CAMOVA

 Si la única herramienta que utilizas es un martillo, pensaras que toda cosa que se te presente se parecerá a un clavo. (Mark Twain)

Son muchas las empresas, especialmente las Pymes que descuidan la relevancia de siempre estar atentos en todo lo concerniente a mejorar, no solamente los sistemas administrativos de la empresa, su tecnología, gestión de procesos, sino la capacitación, formación de su recurso humano, de proporcionar a la organización una cultura organizacional de calidad y productividad que le favorezcan en la participación de los mercados metas establecidos y  la conlleven a conquistar nuevos mercados, ser más  competitivas.

 Se sabe y así no los recuerda Wikipedia, que la mejora continua es una herramienta de incremento de la productividad que favorece un crecimiento estable y consistente en todos los segmentos de un proceso.

Mejora continua asegura la estabilización del proceso y la posibilidad de mejora. Cuando hay crecimiento y desarrollo en una organización o comunidad, es necesaria la identificación de todos los procesos y el análisis mensurable de cada paso llevado a cabo. Algunas de las herramientas utilizadas incluyen las acciones correctivas, preventivas y el análisis de la satisfacción en los miembros o clientes. Se trata de la forma más efectiva de mejora de la calidad y la eficiencia en las organizaciones

 Muchos gerentes, no han captado la relevancia, lo que significa comprometerse con la mejora continua, lo que ello puede propiciar en beneficio de todos. Justamente sobre ello Mauricio Lecovich nos aporta, que es necesario motivar al persona de una empresa, a sus individuos en la mejora continua, ya que  el individuo con hábitos de mejora actúa de igual forma en todos los aspectos de su vida. Mejorar continuamente requiere de una filosofía que creando una visión compartida produzca la suma de voluntades individuales que originen una gran fuerza social para el cambio y la mejora. Esa filosofía es la base de una fuerte ética del trabajo, lo cual da lugar a una cultura que incite, motive y premie a los individuos por el cambio y la mejora tendientes a lograr lo mayores niveles de excelencia.

 Nos recuerda Lecovich, que no  es producto de la casualidad que aquellos países que poseen los mayores niveles de vida tengan una cultura y principios que motiven e inciten a los individuos y a la sociedad al ahorro, el trabajo, la investigación, la educación y la disciplina. Estas sociedades no sólo poseen importantes universidades, sino que acumulan los avances tecnológicos, los premios nobeles, y las grandes empresas, productos éstas del incansable esfuerzo y capacidad estratégica de toda una sociedad, plasmada en la existencia de instituciones fuertes y estables.

Es necesario ante los dinámicos cambios que día a día se manifiestan en los escenarios comerciales, se le preste atención a sus efectos, a los retos que de ellos se pueden generar y sobre todo a propiciar un espíritu de mejora continua que  favorezca a la empresa, a su personal, en donde los individuos pueden dar paso a su talento, creatividad, innovación, generando ideas que se cristalicen en productos, acciones favorable.

Muy interesante y válido lo que comenta Lecovich, que no todas las sociedades aceptan el reto y el compromiso de adoptar una forma de vida, y una disciplina que los obligue a mejorar día a día. Comparando la situación de los países y regiones con las de un atleta que resulta el más veloz de su pueblo y se conforma con sus marcas, pero luego de mucho tiempo cuando se enfrenta a competidores de otros lugares pasa a ocupar las últimas posiciones, así también muchas empresas y países entre los cuales se encuentran los latinoamericanos, al abrirse la competencia a nivel global retroceden día a día en sus niveles de competitividad. Se trata sin lugar a dudas de dos atletas, uno que no se cuida con las comidas, ni se ejercita, ni descansa como debe (el falto de disciplina), y aquel o aquellos que cuidándose con las comidas, haciendo muchos y buenos ejercicios, y descansando adecuadamente (el disciplinado), el primero esta destinado a perder puestos día a día frente al segundo. Muchos de los empresarios de los países que responden a las primeras de las características no tienen, o carecen de una ética de trabajo y una visión de grandeza que los lleve a mejorar sus productos y servicios, se comprometan a generar más y mejores empleos, contribuyan a sus sociedades mediante el engrandecimiento de los centros de producción como elementos motores del desarrollo socioeconómico y cultural.

En el caso venezolano que nos concierne, se requiere de una vez por todas que  sus gerentes se identifique mejor con su rol, con su desempeño, dando paso a planes, acciones que incentiven al personal a mejorar continuamente, a que se integren  dando paso a que surjan nuevos métodos de trabajo, planes, acciones más eficientes, productivos de acuerdo a las características de la realidad nacional, que está exigiendo  que no se descuide la mejora continua, si realmente se quiere salir adelante, ante las características de un escenario turbulento, riesgoso como el que actualmente se esta dando.

 Los japoneses son los que mejor han logrados su avance, desarrollo de empresas exitosas  gracias a saber gerencia eficientemente la mejora continua, para ello cuentan con lo que han denominado Filosofía Kaizen.

 Para lograr su eficaz, sus logros, nos recuerda Lecovich, téngase presente, que el concepto kaizen es vital para entender las diferencias entre los enfoques japonés y occidental de la administración. Así pues el kaizen es una forma de pensar orientada a los procesos en contraposición a la innovación occidental y al pensamiento orientado a los resultados.
Kaizen genera el pensamiento orientado al proceso, ya que los procesos deben ser mejorados antes de que se obtengan resultados mejorados.
El kaizen comienza reconociendo que cualquier compañía tiene problemas, kaizen los soluciona estableciendo una cultura empresarial, en la cual todos pueden admitir libremente estos problemas. La función de la administración es hacer un esfuerzo constante para proporcionar mejores productos a precios más bajos. La estrategia de kaizen ha producido un enfoque de sistemas y herramientas para la solución de problemas que puede aplicarse para la realización de este objetivo.
La mayoría de las compañías afirman que la administración debe dedicar cuando menos el 50% de su atención a kaizen.

 En definitiva, estamos plenamente convencidos, que ante las características de los actuales escenario económicos y comerciales, que muestran empresas muy competitivas, con excelentes gestión, cultura empresarial, es necesario garantizar con la participación de gerentes visionarios, estrategas el que se este atento en garantizar la mejora continya , dar paso a acciones, estrategias, cambios que favorezcan a todos.

 No hay que olvidar, que el kaizen trata de involucrar a los empleados a través de las sugerencias. El objetivo es que los trabajadores utilicen tanto sus cerebros como sus manos.

El mejoramiento por el bien del mejoramiento es la forma más segura de fortalecer la competitividad general de la compañía. Si se cuida la calidad, las utilidades se cuidan por si mismas