CAMOVA

Hay que guardarse bien de un agua silenciosa, de un perro silencioso y de un enemigo silencioso. Proverbio judío

Las Facultades de ingeniería industrial de las universidades nacionales,  sean públicas o privadas, requieren en el presente generar las transformaciones necesarias   en el pensum de la carrera de ingeniería industrial que actualmente ofrecen, a fin de definir el perfil del ingeniero industrial que Venezuela necesita, más, ante la característica determinante de un escenario nacional turbulento, incierto, riesgoso como el que actualmente se presenta, producto de la gestión del actual gobierno revolucionario Bolivariano bajo la responsabilidad del teniente coronel Hugo Chávez, que ha propiciado en pro de inculcar el denominado Socialismo del Siglo XXI  acciones, que han generado serios conflictos, protuberancias en el sector empresarial del país, afectando significativamente la operatividad , productividad de las empresas, especialmente las pymes, en que un número de ellas han dejado de operar y otras, lo hacen con baja productividad.

Desde luego, a todo ello se agrega, el rol significativo de la globalización que ha propiciado cambios, retos en aspectos que no pueden ser eludidos en la formación del ingeniero industrial, como es la tecnología, las características de los productos y servicios que actualmente demandan los consumidores, así como todo la integración del factor humano en la operatividad, eficacia, productividad  con respecto a la nueva tecnología.

Tampoco puede pasarse por alto todo lo que la gestión de procesos, que  hoy  se exige para garantizar productividad, beneficios, a un bajo costo, rentabilidad, operatividad, eficacia, mejora continua, cero defectos y todo lo concerniente a la nueva visión desarrollo, paradigma que la calidad total exige y son necesarias  para garantizar competitividad.

Deben las facultades, identificarse más con el rol que se requiere del ingeniero industrial, determinar las necesidades del sector empresarial y lo que el ingeniero industrial puede colaborarle, en todo lo concerniente para garantizar productividad, eficiencia en la producción.

Deben reestructurar su programa de estudios y dar pasos a nuevos conocimientos de acuerdo a la realidad del presente, hacer énfasis en todo lo concerniente a los nuevos tópicos gerenciales que estén vinculado con la gestión de procesos, productividad, identificarse con el alcance, repercusiones  que la nueva tecnología ha propiciado y cómo debe integrarse el factor humano en ella a fin de garantizar rendimiento, integración hombre- máquina y desde luego, con todo lo concerniente  a los procesos de gestión. Se debe dar una revisión y dar paso a los nuevos conocimientos que se han dado en lo relacionado a ingeniería de métodos, a fin de proporcionar conocimientos que garanticen repercusiones positivas en pro de la productividad. Una nueva visión a lo relacionado a tiempos y movimientos en función del binomio hombre-máquina.

El ingeniero industrial que Venezuela necesita debe ser creativo, innovador, proactivo capaz de propiciar las transformaciones necesaria en todo lo concerniente en pro de productividad, eficiencia en la gestión de procesos, gestión que debe estar bien integrada con otros sistemas de gestión administrativo que garanticen logros.

 Debe el ingeniero industrial identificarse más con el rol de la filosofía, cultura de la calidad, hacer uso de las herramientas, conocimiento que la calidad en presente exige a fin de que de una vez por todas las empresas venezolanas  se identifiquen con la calidad y obtener de ellas las ventajas competitivas que se derivan y le favorecen en su crecimiento. La especialidad de calidad y productividad le da una nueva oportunidad de desempeño con gran trascendencia es sus logros 

 Debe el ingeniero industrial capacitarse en los nuevos tópicos gerenciales, administrativos del presente a fin de determinar como estos le favorecen en su gestión y entender  sus alcances, lo que es capaz de generar en pro del éxito de la empresa.

El ingeniero industrial venezolano, sin duda alguna,  en el presente tiene grandes oportunidades, tomando en cuenta  la realidad del actual escenario que presenta grandes vacíos en muchas empresas, en donde el ingeniero industrial no ha sabido aprovechar, al hacerlo y evaluar su alcance,  da paso a fortalezas que le favorecerán en su ejercicio, especialmente ante la seria crisis que el sector empresarial del país afronta.

Definitivamente , el ingeniero industrial venezolano de proponérselo, de saber interpretar su rol en el presente y emprender las acciones que de él se demandan , con la seguridad de sus conocimientos, habilidades, destrezas, creatividad e innovación tiene un buen campo de acción que les garantiza un buen futuro profesional de  saberse desenvolver.