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Ir a Verona que es una elegante ciudad en la que se articulan Europa y el Mediterráneo, el oriente y el occidente y en donde como se ha escrito sobre ella, que el río Adige la serpentea atravesándola, a la que unas colinas bajas y onduladas, abrazan. Al norte se encuentra el valle del Adige, en un relieve que asciende hasta las montañas Dolomiti. Al sur se extiende la llanura Padana y a unos pocos kilómetros hacia el oeste se encuentra el lago más grande de Italia, el Garda, hecho de clima y vegetación mediterráneos.
Sobe ella clarín,com expone con sensible descripción que con el Ponte Pietra delante y el sol poniéndose entre techos centenarios, con el agua del río que sigue corriendo, se ven los siglos atravesar el puente, a pie, sobre cascos de caballos, sobre carruajes; los romanos, los franceses, los ostrogodos, los venecianos. El puente cuya grisura es cada vez más negra, induce a pensar qué han hecho las sociedades con su riqueza en los momentos en que fueron ricas.
Los veroneses han sido maestros en el arte de preservar lo que, con visión de maestros, supieron distinguir como portentos. Ya en el siglo XVI se creó una comisión para la restauración de La Arena y el Ponte Pietra fue reconstruido varias veces; entre ellas, completamente en 1298 y otra vez completamente y con sus piedras originales en 1945, cuando fue destruido a bombazos.
Cuando se escribe sobre esta bella ciudad se nos recuerda, que con la caída de la República de Venecia y la llegada de Napoleón, Verona se convirtió en un punto estratégico y en escenario de numerosas batallas.
En la primera mitad del siglo XIX se transformó en un fuerte militar del imperio austríaco y en 1866, finalmente, pasó a ser una ciudad del Reino de Italia
Definitivamente, ir a Verona representa la gran oportunidad de adentrarse en la historia de amor que es conocida por todo el mundo como la de Romeo y Julieta, disfrutar no solamente lo que se escribió sobre ella, sino que ir a la casa misma en donde se encuentra el balcón que encierra mucho sentimiento.
El sello más popular de la Verona turística es la historia de Romeo y Julieta. Se le buscan y rebuscan vericuetos a esta leyenda; se asegura que está basada en hechos reales y que la primera versión apareció en el siglo XVI, cuando un fraile narró el drama que había sucedido unos 200 años antes.
El inglés Shakespeare habría sido uno más de los ladrones que terminaron legando a Verona una obra maestra.
Destino de peregrinaje para enamorados de todo el mundo es la casa de los Capuleto, con el balcón de Julieta, cubierta de graffitis y mensajes de amor en las puertas de entrada. También puede verse la casa de Romeo y la tumba de Julieta, en la cripta de San Francesco al Corso, un monasterio recóndito.
Sobre Romeo y Julieta nos aporta que uenta la historia de dos jóvenes enamorados que, a pesar de la oposición de sus familias, rivales entre sí, deciden luchar por su amor hasta el punto de casarse de forma clandestina; sin embargo, la presión de esa rivalidad y una serie de fatalidades conducen al suicidio de los dos amantes.
Se trata de una de las obras más populares del autor inglés y, junto a Hamlet y Macbeth, la que más veces ha sido representada. Aunque la historia forma parte de una larga tradición de romances trágicos que se remontan a la antigüedad, el argumento está basado en la traducción inglesa (The Tragical History of Romeus and Juliet, 1562) de un cuento italiano de Mateo Bandello, realizada por Arthur Brooke, que se basó en la traducción francesa hecha por Pierre Boaistuau en 1559. Por su parte, en 1582, William Painter realizó una versión en prosa a partir de relatos italianos y franceses, que fue publicada en la colección de historias Palace of Pleasure.
Shakespeare tomó varios elementos de ambas obras, aunque, con el objeto de ampliar la historia, creó nuevos personajes secundarios como Mercucio y Paris. Algunas fuentes señalan que comenzó a escribirla en 1591, llegando a terminarla en 1595. Sin embargo, otras mantienen la hipótesis de que la terminó de escribir en 1597.
Cabe destacar, como se comenta, que lo relacionado sobre si Romeo y Julieta existieron resulta ambigua. Existen registros en los que Giralomo della Corte, un italiano que vivió en la época de Shakespeare, afirma que la relación de los dos jóvenes amantes había ocurrido realmente en 1303, aunque ello no ha podido ser comprobado con certeza.[Lo único que puede afirmarse es que las familias Montesco y Capuleto sí que existieron realmente, aunque no se sabe si vivieron en la península Itálica y tampoco se puede certificar que hayan sido rivales. Otra fuente literaria que menciona a las dos familias es La Divina Comedia, del italiano Dante Alighieri. En este poema, Dante cita a los Montesco y a los Capuleto como participantes de una disputa comercial y política en Italia. En el mismo material, ambas familias se encuentran en el purgatorio, tristes y desoladas. Para el historiador Olin Moore, eran dos importantes partidos políticos que se hallaban rivalizados en territorio italiano: los Gibelinos y los Guelfos. Secundando el mismo aspecto se encuentra Luigi da Porto. Sin embargo, varios académicos consideran que estas familias nunca existieron; Lope de Vega y Matteo Bandello creían que la gente había enriquecido la "creencia" de su existencia con el paso del tiempo.
Lo cierto, que cuando un llega a la casa No.23 de la Via Capellode Giulieta, se encuentar a la entrada en sus paredes miles de mensajes escritos en la pared, como pegados con tarjetas, papelitos blancos que dejan todos lo que la visitan, al fina se encuentra el balcón y una estatua de Giulieta en donde todos se toman fotos, especialmente los hombres que de acuerdo a la tradición se le debe tocar el pecho con una mano porque es motivo de suerte para el amor, desde luego hay grabaciones que con un euro puede escucharse la historia de amor en los principales idiomas, como también tienda de suvenir para quienes quieren tener u n recuerdo de esa visita.
Otro lugar interesante de visitar es el el Anfiteatro de Arenas muy famoso en el mundo en el presente por las extraordinarias óperas que se realizan en él. Es una de las estructuras de su estilo mejor conservadas
Se señala, que el edificio fue construido en el año 30 AD en un lugar que para el momento estaba fuera de las murallas de la ciudad. Los ludii (espectáculos y juegos) que se escenificaron allí fueron tan famosos que los espectadores solían venir de muchos otros lugares, a veces muy distantes. El anfiteatro tiene una capacidad para22 000 espectadores y quizás más.
Es llamado así por la Arena que recubría la pista central. Se construyo en el Siglo I durante el reinado de Augusto, es el tercero anfiteatro más grande de Europa, con 140 metros de largo y capacidad para 22.000 espectadores. Gracias a su impresionante acústica y a los espacios que permiten montar grandes escenografías, es conocido por las múltiples actuaciones de ópera que se realizan en él, los cuales se iniciaron en 1913. Es una de las estructuras de su estilo mejor conservadas.
La fachada era originalmente de piedra caliza, blanca y rosa, de Valpolicella, pero después de un terremoto ocurrido en 1117, que casi destruye el anillo externo, con la excepción de la llamada Ala, la Arena fue utilizada como cantera para otros edificios. Las primeras intervenciones que se hicieron para restaurar su funcionalidad como teatro se llevaron a cabo en el Renacimiento.
Con el paso de los tiempos este anfiteatro ha tenido múltiples funciones: ruedo circense, cárcel en años de guerra, sala de conciertos para los reyes europeos de la Santa Alianza, estadio hípico y actualmente, desde 1913, sede de una de los festivales líricos más importantes de la lírica Italia.
Todos los años la Arena de Verona, se convierte en el escenario perfecto que un día soñaron Verdi o Puccini. De Julio a Septiembre, las calles de la ciudad se llenan de turistas en busca de una entrada para el anfiteatro más gigantesco del mundo romano después, naturalmente, del Coliseo de Roma.
No cabe la menor duda c cuando se escribe con respecto a su belleza, majestuosidad y gracias a su impresionante acústica, el edificio se presta para conciertos. Esta práctica se inició en 1913. Hoy en día, alrededor de cuatro óperas del repertorio estándar son producidas cada año, entre junio y agosto.


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