CAMOVA

"Los oídos no sirven de nada a un cerebro ciego."

En la medida que nos autoconocemos, nos hemos preocupado por ello, descubriremos en donde están nuestras debilidades como fortalezas ha sabremos  como manejamos nuestros sentimientos, que tanto nos dejamos dominar por ello si no le hemos prestado la atención debida a fin de que no nos generen sufrimientos, inseguridad, desconfianza, más cuando ya nos hemos identificado con alguna persona especial para compartirlos, cultivar, compartir nuestro afecto.

Los celos son muy frecuentes, intensos y duraderos y surgen sin ningún motivo, se vuelven patológicos si no se les afronta con la firmeza de que no se vuelvan a manifestar.

 Se comenta que los celos son un estado emotivo ansioso que padece una persona y que se caracteriza por el miedo ante la posibilidad de perder lo que se posee-tiene, o se considera que se tiene-posee, o se debiera tener-poseer (amor, poder, imagen profesional o social...).

Ya habremos determinado que tan celoso somos si le dimos oportunidad a que ello se manifestará, de ahí que no nos debe sorprender como comenta tnrelaciones. com , que sufrir celos de forma moderada es una respuesta emocional normal pero, sentirlos de manera exagerada y descontrolada lo convierten en algo patológico. Esto es señal de que a nivel psicológico hay algo que no va bien.

El no saberlo manejar afrontar  puede originarnos serios problemas desde lo físico hasta lo psicológico y hasta deteriorarnos la salud.

 Se ha preguntado usted ¿por qué siente celos? ¿Lo ha sentido alguna vez? ¿Ha determinado su causa? ¿El por qué de ello? ¿Cómo lo ha afrontado? ¿Cómo lo ha enfrentado?.

tnrfelaciones.com nos aporta al respecto, que cuando se muestra en su forma aguda, el origen de los celos hay que buscarlo en situaciones neuróticas o, en general, psicopáticas. Algunos autores creen que el sentimiento de los celos es universal e innato. Linton, por ejemplo, ve una prueba de esta tesis en el hecho de que en las Islas Marquesas, donde la libertad sexual es prácticamente total, los indígenas manifiestan sus celos sólo cuando están ebrios; es decir cuando su control voluntario, su raciocinio, ha disminuido. Por el contrario, otros psicólogos (como O.Klineberg) señalan que este sentimiento es de origen cultural, y que los celos no dependen del deseo o necesidad de goce exclusivo de los favores del otro, sino del "estatuto" social. En las sociedades monogámicas, como la nuestra, y siempre según este autor, el adulterio sólo provoca reacciones celosas en la medida en que origina inseguridad (material o afectiva) o afecta al prestigio y al honor

Se dice además,  que, los celos son un sentimiento de temor a perder a la persona amada. A la persona con la que se comparte afecto, se le ha depositado la confianza. Los celos, de forma controlada y en pequeñas dosis, pueden ayudarnos a potenciar la relación pero, cuando los celos son enfermizos nublan la razón de quien los padece. Sus sospechas se basan, la mayoría de las veces, en hechos infundados y, el constante temor a ser abandonados les lleva a ejercer un continuo temor sobre la pareja. Se nos agrega además, que las personas muy celosas son, frecuentemente, apasionadas, ansiosas, un poco sadomasoquistas y neuróticas, y proyectan en su entorno humano sus propias tendencias a la infidelidad. Buscan con avidez todas las pruebas de su presunto infortunio y se muestran refractarios a los argumentos racionales que les trasmiten las personas cercanas con las que se sinceran.Los celosos delirantes que se sienten abandonados, menospreciados y burlados, pueden llegar hasta la tragedia de perseguir con odio a su "amor" y no vacilarán en atacarlo. De ahí que este sentimiento de los celos genere tantos problemas, no sólo en la seguridad física de las personas directamente afectadas por casos criminales sino también en el equilibrio emocional de otras muchas cuyo bienestar psicológico se ve amenazado. Cuando en una pareja surge el miedo a la separación, éste se manifiesta en forma de celos, de persecución al cónyuge en su hipotética infidelidad,

¿Por qué somos celosos? pregunta tnrelaciones.com), al respecto indica:

1. Falta de confianza en uno mismo: las personas inseguras muchas veces no se sienten merecedoras del amor de su pareja y esto les lleva a desconfiar de la sinceridad y cariño del otro.

Siempre están pensando en que en cualquier momento su pareja puede conocer a alguien más atractivo y tienen miedo a que descubra lo poco que vale en realidad.

2. Experiencias familiares: Es probable que una persona que haya presenciado escenas de celos en sus padres tenga más predisposición a ser celoso que otra cuyos padres se sentían seguros el uno del otro.

3. Experiencias vividas: las personas que han sido traicionadas alguna vez por alguien en quien confiaban es más probable que posteriormente desarrollen una personalidad celosa.

4. Trastornos psicológicos: las personalidades paranoides, narcisistas e histriónicas tienen una gran tendencia a desconfiar continuamente de los demás y por consiguiente a desarrollar una celotipia.

Lo cierto, si usted ha sufrido celos, considera que no ha podido controlar su conducta, comportamiento ante esa realidad,, debe de una vez por todas afrontar el como controlarlos y evitar que se manifieste y le cause daño, como también puede originárselo a la otras personas que lo generan , aun a la misma compañera o compañero.

 Para ello se le recomienda sorprenderse  si realmente siente celos antes el comportamiento de su pareja para con otras personas, si se considera desplazado de la atención, mancillado su afecto, afectada su dignidad, confianza.

Se recomienda de acuerdo a  tnerelaciones.com. :

1. Evitar pensamientos destructivos que hacen que el problema de los celos se agrave e intente sustituirlos por otros de seguridad y confianza que ayuden a frenarlos. Esfuércese en ser objetivo y aprenda diferenciar lo que son hechos reales de lo que puede estar manipulando su imaginación.

2. Procure ser más tolerante y dejarle su espacio a su pareja: evite ese impulso irrefrenable que le lleva a estar en todo momento controlando y preguntándole sobre lo que hace y con quien. No la controle mucho, respétele su espacio.

3. Particípele su problema a un amigo de confianza, pídele consejo. Considere  que ocultar el sufrimiento y negarlo hace que se potencie cada vez más. Muchas veces los consejos y puntos de vista de otras personas ayudan a analizar lo que nos ocurre de forma objetiva y a encontrar soluciones que tal vez no se nos habían ocurrido

4. Reflexione sobre lo que le ocurre e intente aclarar tus ideas. Esto le ayuda a exponer sus sentimientos con sinceridad, a descubrir sus miedos, necesidades, etc. Y una vez detectado el problema procure poner todos los medios a su alcance para solucionarlo.

5. Evite utilizar amenazas, dejar que la ira, la rabia, el rencor se manifieste a fin de evitar problemas mayores habla claramente de lo que te ocurre, no te ciegues con la rabia e intenta buscar soluciones al problema.

6. Evite culpabilizar a alguien de lo que le ocurre. Procure ser responsable de lo que siente y no olvidar,  que sus actos dependen de uno, y somos la única persona que podemos cambiar   nuestra conducta ante lo que se esta  sintiendo.

7. Evite ser trágico a la hora de asumir los celos: esfuércese  en considerarlo  como síntoma de amor verdadero y prevenirlos cuando se descontrolan y vuelven dañinos.

Por último, tenga presente lo que se señala, que los celos son emociones que funcionan como un mecanismo de defensa por medio del cual las personas garantizan la permanencia de su pareja y protegen la relación de actuales o potenciales intromisiones.

Desde luego no se les puede ignorar y su presencia requiere de soluciones, saberlo afrontar a  fin de evitar males mayores