CAMOVA
A toda adversidad siempre existirá una hendidura por donde se vislumbra un mundo esperanzador.
Las transformaciones son necesarias sobre todo aquellas que generan cambios que favorecen y dan paso a propinar beneficios que beneficien a todos. Se debe evitar anclarse siempre, especialmente en los gobiernos que es nuestro interés de análisis, con la participación de los mismos actores, se debe dar paso a otros que propicien acciones, gestiones que favorezcan el desarrollo del país que gobiernan.
La renovación de nuevos actores, líderes proactivos , visionarios, comprometidos son necesarios, más cuando dan paso programas, planes que interpretan las necesidades de la realidad nacional , acciones que se necesitan para salir adelante, las que demandan los ciudadanos a fin de que se les garantice una calidad de vida apropiada de acuerdo a las exigencias que el presente exige.
En cada país debe manifestarse la democracia, que es garantía de libertad, que permite el que se elija a quienes el pueblo considera deben ser los que gobiernen el país de acuerdo a sus cualidades de líderes, a sus planes, programas que proponen para encausar al país en su desarrollo, saber aprovechar sus potenciales y garantizar una calidad de vida a que tienen derechos quienes los seleccionaron como su gobernante.
No se puede mantenerse en el poder por tiempos indefinidos, porque se caería en una dictadura, ello haría que se propicie un estancamiento en el desarrollo del país, más, cuando se ha demostrado que el liderazgo ejercido, no ha propiciado los cambios, transformaciones necesarias que hayan beneficiado al país, a sus ciudadanos.
La renovación de líderes siempre es importante, porque da paso a una nueva gestión, renovación, compromiso a fin de subsanar las debilidades que se manifiestan, producto de quien es responsable de la gestión del presente. Es difícil aceptar la permanencia de un líder por años, porque sus acciones siempre estarán manifestadas con el mismo estilo, rutina que se conoce. Siempre se necesita de la renovación de un nuevo liderazgo que propicie cambios favo, la noticia de la aprobación de la reelección para continuar la gestión presidencial en Nicaragua, bajo la presidencia de Daniel Ortega ha causado gran revuelo, preocupación ,especialmente para la oposición y ello ha traspasado las fronteras, porque se considera que se está consolidando en los países latinoamericanos y centroamericanos lo que el teniente coronel , presidente de Venezuela Hugo Chávez ha logrado y ha inculcado de tal forma que ya son varios los países, especialmente los que integran el Alba que sus presidentes continúen en el poder, que la reelección sea un hecho cierto.
En el caso de cómo esto se ha suscitado en Nicaragua ha dado mucho que hablar, sobre la forma que se aprobó, en donde se dio una ruptura al orden constitucional.
La preocupación es muy significativa más cuando la Sala Constitucional de la Corte Suprema de Justicia (CSJ) de Nicaragua declaró "inaplicable" un artículo constitucional que prohíbe la reelección presidencial continua, en un fallo que favorece los planes reeleccionistas del presidente Daniel Ortega en los comicios de 2011.
Se comenta, que "La Sala Constitucional declara la inaplicabilidad" de un artículo de la Carta Magna que inhibe al presidente y vicepresidente de postularse para un segundo período consecutivo en el cargo, según el juez Francisco Rosales al leer el dictamen ante la prensa.
"El fallo indica que el presidente de la República (..) puede perfectamente correr como candidato" en las elecciones de 2011.
La sentencia pretende anular una disposición constitucional aprobada por el legislativo en 1995 con el propósito de evitar que los gobernantes nicaragüenses se perpetuaran en el poder.
La resolución de la Sala Constitucional de la CSJ fue aprobada por seis magistrados afines al gobernante Frente Sandinista (FSLN, izquierda), en respuesta a un recurso de amparo presentado por Ortega el 15 de octubre pasado ante el Consejo Supremo Electoral
Se sabe además, que los magistrados de la Sala Constitucional también ordenaron al Consejo Electoral que libre una certificación que "acredite" al presidente Ortega para que pueda participar en las elecciones de 2011. La sentencia fue dictada en medio de las dificultades que enfrentaba la bancada de gobierno para reunir los votos necesarios en el Congreso para aprobar una reforma constitucional, que incluiría entre otros puntos la posibilidad de la reelección presidencial continua.
El Partido Liberal Constitucionalista (PLC), principal fuerza opositora, condenó en un comunicado el fallo judicial, que dijo busca la reelección de Ortega "violentando todos los mecanismos legales y constitucionales".
Recuérdese, que Ortega, quien gobernó por primera vez Nicaragua durante la revolución sandinista (1979-90), regresó al gobierno en enero de 2007 tras ganar en elecciones populares.
El triunfo de Ortega en el 2006 se logró gracias a un pacto hecho entre los sandinistas y los conservadores -entonces dirigidos por el tan discutido y criticado ex presidente Arnoldo Alemán-, mediante el cual acordaron que bastaba obtener un tercio de los sufragios para llegar a la presidencia. Como suele suceder, a partir de ahí los abusos no han hecho más que pronunciarse. Las elecciones municipales celebradas el año pasado en Nicaragua provocaron disturbios con muertos y serias acusaciones de fraude. Después de un par de tímidas declaraciones condenatorias, la comunidad internacional se alzó de hombros, miró para otro lado y decidió que se las arreglaran los nicas.
Lo cierto, que definitivamente, como lo indica Diario de las Ameritas, la oposición legislativa fracasó este jueves en su primer intento por anular un fallo judicial que permitirá al presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, buscar la reelección sucesiva desde 2011, al tiempo que la sentencia motivó un nuevo roce entre Washington y Managua.
El proyecto de ley que buscaba dejar sin efecto la sentencia, derrapó cuando uno de los cuatro diputados de la oposición en el directorio del Parlamento, rompió el compromiso de "actuar unidos contra Ortega y se abstuvo de votar la puesta a discusión del texto.
"Me abstengo" porque "creo que hay que estudiar" si el Parlamento tiene competencia para anular un fallo, adujo el diputado Alejandro Ruiz, de la opositora Alianza Liberal Nicaragüense (ALN, derecha).
Para que una iniciativa pase al plenario, la mayoría de los siete directivos del Congreso deben aprobarla. El gobernante Frente Sandinista (FSLN, izquierda) tiene tres miembros y la oposición cuatro.
La declinación de Ruiz permitió a los sandinistas frenar en las puertas del Congreso, las pretensiones de la oposición de revertir la polémica sentencia dictada el pasado 19 de octubre por el Poder Judicial, que derogó una norma constitucional que prohibía la reelección presidencial consecutiva.
Definitivamente, Manuel Martínez, presidente de la Corte Suprema de Justicia (CSJ) de Nicaragua, calificó de ilegal y de "anarquía legal" la decisión de la Sala Constitucional. Argumentó que ese fallo carece de legalidad por cómo se integró el quórum en la sala constitucional de la CSJ.
Explicó que los tres magistrados liberales, de los seis titulares de esa instancia, fueron reemplazados por sustitutos sandinistas. Los magistrados liberales miembros de la sala constitucional, Sergio Cuarezma e Iván Escobar, alegaron que no fueron convocados con tiempo, mientras que el otro juez liberal, Damisis Sirias, está fuera del país.
Sin la presencia de los magistrados liberales, esa sala del máximo tribunal del país declaró el lunes inaplicable el artículo 147 de la Constitución que impide la reelección continua del presidente Ortega, al aceptar un recurso de amparo.


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