CAMOVA

Del hablador he aprendido a callar; del intolerante, a ser indulgente, y del malévolo a tratar a los demás con amabilidad. Y por curioso que parezca, no siento ninguna gratitud hacia esos maestros.
Khalil Gibran

Para todos los nicaragüenses que están lejos de su patria, es muy difícil ignorar la Celebración en honor a la  Inmaculada  Concepción, concretamente, lo que se conoce como la Purísima. Muchos la habrán disfrutado con ese entusiasmo, alegría que ella genera, habrán compartidos momentos de felicidad con sus padres, amistades, aun con desconocidos. Fiesta, que jamás podrán olvidar y que ha sido una gran tradición entre los nicaragüense, no importando  de la ciudad que sean.

Son miles los nicaragüenses que han emigrado a diferentes países, pero especialmente a los Estados Unidos, buscando mejores  perpepctivas de superación, una calidad de vida que le garantice  estabilidad económica, seguridad, para  sus miembros familiares y jamás podrán olvidar esta fiesta.

Tendrán presente este día especial que como se comenta, tradicionalmente, esta celebración se centra en la familia. En años anteriores las familias que tenían suficientes medios ofrecían regalos a oras familias a las que invitaban a celebrar la Purísima. Muchas veces los vecinos competían para ver quien podía realizar la celebración más lujosa y mejor. A veces, las familias más humildes, invierten mucho dinero, más del que podrían teóricamente, para hacer la Purísima.

 Lo cierto, que Diciembre, no solamente representa para los nicaragüenses  la celebración de la tradicional Navidad, sino que al inicio del mes, específicamente el 8 se celebra una fiesta religiosa de gran tradición que se ha conservado por años, como la mas arraigada y desbordante expresión de fe religiosa popular del país, en donde todos los nicaragüense la disfrutan y hacen honor al grito que se oye en todas las casa, como es ¿Quien causa tanta alegría? A lo que se responde ¡La concepción de Maria!

Para quienes la han vivido y todavía disfrutan de ella no pueden aislarse de lo que representa esa celebración muy especial en donde todos participan con entusiasmo, fe, cantos a la Inmaculada Concepción.

En ese día la familia nicaragüense se olvida de las preocupaciones,  de los rencores, divisiones políticas temores, protestas, desagravios, todo aquello que ha dividido al país por años y en todas las ciudades se oye el grito de la Purísima, en que todos participan .

Tal como no los recuerda envio.or.nic. La Purísima es una devoción a la Virgen María que se celebra entre el 28 de noviembre y el 6 de diciembre. El 8 de diciembre es la fiesta de María Inmaculada o la Purísima. Ella es la patrona de Nicaragua. Durante estos días la gente se reúne con su familia y amigos para rezar la Novena y cantar a la Virgen.

Característica fundamental de estos días es la alegría con que se viven. Las canciones, la distribución de frutas, dulces y otras especialidades, hacen un ambiente de felicidad que crece con el transcurso de los días. La víspera del 8 es la "gritería", la jornada más especial de todas. Durante la tarde los niños se reúnen en las calles con bolsas en las manos, soñando esperanzados los dulces que va a recibir. Durante la noche van de casa en casa donde se celebra la Purísima gritando: "¿Quién causa tanta alegría?" y contestan: "La Concepción de María". Mientras los niños cantan a la virgen los vecinos les ofrecen pequeños regalitos y así recorren las calles repitiendo sus cánticos en ambiente de fiesta y alegría.

Para quienes  ignoran  lo que representa esta fecha, es importante recordar su antecedente y opiniones al respecto, así laprensa.com.nic señala, que  las celebraciones de las Purísimas  en dos ciudades muy tradicionales como son  León y Granada, en diciembre, son para Monseñor Silvio Fonseca dos expresiones de fe no opuestas, pero sí muy diferentes en sus manifestaciones festivas y tradicionales. Sus orígenes coloniales están marcados por sus variaciones religiosas y culturales de sus comunidades y sus líderes católicos-marianos.
En el caso de la ciudad de León, fueron los antiguos franciscanos los que trajeron y cultivaron con amor y alegría la devoción de la Inmaculada Concepción, institucionalizada en el siglo pasado (7 Dic. 1854, por el Papa Pío IX) con la proclamación de su dogma promovido por el franciscano Duns Scotto. Es relevante recordar que la propagación de este credo mariano por parte de los franciscanos tiene unos ocho siglos, cuando España comenzó a celebrar a la "Señora del Rosario".
En Granada, la llegada de la imagen tiene otros inicios. Un punto de partida histórica va con el nombre de la Fortaleza del Castillo Inmaculada Concepción. Se sabe oralmente que llegó en un barco por el Río San Juan al Gran Lago. Que no se quiso ir, y que se quedó en Nicaragua. A esta virgen se le conoce como "La Conchita".

Según el historiador Omar Lazo, dos imágenes más de la Virgen Asunción y una de la Virgen de la Concepción, llegaron navegando en pequeñas cajas a través del lago hasta Granada, y fueron sacadas de las aguas por lavanderas del lugar que dieron parte del hallazgo a los frailes franciscanos. Cada caja indicaba las ciudades a donde iban dirigidas las imágenes: Juigalpa de la Asunción, Granada de la Asunción y Masaya de la Concepción.
A esta Virgen de la Conchita, en León le llaman La Inmaculada Concepción y en El Viejo, (Chinandega), se le conoce como "La Virgen del Trono", o Nuestra Señora del Viejo". A esta Virgen sólo la sacan una vez al año y su fiesta principal es el ocho de diciembre; pero las actividades arrancan con su novenario el 28 de noviembre con tiraderas de bombas y cohetes de pólvora; misas y el Santo Rosario; y cierran el seis del mes con la "Lavada de la plata".

En concreto, para todo leones, jamás la celebración de la Purísima en esa ciudad puede ser olvidad, por el entusiasmo que genera, por su tradición, por la gorras (canastas y brindisis) que se reparten, golosinas, manjares, bebidas como  chicha de maíz, gofios, ayote en miel, pan de rosa, leche-burra, dulces, cañas, limones que se reparten.

Definitivamente como lo indica laprensa.com.ni.esta festividad de todos los siete de diciembre resurge con fuerza y tradición desde 1857 en el populoso barrio de San Felipe en León, con el impulso del párroco de la Iglesia San Felipe, Gradiano Carranza, el que impulsó la creación de altares y encabezó el recorrido por las calles. Tres años de haber sido publicado el Dogma de la Inmaculada y ante sentimientos "antifilibusteros y antiprotestantes". Este es respaldado por un decreto presidencial, ya que se afirma que "la Virgen unió a los nicaragüenses y centroamericanos contra la invasión filibustera del imperialista William Walker". Por tales méritos celestiales, el General Tomás Martínez la declaró "Generala de los Ejércitos de Nicaragua".

Recuerden en la noche especial del 7 de Diciembre en Nicaragua se oye un solo grito: ¿Quien causa tanta alegría? y su repuesta ¡La Concepción de Maria¡