Carlos Mora V.

Cuando la piedra ha salido de la mano, pertenece al diablo.

 Hay gran expectativa sobre el pronunciamiento de la OEA ante el inaceptado Golpe de facto realizado en Honduras, en contra del presidente Manuel Zelaya.
Ante este hecho ,que el propio secretario chileno José Miguel Insulza ya lo ha experimentado cuando le tocó vivir el del dictador Augusto Pinochet en su país de origen y lo que ello le originó a Chile., debe haber un pronunciamiento oponiéndose a tal aberrante hecho.

Tal como lo indica raoulhernndez.spaces.live.com, el  Secretario General de la Organización de los Estados Americanos (OEA), José Miguel Insulza, dijo que la organización "no aceptará una vuelta al pasado en el continente" y no hará ninguna concesión a un régimen proclamado sobre la base de un golpe militar seguido de la detención ilegal del Presidente constitucional de Honduras, José Manuel Zelaya., Insulza afirmó que "en nuestra región los militares golpistas no tienen cabida", agregando que "no reconoceremos a la misma fuerza que impulsó el rompimiento constitucional". Dijo que la OEA estará abierta a un diálogo "sólo si éste contempla la reposición en su legítimo cargo al Presidente Zelaya".
En una conferencia de prensa ofrecida junto al Presidente de El Salvador, Mauricio Funes -con quien viajará a la capital de Nicaragua a las reuniones del Sistema de Integración de Centro América (SICA) y del Grupo de Río- Insulza reiteró su condena al golpe militar dirigido por un grupo de efectivos castrenses que detuvo y expulsó al Presidente Zelaya de manera violenta e ilegal.
Junto con informar que los cancilleres de la OEA se reunirán el martes en Washington en una Asamblea General extraordinaria, adelantó que en ella se podría decidir la aplicación a Honduras del articulo 19 de la Carta Democrática Interamericana, que inhibe de participar en todas las instancias regulares del organismo al país que vea alterada gravemente su institucionalidad democrática.
Insulza sostuvo que el único camino que se abre a las autoridades proclamadas en la mañana del domingo "es el aislamiento internacional".
El máximo representante de la OEA rescató la actuación del organismo y marcó que la determinación adoptada por el Consejo Permanente de condenar el rompimiento institucional ocurrido en Honduras "la aleja de oscuros períodos de la historia de nuestro continente" y la instala a la cabeza de la defensa de los valores de la democracia. "Queremos cambiarla, hemos tratado de hacerlo porque estamos convencidos que su futuro está condicionado por su capacidad de terminar con las cosas negativas que tanto daño le han hecho a nuestros países en el pasado", sostuvo.
En la OEA "de este tiempo todos son iguales, todos se rigen por los mismos principios, y la democracia es el principio fundamental".

 Nos comenta elnuevodiario.com.ni, que la Organización de Estados Americanos (OEA) aprobó por aclamación una resolución de siete puntos que condena "enérgicamente" el "golpe de Estado" efectuado contra Manuel Zelaya, quien fue destituido como presidente de la República por el Congreso de Honduras. Tras varias horas de deliberaciones a puerta cerrada, el Consejo Permanente aprobó la resolución que además exige el retorno "inmediato, seguro e incondicional" de Zelaya al poder y programa una sesión extraordinaria de la Asamblea General de la OEA próximamente para estudiar los próximos pasos a seguir.
La resolución, aprobada horas después de que se instalara como mandatario interino Roberto Micheletti, fue leída por el embajador de Honduras ante la OEA, Carlos Sosa, quien horas antes había pedido el apoyo de la comunidad internacional para el restablecimiento del orden constitucional en su país. Para Sosa, el documento "cumple con las aspiraciones" del Gobierno de Zelaya.
Dicha declaración también exige el retorno de Zelaya a sus funciones constitucionales y declara que "no se reconocerá ningún Gobierno que surja de esa ruptura inconstitucional". Asimismo, se pidió  que el secretario general de la OEA, José Miguel Insulza, viajara, como lo hizo a la reunión del Sistema de la Integración Centroamericana (SICA), en Managua, para que realice las "consultas necesarias" con los Estados miembros de la asociación para responder a la crisis.
Además, se condenó  "enérgicamente" los actos de violencia y la detención arbitraria denunciada por la canciller Patricia Rodas, otros miembros del Gabinete y el alcalde de San Pedro Sula, entre otras personas, y exige que se respete su integridad física y sean puestos en libertad "de inmediato".
En su sexto punto pide la convocatoria de sesión extraordinaria de la Asamblea General para la próxima reunión en la sede de la OEA en Washington. El objetivo de esa reunión es adoptar las medidas que estime apropiadas, "conforme a la Carta de la Organización de los Estados Americanos, el derecho internacional y las disposiciones de la Carta Democrática Interamericana". Por último, el documento encomienda que Insulza remita la resolución aprobada hoy al Secretario General de las Naciones Unidas.

La tarea de la OEA ante crisis semejantes, es promover "la normalización de la institucionalidad democrática", según reza el artículo 20.
La última vez que la OEA intervino para restablecer la institucionalidad democrática en un país latinoamericano fue tras el golpe contra el presidente venezolano, Hugo Chávez, en abril de 2002.