CAMOVA

Que cada quien se rasque con sus propias uñas. Proverbio español

Muchas veces notamos en muchas personas un comportamiento como lo hacen los monos y por qué  no, nosotros mismos actuamos como ellos, sin detenernos a evaluar las repercusiones, el alcance que ello genera.

lecturalia.com, nos aporta la inquietud, de ¿Qué lugar ocupa nuestra especie en la naturaleza? Hace ya mucho tiempo que los científicos nos han explicado que tenemos un ancestro común con los grandes simios y que por tanto es normal que compartamos numerosos rasgos, no siempre halagüeños: el ansia de poder, la lucha por el sexo, una violenta territorialidad y una fuerte tendencia al engaño y la manipulación. Pero la fascinante -y esperanzadora- tesis del primatólogo Frans de Waal sostiene que, pese a todo, también nuestras más nobles características -la generosidad, la amabilidad, el altruismo y la solidaridad- forman parte de la naturaleza humana, pues también las hemos heredado de nuestros ancestros

 Lo cierto, que en un interesante escrito sobre ello de Nora Bär, especial para el diario argentino la Nación en  lanacion.com señala textualmente, que se le da la razón al célebre primatólogo holandés Frans de Waal cuando afirma que nuestra conducta tiene mucho de los chimpancés, nuestros antecesores en el árbol de la evolución.

En su libro El mono que llevamos dentro (Editorial Tusquets, 2007), de Waal le dedica precisamente un capítulo a analizar las relaciones jerárquicas en las comunidades de nuestros "primos genéticos" y llega a la conclusión de que muchos de los usos y costumbres de la política humana tienen ostensibles similitudes con los que rigen las vidas de grandes primates.

Aspecto muy significativo de tomar en cuenta, considerando nuestro comportamiento , especialmente cuando estamos integrados a grupos y en donde muchas veces afloran rasgos, acciones que lo hacen los primates, como se puede observar en los programas de animales, especialmente de monos que presenta Discovery Channel.

Se agrega en el escrito, que "El poder es el primer motor del chimpancé macho -escribe-. Es una obsesión constante que proporciona grandes beneficios cuando se obtiene y una intensa amargura cuando se pierde (...) es el mayor afrodisíaco, y además, adictivo."

Según de Waal, ellos son capaces de buscar aliados para llegar a una posición de liderazgo y, para mantenerse en la cúspide, de mantener el equilibrio entre "la propia dominancia, tener contentos a los aliados y evitar que la masa se rebele". O de emplear la táctica del "divide y vencerás" para lograr la sumisión. ¿Suena conocido?  Señalamientos que se dan en nuestras sociedades, en todos aquellos grupos que desempeñan un rol significativo en ellas

Es más, Waal afirma que los seres humanos estamos exquisitamente sintonizados para percibir indicadores de rango muy sutiles, como cierta frecuencia de la voz humana que podría operar como un instrumento social inconsciente. Por ejemplo, un análisis espectral de la voz de los candidatos a presidente de los Estados Unidos entre 1960 y 2000 reveló que los que tenían un patrón de voz más dominante fueron los que resultaron elegidos...

Por suerte, opina de Waal, los humanos también recibimos rasgos de los bonobos, antropoides menos conocidos, pero igualmente cercanos en el plano genético, que se destacan por su ánimo tranquilo, y porque prefieren hacer el amor y no la guerra.

¿La solución para que prevalezca una mayor equidad y armonía social, será recuperar al bonobo y reprimir al chimpancé?

Frans de Waal sugiere que los bonobos -gentiles, amantes y dotados de un sentido innato para algo muy parecido al erotismo- son un modelo igualmente bueno para analizar nuestra herencia de primates. En definitiva, una atractiva y sorprendente exploración de la moralidad humana, contemplada a través del espejo de nuestros parientes más próximos.

Lo cierto, que el análisis que se nos presenta es una invitación a considerar que en nuestra , conducta, comportamiento se manifiestan acciones, modos de proceder que todavía se mantiene en los monos, simplemente, la autora propone a considerar esta reflexión y que cada uno llegue a sus propias conclusiones, entre ellas por ejemplo, estaría si todavía mantenemos comportamientos que de acuerdo a las teoría de la evolución permanecen , aunque algunos han evolucionados. Usted tiene la repuesta...