El pudor tiene la desventaja de que habitúa a mentir. Stendhal
CAMOVA
Generalidades y definiciones
Diversas son las definiciones que se han dado sobre el pudor de acuerdo a lo que ello involucra, para algunos es un sentimiento que impide mostrar el propio cuerpo o tratar sobre temas relacionados con el sexo.
Para otros, un sentimiento que mueve a ocultar los sentimientos, pensamientos o acciones que se consideran íntimos, o a evitar hablar de ellos: no te contará qué le pasa porque le da pudor.
Hay quienes lo consideran como un sentimiento de la persona que teme perder su dignidad: me miraba sin el menor pudor.
También lo consideran como sentimiento de timidez o modestia
Para corazones.org es un muro protector de la pureza que ayuda a evitar excesos y peligros morales de todo tipo en materia sexual. Aunque el pudor es instintivo, también es necesario aprender ya desde pequeños para que se sepa apreciar y guiar correctamente.
El pudor protege la propia intimidad.. El pudor es propio de la persona humana. Los animales no tienen pudor. Por eso hacen en público sus funciones más íntimas.
Leonardo PoloSe considera el pudor no exactamente como una virtud, sino como un sentimiento y una pasión del alma vinculado a cierto tipo de manifestaciones. Cuando falta se habla de desvergüenza. Así pues, desde este punto de vista, el pudor se confunde con el sentimiento de vergüenza. Otra manera de afrontar el pudor es la que proponen los filósofos personalistas. Esta nueva presentación del asunto sostiene que es característico de la persona ser pudorosa. Si se fija la atención en la persona humana el pudor adquiere un nuevo significado que es un desarrollo de lo anterior. El pudor acompaña siempre a la persona y su desaparición comporta una disminución de la personalidad. El pudor es como la salvaguarda de la intimidad, la prueba de que la persona posee intimidad y no existencia meramente pública.
Lo cierto, que el pudor involucra a las palabras que cada una de ella merecen ser analizadas con debida atención por lo que encierran como es la honestidad, vergüenza, recato, modestia.
El pudor se expresa señala corazones.org. en: la casa, el vestido y el lenguaje.
1-La casa es un lugar íntimo. Hay tiempos para compartir con otros, pero también hay tiempos para que la familia este reunida a solas para compartir desde el corazón con la confianza que no es propia tener con todo el mundo.
2-El vestido. Se cubren las partes más íntimas, que no se comparten con cualquiera. Quien ama respeta y busca que se respete la intimidad. De ahí el celo que muestra el marido o el novio por la decencia en el vestir de su esposa o de su novia. -Pudor no es miedo al cuerpo desnudo, sino respeto a su gran dignidad. Da libertad para no ser dominado por la lujuria y protege también al prójimo. -Protegerse de la mirada intrusa. Salvaguarda el sexo del uso posesivo de los demás. No permite ser reducido a un objeto. Palpar algo es, en cierta medida, un acto de posesión. Ver es como tocar a distancia. Ofrecer a la mirada ajena las partes íntimas del cuerpo supone dejarse poseer en lo que tiene uno de más íntimo. Toda exhibición sugiere un acto de entrega. Hacerlo en público se asemeja a la prostitución.
3-El lenguaje. El pudor no permite expresarse para hacer «de dominio público» sus estados afectivos ni sus debilidades ante la tentación. Evita aquellos aspectos de vulgaridad, chabacanería y desorden que acompañan a ciertas expresiones sexuales
Con respecto al sentimiento del pudor, Nos aporta Leonardo Polo, que Aristóteles dice que la vergüenza es el sentimiento que en el hombre se produce cuando cae en la cuenta de que con su razón no controla su expresión corpórea, sus movimientos, sus actividades. Entonces el hombre se siente inhábil, culpable, o incapaz y ese sentimiento de comportarse ante los demás con ausencia del control racional es negativo porque obrar de ese modo le deja a uno en mal lugar.
La vergüenza es el sentimiento, en que se refleja la verificación de que uno no se ha sabido controlar racionalmente. Por eso la vergüenza se puede dar al dejarse llevar por un impulso, por ejemplo la ira. El que se ha airado, cuando después se da cuenta, siente vergüenza, pues se ha mostrado poco racional: ha dejado que la ira se despliegue de una manera animal, instintiva, no ha sabido controlarla, imponer sobre ella la razón. También la borrachera es motivo de vergüenza, porque el borracho pierde la razón. A veces la vergüenza está relacionada con el afán de éxito, o con la conciencia del propio valor. Por eso, aunque ya dije que con la edad la vergüenza parece disminuir, sin embargo hay viejos que se avergüenzan de serlo. El vanidoso tiene temor a fracasar, a fallar, a hacer el ridículo, a que no le hagan caso o no le aprecien. Algunas ceremonias sociales tienen que ver con el prestigio. Por ejemplo, lo que antes se llamaba "el vestirse de largo", la "presentación en sociedad". En general, son los ritos iniciativos, tan frecuentes en todas las antiguas culturas, cuyo sentido es bastante claro: garantizan que la persona es aceptada por los miembros maduros, por los más activos.
La vergüenza tiene que ver con el peligro de no ser aceptado. Por lo tanto, la vergüenza se refiere a los demás. Su carácter social es patente. En esta línea puede desembocar en lo contrario del pudor. Decíamos que el vanidoso, cuando fracasa siente vergüenza, pero el motivo de la vanidad es superficial y por lo tanto está expuesto, precisamente, al fracaso a que no lo tomen serio. El vanidoso pretende que se le aprecie pero en su pretensión hay un factor irracional: al enfatizar un disvalor se suele provocar una reacción contraria, Por ejemplo la burla. Las jovencitas muchas veces son vanidosas, a veces más que los jovencitos. Basta observar con qué cuidado se arreglan y cuánto tiempo dedican a ello.
Leonardo Polo nos agrega además, que perderlo indica que algo nuestro se escapa del control racional, como dice Aristóteles, o bien del otorgamiento personal. El que está dispuesto precisamente a ofrecerse a cualquier evento, a exponerse ante cualquiera; el que no discrimina su expresividad o -dicho de otra manera- quien no discrimina ante quien está dispuesto a ponerse él mismo de manifiesto, a ése le falta centro personal. Se dispersa.
En este sentido el incontinente transforma su propio ser en un escaparate. Es como si dijera: "aquí estoy para cualquier éxito. Me alquilo" por eso es justo decir que está arrojado a una existencia cosificada. La cosificación, por cierto afecta más a la mujer que al varón; el varón muchas veces cosifica por motivos funcionales y por ser ése su modo de manejar la realidad.
Ser tratada como una cosa, para una mujer, es una contradicción profunda... Por eso el exhibicionismo, que es tan contrario al ser personal, contradice en directo al ser femenino. Con todo el pudor es tan femenino como masculino. Sus manifestaciones son quizá diferentes, pero en el fondo dependen de la misma exigencia, de la misma característica última del ser humano y es que el ser humano es persona y, como tal una intimidad, no un ser desintegrado que vive arrojado a la superficie y dispersado en una polifacética colección de brillos.
Otro aspecto importante sobre el pudor lo analiza Polo y nos recuerda, que el pudor tiene que ver con el amor. El que no tiene pudor es incapaz de amor personal, porque el impúdico no puede entregar nada. El impúdico, en definitiva, desespera de ser persona y entonces no tiene nada que entregar porque no tiene nada dentro. Existe el amor entre un hombre y una mujer. ¿Cuántos quilates vale ese amor personal? Lo que tenga de personal. Esto se puede expresar con la frase siguiente: el amor es aquello que le hace a un ser humano decir "yo no puedo existir más que donde estás tú". Pero si tú no tienes un yo, si tú eres una nada interior, si no eres persona, ¿Cómo te puedo amar? y viceversa, ¿Cómo me vas amar tú? Ama el que se da cuenta de que no puede existir más que donde existe el otro; no puede existir más que en el otro. Ese es el auténtico sentido del amor. Si ustedes profundizan en su interior se dan cuenta de que ese es el gran anhelo humano, quizá todavía más vivo en una mujer que en un varón. Yo no puedo existir más que donde existas tú; pero si tú no quieres ser un "yo", ¿Qué hago? Lo único que puedo hacer es ayudarte a construir un "yo", desvelar tu personalidad. Eso es amar.


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