CAMOVA
Yo soy lo que soy en base de lo que soy, no en base a lo que otros queren que yo sea
Generalidades y alcance
Una Cumbre más que busca una mejor integración entre los países que integran a Latinoamérica y el Caribe.
En un ambiente de optimismo y con la presencia de 25 mandatarios de América Latina y El Caribe, se inauguró la Cumbre de la Unidad, en México el complejo Turístico playa del Carmen en el hotel Grande Velas, sede del encuentro, el presidente mexicano, Felipe Calderón, la inauguró haciendo una convocatoria para que los países latinoamericanos concentren todos sus esfuerzos en la creación efectiva de un nuevo organismo de integración que le de a la región mayor peso y voz política y que le permita acrecentar sus posibilidades de desarrollo económico y social.
Agregó como lo reporta.kaosenlared.net/noticia que ;"Juntos hemos podido salir adelante, pero cuando entramos en nuestras frecuentes confrontaciones perdemos todos (...) La integración exige unidad de propósitos y unidad de acción", resaltó que hoy más que nunca está vigente el ideal del Libertador Simón Bolívar de alcanzar una América Latina unida."El mejor tributo que podemos rendir a nuestros libertadores es construir una nueva institucionalidad que nos fortalezca como región (...) No podemos permanecer desunidos y no podemos avanzar hacia el futuro con éxito sobre la base de nuestras diferencias"
El mandatario expresó que la unidad es el medio más poderoso para alcanzar el desarrollo, lograr el crecimiento económico y para combatir problemas como la pobreza y la desigualdad.
"Debemos vivir la democracia, la libertad y la solidaridad como un mismo pueblo", señaló el Mandatario Calderón quien además insistió en que la integración total de América Latina es posible en un marco del respeto a la diversidad y con base en las amplias coincidencias y similitudes de los pueblos de la región.
En la Cumbre era de esperarse se diera el enfrentamiento entre el presidente de Colombia Álvaro Uribe y el de Venezuela Hugo Chávez
Se señala que Las palabras de Uribe: "Sea varón y quédese aquí y hablemos de frente, porque usted a veces insulta en la distancia", y el "vete al carajo" que le espetó Chávez en respuesta corrieron a lo ancho y largo del complejo turístico de Playa del Carmen, en la paradisiaca Riviera Maya mexicana, en que se celebró la Cumbre.
El incidente, uno más entre ambos mandatarios, se produjo después de que Uribe apelara a que la Cumbre sirviera de escenario para resolver los problemas bilaterales y comparara la congelación de las relaciones comerciales con Colombia decidida por Chávez en 2009 con el bloqueo que Estados Unidos mantiene sobre Cuba.
Todo esto ocurría mientras los jefes de Estado avanzaban en la alumbramiento de una Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños que, en palabras del presidente brasileño, Luiz Inácio Lula Da Silva, será la "personalidad" de la región.
El nuevo mecanismo regional que nace con aspiraciones de absorber o integrar -aún está por ver- a otros organismos regionales, hoy por hoy no deja de ser el último producto en la prolífica lista de organizaciones regionales y no evita que queden de nuevo al descubierto las enormes diferencias de fondo entre países.
El presidente mexicano, Felipe Calderón, defendió la importancia de asegurar la unidad de la región "mas allá de cualquier diferencia coyuntural", pero otros mandatarios como el ecuatoriano, Rafael Correa, no esconden que los rifirrafes constantes entre los Gobiernos andinos no ayudan a ese proceso.
El presidente ecuatoriano fue precisamente uno de los protagonistas de la anterior Cumbre del Grupo de Río, en República Dominicana, dominada por otra crisis: la surgida tras el bombardeo de fuerzas colombianas a un campamento de la guerrilla de las FARC en territorio ecuatoriano con el resultado de 26 personas muertas.
Correa y Uribe sostuvieron la víspera su primer encuentro bilateral desde el bombardeo de marzo del 2008 y aunque el ecuatoriano destacó la importancia del paso dado hacia la normalización de las relaciones dijo que ese proceso se hará "no sin beneficio de inventario" y "sin jamás olvidar el pasado".
Al menos los países latinoamericanos y caribeños han encontrado en la Cumbre de la Unidad una fórmula novedosa, la del "grupo de países amigos", para que las diferencias de los países de la región se traten de resolver con la ayuda de la propia región.
El presidente dominicano, Leonel Fernández, que encabezará ese grupo, explicó que la diferencia "latente" entre Venezuela y Colombia obliga a crear un espacio de concertación y diálogo, que permita establecer los vínculos comerciales "normales" entre ambas naciones.
Según Calderón, tras el incidente, ambos países "acordaron conducirse a través del diálogo respetuoso" y construir las condiciones que lo hagan posible, evitando recriminaciones mutuas. Los dos países acordaron, además, rebajar el tono de sus comentarios recíprocos para tratar de aliviar la tensión existente.
Acordada la tregua, por lo menos en México, entre Venezuela y Colombia, el presidente de Bolivia, Evo Morales, salió a hacer el último aporte a la polémica al acusar a Uribe de ser "un agente del imperio" que sólo asistió a la Cumbre del Grupo de Río para "empantanar" y tratar de hacer "fracasar" la reunión
Otro aspecto interesante ha sido el que La Cumbre de la Unidad de América Latina y el Caribe apoyó el reclamo argentino de la soberanía de las Malvinas y rechazó la explotación petrolífera realizada por Gran Bretaña en esas islas del Atlántico Sur.
Se llegaron a varios acuerdos y justamente el 23 el presidente mexicano, Felipe Calderón, clausuró los trabajos de la Cumbre de la Unidad de América Latina y el Caribe, y entregó la presidencia pro témpore del Grupo de Río a la mandataria chilena Michelle Bachelet.
El jefe de Estado comentó al final de la cumbre que la promesa de justicia y de igualdad de los pueblos de América Latina y el Caribe sigue vigente.
Agregó que en la Riviera Maya, en el este de México, los representantes de los gobiernos "decidimos unir nuestras voluntades y nuestros esfuerzos".
"Las naciones de América Latina y el Caribe hemos decidido estar unidas", dijo.
Acto seguido, el mandatario entregó simbólicamente la presidencia pro témpore del Grupo de Río a la presidenta chilena Bachelet, quien, cuando termine su mandato presidencial, entregará el liderazgo al millonario Sebastián Piñera.
El presidente Calderón leyó la Declaración de Cancún, que incluye una serie de compromisos para concretar la creación de lo que han llamado la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELC), que no entraría en funciones hasta que sean definidos sus estatutos.
Se aprobó el pronunciamientos en contra del bloqueo de Estados Unidos a Cuba; el conflicto de las Malvinas entre Argentina y el Reino Unido; así como otro de respaldo a Ecuador, luego de que su presidente, Rafael Correa, denunció que un organismo internacional incluyó a su país en una lista de naciones que lavan dinero con fines terroristas.
Previamente, intervinieron los mandatarios de Cuba, Raúl Castro; de Costa Rica, Óscar Arias; así como de Brasil, Luiz Inácio Lula Da Silva. El brasileño criticó a la ONU porque su integración al seno de este organismo sólo responde a los intereses de los miembros del Consejo de Seguridad, y eso no abona a solucionar conflictos como el de Argentina-Reino Unido.
Sin embargo, el brasileño se refirió drásticamente contra los militares en Honduras, porque dijo que no pueden decidir qué presidentes se quedan o no en el poder en América Latina. "No podemos aceptar ni en broma que esta experiencia de juntas militares de Honduras prevalezcan en otros países de América Latina y del Caribe, porque dentro de poco resuelven entender que cualquiera de nosotros está de más y por lo tanto nos apartan para que ellos pongan el orden". "Entonces el orden de Honduras es que termine su mandato, convocar el proceso electoral, haber pasado el mandato para que hubiera sido democráticamente electo. Creo que nuestra conducta de vez en cuando recibe críticas, pero tengo la convicción de que la conducta del Grupo de Río y de la OEA fue la más justa y democrática", añadió el presidente de Brasil. (SUN)


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