CAMOVA

Prefiero una gota de sabiduría a una tonelada de riqueza.

Todo buen administrador sabe, que las oportunidad no pueden perderse, estas deben ser evaluadas en todos sus aspectos desde las debilidades que presentan sus fortalezas, amenazas, saber determinar lo que ellas pueden propiciar en favor de cambios que proporcionen  crecimiento, den paso a las transformaciones que favorezca a todos.

 Los colegios de administradores venezolanos, especialmente el que nos involucra, el de Carabobo, no puede aislarse de la realidad nacional, lo que el actual gobierno bajo la gerencia del actual presidente, teniente -coronel Hugo Chávez Frías esta propiciando, lo que ha representado sus acciones, a través de los programas económicos y otras medidas que fortalezcan lo que él ha denominado Socialismo del Siglo XXI.

 Muchas de esas acciones ha conllevado a que se manifieste en el país incertidumbre, riesgos, temores, un escenario turbulento,  aspecto que se ha manifestado ya en el sector empresarial ,en donde laboran los agremiados del Colegio de administradores, profesionales muy vinculados  a las empresas y en donde su rol, ejercicio profesional es básico a fin de garantizarle desarrollo, operatividad, productividad.

 Son muchas las pynes y algunas otras empresas que han dejado de funcionar, otras lo están haciendo no con esa productividad que el escenario requiere, muchas por la ausencia de gerente proactivos, estrategas, innovadores, capaces de afrontar los retos y propiciar acciones que sepan aprovechar las mismas debilidades  que los programas de gobierno presentan, así , como algunas  necesidades que demandan,  para que algunos de ellos logren su objetivo, contando con  un sector empresarial que colabore en su gestión.

Lo cierto, que sigue todavía manifestándose un rol del Colegio de administradores pasivo, aislado de la realidad de lo que un  gremio representa, con mucha pasividad, excesiva figuración de sus autoridades, dándole más fortaleza a los roles sociales, deportivos, que los académicos, de investigación de defensa de los derechos del administrador, un rol que garantice la presencia efectiva del Colegio en pro de favorecer aspectos que realmente muestren su pertenencia y compromiso con la realidad nacional.

Es lamentable como desde hace tiempo el Colegio permanece anclado, desaprovechando el capital humano de sus agremiados, el talento a fin de propiciar los cambios necesarios para hacer de este Colegio un gremio activo, que realmente favorezca a sus agremiados en los aspectos de salud, académicos, laborales, legales, de esparcimiento y desde luego, de protección efectiva de sus derechos.

Considérese, que  el rol se puede entender  como el papel que pone en práctica la persona en el drama social, o, en un sentido más preciso, como el sistema de expectativas sociales que acompañan a la presentación pública de los sujetos de un determinado estado social o estatus. Las sociedades pueden considerarse estructuras de posiciones donde la gente coopera, compite o genera conflictos al perseguir sus intereses o los del grupo (y en principio también el bienestar de toda la sociedad).

El rol del colegio de Administradores, no solo involucra aportar toda la colaboración necesaria que sus agremiados requieren en pro de su desempeño, desarrollo capacitación, prestaciones de servicios, sino que además tiene un compromiso externo con los sectores en donde los administradores se desenvuelven ,que van desde las organizaciones, empresas, que prestan sus servicios, universidades, así como involucrarse en los problemas del país en donde los administradores desempeñan una función significativa y que pueden generar las soluciones para solventar situaciones, como la que actualmente el país afronta con respecto a la parálisis del sector empresarial.

Es necesario una nueva reestructuración de  los lineamientos del colegio, de sus funciones, que permita salir de las roscas  de poder que por años han permanecido con los mismos actores, cambiándose solamente los cargo, imposibilitándose debido a esa situación, que se den las renovaciones  requeridas y sobre todo, las oportunidades a nuevos líderes que lo conduzcan al rol que el presente exige.

 Se necesita de un  liderazgo efectivo que promueva una mayor participación y y una mejor comunicación con los colegiados y los órganos de su institución gremial que generalmente no actúan dentro del ámbito de su competencia en donde  incumplimiento de sus funciones ha llevado a la desmoralización del gremio, a una escasa proyección como tal y a la ubicación del mismo en un segundo plano como legitima representante de los Licenciados en Administración, papel asignado por la respectiva Ley de Ejercicio de la Profesión.

 El colegio debe activar  su ley, reglamenteto, que fue aprobada el 21 de Abril de 1.979, treinta años, en donde hay muchos vacío en sus articulado, artículos que tienen que estar actualizado de acuerdo a la realidad del presente. Cabe señalarse, que en muchas oportunidades cuando tenía bajo mi cargo la cátedra de problemática de la administración venezolana, Escuela de Administración de faces, Universidad de Carabobo, se realizaron más de 10 seminarios que versó sobre está ley, en donde los  ponentes, así como el alumnado, evaluaban el alcance de la ley sus repercusiones y proporcionaban las sugerencias necesarias para reforzarla, actualizarla, aspecto que desafortunadamente nunca se consideraron. Si, hay la evidencia que el intento lo hizo el Prof. Néstor  Requena, quien  ha ocupado cargo en la Federación y estuvo involucrado en el desarrollo de la Ley, no obstante no se logró absolutamente nada.

En muchas oportunidades se le señaló a su presidente de ese entonces William Castillo,  las opiniones tanto de algunos ponentes, como la de los futuros licenciados, opiniones como por ejemplo:   que no es posible que se tome en cuenta  las opiniones, sugerencias,  de los que manifestaban sus opiniones, ideas,  de llevar a cabo un Colegio de Administración de altura, comprometido y agresivo ante el contexto cambiante de nuestra sociedad, se desgasten en Reglamentos, Estatutos, Intereses Institucionales, o Juegos Nacionales Intergremiales.

Hace falta considerar un Proyecto permanente de carácter Gremial que lleve consigo el nombre el Licenciado en Administración Comercial, proyectándolo en toda Venezuela y el Mundo.

Se hacía mención  además,  que una de las principales preocupaciones referente al rol del Colegio de Administradores es que "la misión en función de las demandas del entorno no ha alcanzado una clara visión estratégica"; lo que quiere decir que, tomando en consideración la sociedad en la que estamos inmersos, llena de  cambios constantes y afectada día a día por la globalización, la tecnología, el surgimiento de la nueva "sociedad del conocimiento",la política del gobierno que ha generado incertidumbre,  de la necesidad de  plantear nuevas estrategias, dar paso a acciones,  acordes a la realidad del presente.

  Ante esta evidencia  no se puede negar que existe, se hace necesario un nuevo  perfil  del Administrador, en donde  la institución llamada CLADEC, debe estar dirigida a la defensa y apoyo del gremio, debe, así mismo, luchar por el poder de la profesión, no solo por su integración, sino también por lograr mejores niveles en el área gerencial, por lo que hace falta una revisión de sus principios, objetivos y metas.
 Se comenta, que existe también , a nivel institucional y organizacional una clara falta de cultura enfocada al servicio del gremio, por lo que se dice que,  "en términos de mercadotecnia,  el licenciado en administración es un cliente insatisfecho

El Colegio de Administradores  debe Fortalecer a los Administradores proporcionándoles las técnicas y las herramientas de vanguardia para elevar el nivel de productividad que demanda nuestra sociedad en su campo, tomando como marco el Código de Ética del Administrador.

Se debe Mantener fuertes y organizados a los Licenciados en Administración como cuerpo asesor y consultivo, buscando ser el motor que la sociedad necesita, transformarse en un buen aval para las empresas, ante los cambios y retos que se dan actualmente

Mantener relación con las Cámaras de Industriales y Empresarios, Colegios y Asociaciones de Profesionistas, así como con los sistemas educativos, Universidades y Escuelas de Administración y áreas afines, para fomentar el trabajo conjunto e intercambio de experiencias.

En definitiva, se requiere  nuevas transformaciones que  beneficien a los agremiados del colegio. No se puede ignorar  los retos,  los requerimientos que el presente exige