CAMOVA

El presidente Barak Obama ha dado paso a una nueva política nuclear de los Estados Unidos, siendo aplaudidos por unos pero criticados por otros.

La nueva política define las medidas dirigidas a fortalecer el régimen mundial de no proliferación y hace hincapié en la importancia de los tratados internacionales, como por ejemplo el Tratado de no proliferación de armas nucleares de 1970 (NPT) y el Tratado de prohibición completa de los ensayos nucleares de 1996. Así mismo, reanuda específicamente el compromiso de Estados Unidos para hacer que aquellos que suministren armas nucleares o materiales para producirlas a terroristas rindan cuentas al respecto.

"El análisis ofrece una hoja de ruta para poner en vigor el plan del presidente Obama de reducir las amenazas nucleares para Estados Unidos, para nuestros aliados y asociados y para la comunidad internacional", dijo Gates en la sesión informativa en el Pentágono. "Este análisis describe la manera en que Estados Unidos reducirá el papel que desempeñan las armas nucleares y las cifras con la meta a largo plazo de un mundo libre de armas nucleares".

El Análisis de la Postura Nuclear propone una amplia estructura de seguridad regional que incluya la defensa contra los misiles y la mejora de las fuerzas convencionales. Estados Unidos retendrá la capacidad para desplegar armas nucleares estadounidenses en bombarderos de combate y pesados.

 La política exige que Estados Unidos mantenga un arsenal nuclear salvo, seguro y eficaz mientras existan armas nucleares, pero Estados Unidos no llevará a cabo ninguna prueba nuclear ni desarrollará nuevas ojivas nucleares.

Lo cierto ,como lo comenta la editorial del diario La Nación de Buenos Aires, que la señal enviada a la comunidad internacional es positiva. Y rompe con la sensación de inmovilismo o inercia que flotaba sobre esta cuestión. El nuevo acuerdo restablece las inspecciones regulares recíprocas, que se habían suspendido en diciembre pasado.

En forma casi simultánea, Obama anunció la modificación de la doctrina nuclear de su país. Se compromete a no usar ni amenazar con armas nucleares a Estados que no posean ese tipo de armas.

De todos modos, los Estados Unidos se reservan el derecho de ajustar su nueva doctrina. Se reservan, en consecuencia, el derecho de usar armas nucleares contra aquellas potencias que recurran a ellas o a las armas químicas o biológicas.

También debe suponerse que podría recurrirse a las armas nucleares contra actores "no estatales", como las organizaciones terroristas, o contra Estados que hayan decidido no formar parte del Tratado de No Proliferación, como Corea del Norte, Irán o Siria.

Frente a esta nueva realidad, Rusia y China han acordado conversar sobre la posible imposición de sanciones inteligentes contra Irán, materia en la que hasta ahora no ha existido acuerdo entre ellas.

Otro componente importante de la renovación de la política nuclear norteamericana es la reciente "cumbre nuclear" en Washington, a la que concurrieron 47 jefes de Estado. Fue la reunión más importante de líderes mundiales realizada en los Estados Unidos, más allá de las Naciones Unidas, desde 1945

El objetivo pretendido es múltiple. Primero, tratar de detener una acelerada carrera en la que participan varios Estados que procuran ser potencias nucleares.

En segundo lugar, concientizar a todos los Estados acerca del enorme riesgo de que, de pronto, las armas nucleares lleguen a manos de terroristas.

En tercer término, asegurar que los elementos que se requieren para la fabricación de armas nucleares, plutonio o uranio enriquecido, estén siempre bien identificados y guardados en lugares que sean seguros.

Por último, dar el impulso necesario para que la próxima renegociación del Tratado de No Proliferación no sea un fracaso. Si esto se cumple, el mundo estará apostando más a la cooperación que a la confrontación, y esto es una buena noticia.

Ante esta realidad, las quejas y protestas no se han hecho esperar, especialmente por Irán, quien  como lo señala univision.com,  el líder supremo de Irán dijo que el presidente estadounidense Barak Obama ha "amenazado implícitamente" a su país con armas nucleares en una nueva doctrina detallada por Washington, mientras el gobierno iraní dijo que planea presentar una queja formal ante la ONU.

Obama anunció la semana pasada una nueva estrategia nuclear, incluyendo una promesa de no emplearlas contra países que no las tengan. Irán y Corea del Norte quedaron marcadamente exentas en esa promesa, porque Washington las acusa de no cooperar con la comunidad internacional en materia de no proliferación nuclear.

El líder supremo iraní, el ayatolá Alí Jamenei, quien tiene la última palabra en todos los asuntos de estado en Irán, dijo que las palabras de Obama eran vergonzosas y prueba de que no se puede confiar en Estados Unidos.

Espero que las declaraciones publicadas no sean verdaderas ,,Obama amenazó con armas nucleares y químicas a los países que no se sometan a Estados Unidos", dijo Ahmadinejad en un discurso en el noroeste del país, transmitido en directo por la televisión estatal. "Ten cuidado. Si sigues los pasos de (el ex presidente estadounidense George W.) Bush, la respuesta de las naciones será tan contundente como la que obtuvo Bush

"El presidente estadounidense ha amenazado implícitamente a la nación iraní con armas nucleares. Esas declaraciones son muy extrañas", dijo Jamenei a la televisión estatal. "El mundo no debería ignorarlas, porque en el siglo XXI el jefe de un estado está amenazando con un ataque nuclear", añadió. "Esas declaraciones significan que el gobierno de Estados Unidos es un gobierno villano en el que no se puede confiar".

"Lo que Obama ha dicho, ni siquiera lo dijo Bush, pese a que tiene sangre en las manos", afirmó Ahmadinejad. "Mide un poco lo que haces. Debes saber que gente más importante que tú no pudo hacer nada" contra Irán, retó Ahmadinejad al presidente estadounidense.

Por su parte, el ministro de Relaciones Exteriores, Manuchehr Mottaki, calificó la nueva doctrina de Estados Unidos de "propaganda", y exhortó a Estados Unidos a cumplir su promesa de librar al mundo de la bomba atómica.

Reiteró que Irán, país sospechoso para las grandes potencias de querer dotarse de armamento atómico so pretexto de un programa nuclear civil, no creía en la bomba atómica ni la necesitaba

Estados Unidos y sus aliados sospechan que el programa nuclear iraní tiene como objetivo la producción de armas, aunque Irán lo niega.

A su vez, el portavoz de la cancillería Ramin Mehmanparast dijo, que la postura de Obama hacia Irán era una "amenaza a la paz y la seguridad del mundo", según la  agencia noticiosa semioficial Fars.

"Presentaremos formalmente nuestras quejas ante las Naciones Unidas como respuesta a esas amenazas", dijo Mehmanparast.