CAMOVA

Los encuentros encierran muchos aspectos que de prestársele la atención a su contenido nos ayudan a crecer.

Mientras transitamos en esta dimensión física estamos sujetos a que constantemente nos encontraremos en situaciones, en las  que muchas veces se manifiestan sin haberlas planificados, espontáneamente, involucrando   ello nuestro comportamiento en  el escenario que se nos presenta, en donde   afloran personas que jamás pensamos íbamos a conocer, compartir momentos especiales, hasta afectivos, como también desagradables.

Lo cierto, que se dan encuentros fugaces en donde algunos  encierran cariño, sentimientos, emociones, afectos, dependiendo de la manea que actuamos en ellos.

En este caso particular motivo del escrito,  nos concretamos a lo concerniente al encuentro con seres que se vinculan en nuestra vida, algunos, simplemente como colaboradores en pro del desempeño del rol que en ese momentos desempeñamos, ejemplo, compañeros de trabajo, de estudio, de juegos, de reuniones. Pero también, los hay quienes se involucran en nuestros sentimientos, afectividad, que de acuerdo a como nos identificamos representan durante un tiempo, un rol que muchas veces quedan grabados en nuestra memoria,  propiciando recuerdos, algunas veces de manera muy positiva, pero los han  también en forma negativa, anclados en el tiempo, posiblemente mezclados de resentimiento, por   algo que nos sucedió y afectó,  lo cierto, que ello  invitan a evaluar muchos aspectos importante que no pueden ser ignorados y más, cuando alguno de esos encuentros,   han sido  determinantes en nuestra conducta, comportamiento,  personalidad, aprendizaje, crecimiento personal.

 No cabe la menor duda que muchos de nosotros ya habremos afrontado encuentros fugaces trascendentales, en donde cada quien los evalúa de acuerdo a lo que ello involucró, a lo que nos ha aportado en nuestra vida, específicamente, en nuestro aprendizaje, crecimiento, especialmente los afectivos que han activado nuestras emociones, sentimientos. Lo importante es determinar cuál ha sido su efecto, que hemos aprendido de ello, más ,cuando algunos han dejado huellas muy significativa, específicamente, cuando estos se dieron en un determinado tiempo, lugar y aportaron una carga energética de sentimientos que se manifiestan de vez en cuando en el escenario del recuerdo.

Importante  por tanto ante su evidencia,  determinar la  razón de ser de ellos en, lo que nos han legado, lo aprendido, más cuando se involucraron actores que en algo han contribuido en nuestro crecimiento, sentimientos aprendizaje.

Significativo, es determinar que tanto nos identificamos en esos encuentros , especialmente los no programados, los que se manifiestan espontáneamente y aquellos que los vamos planificando cuando seleccionamos a los actores que queremos involucrar en nuestra vida.

Muy relevante considerar en su aparición, la manera como nos involucramos con todas sus manifestaciones, alguna veces sin determinar su alcance, repercusiones,   más, cuando ignorábamos lo que ello representaría, especialmente, cuando  lo considerábamos transitorio, no apreciabamos  que en la medida que nos compenetrábamos,  dimos oportunidad a la manifestación de sentimientos, emociones, ignorando  lo que representaría al desligarnos de escenario que se le dio vida transitoriamente.

Lo cierto, que muchos de esos encuentros nos han legado al recordarlos alguna veces, mucha información, aprendizaje, efectos , que al reflexionar sobe ello, especialmente nuestra actuación, determinamos cuanto representó su manifestación. Probablemente habremos descubierto lo que representa  por ejemplo , lo concerniente al apego, la dependencia, emociones, sentimientos, amor, amistad entre otros.

 Nos habremos dado cuenta que somos transitorios, que mientras se nos da la oportunidad de vivir estamos propenso a encuentros, en donde debemos sacar provecho a lo que involucran.

Descubriremos , por ejemplo, que con personas con la que habremos compartido un tiempo, intercambiado emociones, sentimientos, dialogado, comunicado,  a lo mejor ya  no existen físicamente, han dejado de existir o simplemente nos hemos desvinculado, se terminó el tiempo que se nos permitió de estar juntos, no sabemos más de ellos, sin embargo, afloran de vez en cuando en nuestra memoria, muchas veces, generándonos alegría, pero también tristeza porque, cuando se nos dio la oportunidad de encontrarnos, compartir , no lo aprovechamos intensamente. No supimos aprovechar la oportunidad, ni identificar el por qué debíamos compartir,  horas, días, meses y quizás algunos años, mientras se nos permitíó compartir, disfrutar el momento.

En conclusión, muy relevante el rol de los encuentros fugaces, que  nos permite insertarnos en un escenario en donde se manifiestan emociones, sensaciones, sentimientos, aprendizaje y que n os invitan a determinar su razón de ser, el por qué de su manifestación, de su legado, al estar despierto como actores en ellos, podemos sacarle todo el provecho necesario para nuestro crecimiento personal y espiritual. Son oportunidades de vida que no se vuelven a dar y si lamentablemente no estábamos despierto, ni nos adentramos en su esencia se desperdició un lapso de tiempo que como se ha señalado no se vuelve a dar, si por casualidad involucra la misma prueba  qe se  nos presentó, los actores no son los mismos, el tiempo no es el mismo.

Se sugiere ahondar el por qué de la razón de estos encuentros fugaces, que encierran , que nos legan y cómo debemos actuar en ellos, sin que nos conlleve al sufrimientol, dependencia, apego.