CAMOVA
El mejor espejo es un ojo amigo
Estamos ya acostumbrado a que constantemente se celebren Cumbres que traten de buscar soluciones a los serios problemas que el mundo Tierra afronta derivado del comportamiento de los países que lo integran y garantice una mejor estabilidad, calidad de vida a quienes vivimos en este planeta.
Tal como lo comenta euronews.net la cumbre del G8 ha concluido en la ciudad de l´Aquila tras tres días de negociaciones en las que, además de los ocho países más industrializadas del mundo, también han participado las potencias emergentes y las principales organizaciones internacionales del planeta. No puede decirse que el resultado haya sido exitoso, ya que los desacuerdos medioambientales persisten, aunque tampoco sería justo hablar de un completo fracaso.
Se dice, que el G8 de L'Aquila dejó la sensación de una oportunidad perdida en materia de cambio climático, a sólo cinco meses de un acuerdo esperado en Copenhague, por la falta de compromisos a mediano plazo y pese a los progresos realizados en materia de reducción de emisiones para el año 2050.
Reconociendo los trabajos cada vez más alarmantes de los científicos, los líderes de ocho países industrializados aprobaron el miércoles un límite de 2° C como tope máximo de calentamiento, y para respetarlo, aceptaron aspirar a un descenso de la mitad de las emisiones mundiales de gases de efecto invernadero de aquí a 2050 y en un 80% o más para los países industrializados.
Se trata de "un consenso histórico", según el presidente estadounidense, Barack Obama, que asistía a su primera cumbre del G8. Y su entusiasmo se comprende en la medida que el compromiso estadounidense permitió convencer a Japón, Canadá o Rusia, que nunca habían suscrito ese objetivo.
Obama presidió el foro paralelo de las principales economías sobre el clima y la energía (MEF, que reunió a 16 países, incluido el G8 y los principales mercados emergentes, lo que representa un 80% de las emisiones mundiales), que también apoyó los 2° C.
"Esto está grabado en piedra", dijo el presidente de la Comisión Europea, José Manuel Barroso. De hecho, la UE y un centenar de países ya habían rubricado la medida.
Sin embargo, , en opinión del secretario general de la ONU, Ban Ki-Moon, que también acogió con satisfacción el compromiso de los 2° C, "los resultados del G8 no son suficientes".
"Lo que necesitamos es un objetivo a medio plazo que nos garantice que vamos por buen camino para alcanzar los objetivos de 2050", indicó. Los líderes del G8 "tuvieron una oportunidad única que podría no volverse a presentar."
Esta falta de compromiso en un futuro próximo fue mal recibida por las principales economías emergentes como Brasil
El presidente Barack Obama en la Cumbre señaló: "Podemos construir nuestro futuro o dejar que lo construyan los acontecimientos a la fuerza -decía el presidente estadounidense-. Podemos permitir que los desacuerdos del pasado nos dividan o reconocer que tenemos intereses y aspiraciones comunes e intentar trabajar juntos para crear un mundo más próspero, limpio y seguro. Creo que en estos últimos días nos hemos dado cuenta de cuál es el camino que debemos seguir"
Para el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, los resultados de la cumbre del G8 en materia de lucha contra el calentamiento global son "insuficientes"
"Los dirigentes del G8 tenían una oportunidad única, que corre el riesgo de no volver a presentarse", dijo Ban, que lamenta en particular la ausencia de compromisos de medio plazo por ese núcleo de ocho países industrializados.
El G8 (EEUU, Japón, Alemania, Francia, Gran Bretaña, Italia, Canadá y Rusia) representa el 13% de la población mundial, pero el 40% de las emisiones de gases de efecto invernadero.
Ban Ki-moon "lamenta que no haya un objetivo a medio plazo en 2020, aunque se congratula por el objetivo del G8 de reducir las emisiones de los países industrializados en 2050", dijo su portavoz, Yves Sorokobi.
"Necesitamos un objetivo a medio plazo para estar seguros de que estamos en el buen camino en la consecución de los objetivos de 2050", subrayó Ban en su declaración
Ban Ki-Moon, "se niega a considerar la posibilidad de un fracaso en Copenhague", apuesta por su lado en la cumbre del clima que él organiza en septiembre en Nueva York, al margen de la Asamblea General de las Naciones Unidas, para arrancar nuevos compromisos para los países industrializados
google.com resume la Cumbre.:
- El G8 se ha comprometido a reducir las emisiones mundiales de gases de efecto invernadero en un 50% de aquí a 2050, y las de los países industrializados en un 80% respecto a 1990 "o un año más reciente", pero no adoptó ningún compromiso a medio plazo, como pedían los países emergentes. Los emergentes reconocieron, al igual que el G8, la necesidad de limitar el calentamiento global a 2º centígrados. Aunque el presidente estadounidense Barack Obama saludó "un consenso histórico", para el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, "los resultados son insuficientes".
- El G8 habló de "señales de estabilización" de la economía mundial, aunque advirtió que sigue habiendo "riesgos importantes" y que el aumento del desempleo podría poner en aprietos la estabilidad social. En la cumbre hubo divergencias sobre los escenarios de salida de la crisis. Algunos países, como Estados Unidos, pidieron que no se ponga fin precipitadamente a los planes de estímulo, mientras que Rusia y Alemania instaron a mirar más allá de la crisis.
- Los dirigentes del G8 y de los grandes países emergentes rechazaron todo proteccionismo y se comprometieron a cerrar en 2010 la Ronda de Doha de liberalización del comercio mundial. Los países se reunirán a nivel de ministros de comercio antes de la próxima cumbre del G20, que tendrá lugar en septiembre en Pittsburgh (Estados Unidos).
- El G8 y otros países participantes en la cumbre se comprometieron a desbloquear 20.000 millones de dólares en tres años para luchar contra el hambre en el mundo, invirtiendo para desarrollar la agricultura en los países del Sur. Entre los principales contribuyentes figuran Estados Unidos, Japón, la Unión Europea, Francia y Holanda.
- El G8 se dijo determinado a encontrar una "solución diplomática" a propósito de las ambiciones nucleares de Irán, y dio plazo a la República Islámica hasta finales de septiembre para responder a la oferta de diálogo. El G8 se dijo además "profundamente preocupado" por la violencia desatada tras la reelección del presidente ultraconservador iraní Mahmud Ahmadinejad, que según sus detractores fue fraudulenta.
- El G8 condenó firmemente el ensayo nuclear y los disparos de misiles efectuados en los últimos meses por Corea del Norte pues atentan contra "la paz y la estabilidad en la región y más allá".
Algunos comentan que los logros anunciados hasta el momento parecen suficientes como para que Barack Obama pueda considerar pasado este primer examen serio a sus condiciones de liderazgo en los grandes foros internacionales. Esta oportunidad era, además, particularmente difícil, puesto que llegaba en un momento de gran incertidumbre sobre el futuro del G-8 y de enorme escepticismo sobre las posibilidades de éxito.
No obstante, el anfitrión de la cita, Silvio Berlusconi, no escondía su decepción al final del encuentro. Y hacía la siguiente reflexión tras exponer los resultados de la cumbre.
"Creo que el G14 es el futuro -decía Berlusconi-. Porque es una plataforma más adecuada para tomar decisiones importantes que el G8, al menos en lo que concierne a la economía mundial". Todo terminó con una ceremonia solemne en honor a las víctimas que fallecieron el pasado mes de abril en el terrible terremoto que vivió la región de l´Aquila.


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