Quilón

CAMOVA

El amor y el odio no son perpetuos; amad siempre como si hubiera de llegar día en que odiaseis y odiad siempre como si hubiera de llegar un día que amaséis. Quilón

Un gran estadista espartano, que  legó a través de su tránsito por este Planeta, especialmente por su país natal Grecia  elegías muy interesantes. Señala  sobre él e-torredebabel.com que fue  hijo de Damageto ,fue lacedemonio. Era Quilón breve en el hablar; por cuya causa Aristágoras Milesio llama quilonio a este estilo.

A su imagen se puso esta inscripción: La fuerte en lanzas y valiente Esparta
sembró a Quilón primero de los siete

Compuso algunas elegías hasta en 200 versos. Decía que «las previsiones que se pueden comprender por raciocinios son obra del varón fuerte». A su hermano, que se indignaba de que no le hacían eforo siéndolo él, respondió: «Yo sé sufrir injurias, pero tú no». Fue hecho eforo hacia la Olimpíada LV, aunque Pánfila dice que en la LVI; y que fue primer eforo siendo arconte Eutidemo, como dice Sosícrates. Que estableció el primero que los eforos estuviesen unidos al rey; bien que Sátiro dice que esto lo había establecido ya Licurgo. Herodoto dice en el libro primero que, estando Hipócrates (sacrificando en Olimpia, como las calderas hirviesen por sí solas le aconsejó Quilón que no se casase, o dejase la mujer si era ya casado, y abdicase los hijos.

Wikipedia nos agrega además, que vivió a principios del siglo VI a. C. y fue uno de los Siete Sabios de Grecia. Ocupó el cargo de éforo y elaboró gran parte de la constitución atribuida a Licurg. Hizo del eforado la magistratura suprema del estado espartano. Asimismo, se le atribuye la militarización de la vida civil de Esparta y las primeras medidas para la educación castrense de la juventud. Quilón también introdujo la costumbre de que los éforos se uniesen a los reyes como sus consejeros. Reprobó la tolerancia que Esparta estaba teniendo con las ciudades de Arcadia y reclamó una política fuerte. Los espartanos no tuvieron dificultad en derrotar a los arcadios, que fueron sometidos. Sólo la ciudad de Tegea pudo conservar su independencia bajo dominio espartano, y fue desde entonces la ciudad más leal a Esparta de todo el Peloponeso, que quedó dominado por Esparta casi en su totalidad (salvo la Argólida).

Se sabe que compuso poesía con métrica elegíaca.

Algunos de sus epigramas son los siguientes:

  • No hables mal de los muertos
  • Honra a los hombres ancianos
  • Prefiere un castigo a un triunfo deshonroso; lo primero es doloroso pero por una vez, pero lo segundo es para toda la vida
  • No te rías de una persona en su desgracia
  • Si eres fuerte, sé también misericordioso, de forma que tus vecinos puedan respetarte y no sólo temerte
  • No permitas que tu lengua corra más que tu inteligencia
  • Contén la ira
  • No desees lo que es imposible
  • Obedece las leyes

 Nos agrega e-torredebabel.com que se dice, que preguntándole Esopo «qué era lo que hacía Júpiter», respondió: «Humilla los excelsos, y eleva los humildes». Preguntado «en qué se diferencia el sabio del ignorante», respondió: «En las buenas esperanzas». «Qué cosa era dificultosa», respondió: «Guardar el secreto, emplear bien el ocio y sufrir injurias». Daba los preceptos siguientes: «Detener la lengua, singularmente en convites; no hablar mal del prójimo, si no queremos oír de él cosa que nos pese; no amenazar a nadie, por ser cosa de mujeres; acudir primero a los infortunios que a las prosperidades de los amigos; casarse sin pompa; no hablar mal del muerto; honrar los ancianos; guardarse de sí mismo; escoger antes el daño que el lucro torpe, porque lo primero se siente por una vez, lo segundo para siempre; no burlarse del desgraciado; el poderoso sea humano, para que los prójimos antes le celebren que le teman; aprender a mandar bien su casa; no corra la lengua más que el entendimiento; reprimir la ira; no perseguir con baldones la adivinación; no querer imposibles; no apresurarse en el camino; no agitar la mano cuando se habla, por ser cosa de necios; obedecer las leyes; amar la soledad».

 Se nos recuerda además, que entre sus adomenos (46), éste fue el más plausible: «Por la piedra de toque se examina el oro, dando prueba de sus quilates, y por el oro se prueba el ánimo del hombre bueno o el del malo». Refiérese que, siendo ya viejo, decía que no se acordaba de haber obrado en su vida injustamente; sólo dudaba de una cosa, y era que, habiendo una vez de condenar en justicia a un amigo, y queriendo proceder según las leyes, le instó a que le recusase, y así cumplió con la ley y con el amigo.

Se cuenta, que cuando se celebraba  la Olimpíada LII era ya viejo; en cuyo tiempo florecía Esopo el compositor de fábulas. Murió, según dice Hermipo, en Pisa, dando la enhorabuena a su hijo, que había salido vencedor en los juegos Olímpicos, en la lucha de puñadas. Murió del excesivo placer, y debilidad de la vejez. Todos los del concurso lo honraron en la muerte. Mi epigrama a Quilón es el siguiente:

A ti mil gracias, Pólux rutilante,
con cuyo auxilio de Quilón el hijo
consiguió el acebuche siempre verde,
en lucha de puñadas. Si su padre,
al contemplar al hijo coronado,
murió de gozo, nadie le condene:
¡Dichoso yo, si tal mi muerte fuera!