CAMOVA

El amor es un acto de perdón interminable...una mirada tierna que se convierte en hábito. Peter Ustinov

Generalidades, consideraciones

Todos pasamos por la pruebas del amor, de cómo le damos vida  a que este se manifiesta,  lo compartamos, lo disfrutemos mientras se nos da la oportunidad de vida, sin caer en la adición en que muchos lo hacen y su resultado los afecta psíquica y hasta físicamente.

El tema es muy interesante, porque genera aspectos que no pueden ser ignorados. Se dice, que obsesionarse por una persona o una relación, es síntoma de adición.

Nos recuerda esmas.com , que la inseguridad, la falta de respeto a la individualidad y a la privacidad de la pareja y el deseo de posesión de la persona, se llega muchas veces a convertir en una importante adicción, que más que fortalecerlo, termina con el amor

Se dice, que muchos no superan el enamoramiento  que es  esta etapa del amor y en su afán de buscar otra y otra relación se vuelven adictos a ella considerando que cada persona que conocen es "el amor de su vida", y sufriendo con cada rompimiento aunque pronto haya otro suplente.

Así, el pensamiento del adicto al amor gira alrededor de un ser amado. Quiere estar con él o ella por periodos cada vez más prolongados, lo controla, es incapaz de tomar decisiones por sí mismo, pierde estabilidad emocional y siente miedo de estar solo/a.

La adicción al amor es muy intensa es una persona con baja autoestima necesitando constantemente que los demás en especial su pareja, la o lo valore.

El hecho de ser incapaz de retener al ser amado, fuente de seguridad, tranquilidad, presunción y bienestar, genera, más que dependencia, un incontrolable "apego ansioso" e intensos celos infundados que siempre terminan en graves reproches. Asimismo pierde el control de las emociones despertadas por una persona a la que se le entrega de manera incondicional poniendo también en riesgo su salud, libertad y seguridad personal.

uotromedico.com  al respecto opina, que un adicto al amor tiene un miedo al cambio. Ellos se apegan a otra persona a fin de obtener la identidad de esa persona para sí mismos. Al tener una muy baja autoestima y falta de identidad propia, la persona escoge un compañero o amigo en quien les gustaría llegar a convertirse. Los crímenes pasionales, asesinatos, suicidios, y acosos, florecen de esas relaciones. La homosexualidad es otro derivado de este problema, ya que es más fácil tomar la identidad de alguien del mismo sexo. Un adicto al amor también tiene la necesidad de controlar la relación. Utilizarán el sexo para hacer su voluntad o a cambio de amor. Él o ella confunden el sexo con el amor.
Cuando una persona trata de romper con un adicto al amor, la situación se vuelve muy intensa y puede resultar en el acoso. El rompimiento le añade una carga al sistema emocional ya sobrecargado del adicto. El adicto al amor no tiene miedo a ser tan descabellado en sus acciones como sea posible, se desarmoniza y es capaz de realizar cualquier cosa.

Las Características de la adición al amor.
Las siguientes son algunas de las características obvias de esta adicción:

  • Es incapaz de confiar en las relaciones
  • Tiene una rabia interior por la falta de cuidados en su niñez.
  • Incapacidad de definir los limites del ego : La otra persona domina nuestro ego, la otra persona siente y piensa por uno mismo, u uno piensa y siente por el otro.
  •  Muestran sadomasoquismo: En la relación uno de los dos da mas, y el otro toma de mas. Uno lastima y el otro parece disfrutar que lo lastimen.
  • Temen dejar ir a la pareja: Hacen hasta lo imposible por mantener una relación patológica para evitar la aflicción, sin darse cuenta que la aflicción es una respuesta natural y curativa a la pérdida y todos los seres humanos tenemos la capacidad de manejar el dolor
  • Lucha con la depresión
  • Tolera comportamientos de alto riesgo
  • Tiene otros comportamientos adictivos o compulsivos
  • Cuestiona los valores y la vida todo el tiempo
  • Tiene una personalidad frenética
  •  Experimentan poco crecimiento individual: Gastan más energía en cómo mantener esa relación patológica, que en cómo lograr su crecimiento personal, en su autorealización, y eso es morir espiritualmente, aunque físicamente sigas vivo.
  •  No experimentan la verdadera intimidad: No existe la confianza ni la franqueza, se manejan con mentiras y por lo tanto se suprime el intercambio de ideas, sentimientos y acciones.
  •  Juegan juegos psicológicos: Los juegos psicológicos melodramáticos , sustituyen a la intimidad y por lo tanto los adictos al amor se sienten frecuentemente desilusionados.
  • Niega los problemas
  • Confunde deseos como necesidades
  • Reemplaza inmediatamente a las relaciones que terminan

allaboutlove.org agrega además, que , los adictos tienden a suprimir el desarrollo propio porque sólo sienten la necesidad de obtener lo que su compañero ha obtenido. Esperanzas irreales y sueños tienden a desbaratar sus relaciones rápidamente, y debido a este patrón de desilusión, el miedo y la dependencia son emociones persistentes. Tan pronto como sea posible, después de un rompimiento, el adicto encontrará a otro compañero para evitar la auto-dependencia; o pueden obsesionarse con los restos de una relación rota hasta el punto de acosar a la persona que se fue. En lugar de honestidad e integridad propia, el adicto es destructivo en una relación amorosa.

aporta esmas.com,  cita, que en las relaciones amorosas adictivas, unas suelen durar mucho debido al muy común chantaje emocional y otras duran muy poco, por la incapacidad de retener al ser amado, la persona adicta busca una relación cualquiera, con tal de sentirse segura.

La manipulación es una de las consecuencias cotidianas: culpa al otro de las consecuencias de su abandono y en muchos casos, amenaza con suicidios, estableciéndose así un círculo vicioso que es reforzado por la pareja de alguna manera.

 No olvide como  indica pnlnet.com, que una adicción al amor frecuentemente va de la mano de una baja autoestima, un temor al dolor, a la pérdida, al fracaso, a la culpa, a decepcionar a alguien, al rechazo, a estar solos.
La necesidad de estar cerca de otras personas y de ser especial para alguien parece ser una característica innata que nos hace humanos, también la cultura y la sociedad favorece esta dependencia en la cual hacen énfasis en que no podemos vivir sin otra persona y con respecto a la espiritualidad, desarrollamos la falsa creencia de que la unión entre dos dependencias es la mayor experiencia espiritual, también el deseo de satisfacer necesidades no cubiertas en la infancia puede llevarnos a la adicción del amor (en todas estas nos dejamos llevar por la sensaciones).