Zelaya.    

Además, propusieron que se apliquen medidas sancionatorias y ejemplares en todos los mecanismos de instancias multilaterales y de integración contra los "golpistas", que contribuyan a hacer efectiva la restitución inmediata del orden constitucional en Honduras.    

Los países miembros del ALBA se declararon en "sesión permanente de consulta" con todos los gobiernos del continente americano para acompañar al pueblo de Honduras en las acciones de lucha que han convocado e invocan el contenido de los artículos 2 y 3 de la Constitución de Honduras

El artículo 2 establece que la soberanía corresponde al pueblo del cual emanan todos los poderes del Estado, por representación, y que la soberanía del pueblo podrá ejercerse de manera directa a través del plebiscito y el referéndum; la suplantación de la soberanía popular y la usurpación de los poderes constituidos se tipifican como delitos de traición a la patria y la responsabilidad en estos casos es imprescriptible y podrá ser deducida de oficio o a petición de cualquier ciudadano.

El artículo 3 señala que nadie debe obediencia a un Gobierno usurpador, ni a quienes asuman funciones por las fuerzas de las armas o usando medios que quebranten o desconozcan lo que esta Constitución y las leyes establecen. Los actos verificados por tales autoridades son nulos. El pueblo tiene derecho a recurrir a la insurrección en defensa del orden constitucional.

Nos indica aventurafm106.com, que el Alba saluda las declaraciones de condena que de otras partes del mundo se dieron en rechazo a este golpe de Estado.

El comunicado del Alba igualmente destaca cómo el pueblo hondureño se volcó a las calles para protestar por el golpe del Estado, con lo que dan ejemplo de heroísmo al enfrentarse desarmados a los fusiles y a los tanques de los militares golpistas.

El comunicado del Alba también resalta  que por medio de las pantallas de Telesur se logró romper el silencio nacional e internacional que quiso imponer la dictadura este domingo, al cerrar el canal del Estado y cortar el suministro eléctrico en búsqueda de esconder y justificar el golpe de Estado ante su pueblo y la comunidad internacional y demostrando una actitud que recuerda la peor época de las dictaduras que se vivieron en el siglo XX en el continente.